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MARCHA MUNDIAL POR LA PAZ Y LA NO VILOENCIA
Marchemos por la paz y la no violencia, pidiendo el fin de las guerras este día, todos urgente tomemos conciencia, ¡Tenemos derecho a vivír en armonía!.
Que esta marcha recorra todo el planeta, llamada de propuesta a la sociedad, rechaza todo tipo de violencia, por el bien tuyo y de la humanidad.
Por el fin de las discriminaciones, ¡No! a la creciente amenaza nuclear, por la pobreza de algunas regiones, genera conciencia en la sociedad.
¡Que los enfrentamientos no sean más! La vida es sagrada la debemos valorar. Que nuestras voces se hagan escuchar, ¡Marchemos unidos reclamando la paz!.
Autor del poema: Anónimo | |
OTOÑO
Esparce octubre, al blando movimiento del sur, las hojas áureas y las rojas, y, en la caída clara de sus hojas, se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento de todo; oh prado bello que deshojas tus flores; oh agua fría ya, que mojas con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura, en que el cuerpo, hecho alma, se enternece, echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura, la vida se desnuda, y resplandece la excelsitud de su verdad divina.
Autor del poema: Juan Ramón Jiménez | |
CUANDO SEA MI VIDA
Cuando sea mi vida, toda clara y ligera como un buen río que corre alegremente a la mar, a la mar ignota que espera llena de sol y de canción. Y cuando brote en mi corazón la primavera serás tú, vida mía, la inspiración de mi nuevo poema. Una canción de paz y amor al ritmo de la sangre que corre por las venas. Una canción de amor y paz. Tan solo de dulces cosas y palabras. Mientras, mientras, guarda la llave de oro de mis versos entre tus joyas. Guardala y espera.
Autor del poema: Antonio Machado | |
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EN PAZ
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas; mas no me prometiste tú sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Autor del poema: Amado Nervo | |
ESTA PAZ ANODINA
A menudo me observo y aprecio en mí tu falta, un vacío que borra mi relieve, que pacta con los días esta paz anodina.
Entonces, nada pienso, nada sé. Te llamo alma, con un cuidado extremo. y escojo esta palabra para hacerte presente, para magnificar tu ausencia entre las cosas que han brillado en el centro de otras cosas menores y me ofrecen ahora su palidez, la cera derrotada de lo que tuvo vida.
Son las horas sin luz, los días sin asombro ni memoria, tiempo impávido, cuando las únicas noticias de mí son estos pobres mensajes de mi cuerpo, el que todo lo ignora, ese tibio volumen que avanza y parpadea cargado con la necia metafísica de su respiración.
Autor del poema: Antonio Cabrera | |
CINCO POEMAS A LOU
Llegó el invierno y ya he vuelto a ver los brotes En las higueras los cercados Amor nosotros vamos Hacia la paz esta primavera de guerra en al que estamos Estamos bien Aquí escucha el grito de los hombres Un marino japonés se rasca el ojo izquierdo con el pulgar del pie derecho
Por el camino del exilio vienen los hijos de reyes Mi corazón gira alrededor de ti como un kolo donde bailan jóvenes soldados serbios junto a una virgen dormida
El infante rubio da caza a sus ladillas bajo la lluvia Un belga que se ha internado en los Países Bajos lee un periódico en el que hablan de mí En el dique una reina observa espantada el campo de batalla
El enfermero cierra los ojos ante la horrible herida El campanero ve caer el campanario como una pera madura El capitán ingles cuyo barco naufraga fuma su ultima pipa de opio
Los hombres gritan Grito cara a la primavera de paz que va a venir Escucha el grito de los hombres Pero yo grito cara a ti mi Lou eres mi paz mi primavera Tu eres mi querida Lou la dicha que yo aguardo Por ella nuestra dicha me preparo para la muerte Por ella nuestra dicha sigo confiando en la vida Por ella nuestra dicha luchan los ejércitos Apuntamos utilizando un espejo sobre la infantería diezmada Los obuses pasan como estrellas fugaces Los prisioneros van en tropas dolientes Y mi corazón tan solo late por ti querida Mi amor mi Lou mi arte y mi artillería.
Autor del poema: Guillaume Apollinaire | |
| Desde el 1 hasta el 6 de un total de 12 poemas de paz |
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