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EL CAMELLO COJITO
El camello se pinchó con un cardo del camino y el mecánico Melchor le dio vino.
Baltasar fue a repostar mas allá del quinto pino... e intranquilo el gran Melchor consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos, no llegamos, y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando más medio muerto que vivo va espeluchando su felpa entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar, Melchor le dijo al oído: -Vaya birria de camello que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén al camello le dio hipo. ¡Ay qué tristeza tan grande en su belfo y en su tipo!
Se iba cayendo la mirra a lo largo del camino, Baltasar lleva los cofres, Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba -ya cantaban los pajarillos- los tres reyes se quedaron boquiabiertos e indecisos, oyendo hablar como a un Hombre a un niño recién nacido. -No quiero oro ni incienso ni esos tesoros tan fríos, quiero al camello, le quiero. Le quiero, -repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado le hace cosquillas al niño.
Autor del poema: Gloria Fuertes | |
VILLANCICO DE LAS MANOS VACÍAS
Yo tenía tanta rosa de alegría, tanto lirio de pasión, que entre mano y corazón el Niño no me cabía...
Dejé la rosa primero. Con una mano vacía - noche clara y alba fría - me eché a andar por el sendero.
Dejé los lirios después. Libre de mentiras bellas, me eché a andar tras las estrellas con sangre y nieve en los pies.
Y sin aquella alegría, pero con otra ilusión, llena la mano y vacía, cómo Jesús me cabía - ¡y cómo me sonreía! - entre mano y corazón
Autor del poema: José María Pemán | |
LAS PAJAS DEL PESEBRE
Las pajas del pesebre niño de Belén hoy son flores y rosas, mañana serán hiel. Lloráis entre pajas, del frío que tenéis, hermoso niño mío, y del calor también. Dormid, Cordero santo; mi vida, no lloréis; que si os escucha el lobo, vendrá por vos, mi bien. Dormid entre pajas que, aunque frías las veis, hoy son flores y rosas, mañana serán hiel. Las que para abrigaros tan blandas hoy se ven, serán mañana espinas en corona crüel. Mas no quiero deciros, aunque vos lo sabéis, palabras de pesar en días de placer; que aunque tan grandes deudas en pajas las cobréis, hoy son flores y rosas, mañana serán hiel. Dejad en tierno llanto, divino Emmanüel; que perlas entre pajas se pierden sin por qué. No piense vuestra Madre que ya Jerusalén previente sus dolores y llora con José; que aunque pajas no sean corona para rey, hoy son flores y rosas, mañana serán hiel.
Autor del poema: Lope de Vega | |
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BELÉN IMPERFECTO
Nunca llegan al portal las figuras del belén.
Los pastores se han quedado sin las piernas por correr.
No encuentran los Reyes Magos la estrellita de papel.
Los camellos en el musgo ya no se pueden mover.
El río de plata sigue desembocando al revés.
La lavandera del lago nunca acaba de tender.
Herodes hoy ha encendido las mismas luces de ayer.
En las montañas la nieve no se puede deshacer.
La Virgen está esperando y esperando San José
La comadrona no llega y ya empieza a anochecer.
El pastor tampoco viene con la hierba para el buey.
Los hombres no llegan nunca a la cueva de Belén.
La Virgen está esperando y el Niño Jesús también.
Autor del poema: Víctor Manuel Arbeloa | |
NOCHEBUENA
Pastores y pastoras, abierto está el edén. ¿No oís voces sonoras? Jesús nació en Belén.
La luz del cielo baja, el Cristo nació ya, y en un nido de paja cual pajarillo está.
El niño está friolento. ¡Oh noble buey, arropa con tu aliento al Niño Rey!
Los cantos y los vuelos invaden la extensión, y están de fiesta cielos y tierra... y corazón.
Resuenan voces puras que cantan en tropel: Hosanna en las alturas al Justo de Israel!
¡Pastores, en bandada venid, venid, a ver la anunciada Flor de David!...
Autor del poema: Amado Nervo | |
BALADILLA DEL POSADERO DE BELÉN
Tan cerca como le tuve y dejé que se me fuera. Malhaya la posadera.
Y eso que les vi la luz nimbando sus sienes, pero... Malahaya sea el posadero.
Malhaya la posadera que me dijera que no abriera. Malhaya yo.
Malahaya yo que les vi la luz y no les retuve. Tan cerca como le tuve.
Y ahora tan lejos, temblando sobre el heno y la retama. Malhaya mi blanda cama.
Autor del poema: Carlos Murciano | |
| Desde el 1 hasta el 6 de un total de 22 poemas de Navidad |
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