EL QUERER
En tu boca roja y fresca beso, y mi sed no se apaga, que en cada beso quisiera beber entera tu alma.
Me he enamorado de ti y es enfermedad tan mala, que ni la muerte la cura, ¡bien lo saben los que aman!
Loco me pongo si escucho el ruido de tu charla, y el contacto de tu mano me da la vida y me mata.
Yo quisiera ser el aire que toda entera te abraza, yo quisiera ser la sangre que corre por tus entrañas.
Son las líneas de tu cuerpo el modelo de mis ansias, el camino de mis besos y el imán de mis miradas.
Siento al ceñir tu cintura una duda que me mata que quisiera en un abrazo todo tu cuerpo y tu alma.
Estoy enfermo de ti, de curar no hay esperanza, que en la sed de este amor loco tu eres mi sed y mi agua.
Maldita sea la hora en que contemplé tu cara, en que vi tus ojos negros y besé tus labios grana.
Maldita sea la sed y maldita sea el agua, maldito sea el veneno que envenena y que no mata.
En tu boca roja y fresca beso, y mi sed no se apaga, que en cada beso quisiera beber entera tu alma.
Autor del poema: Manuel Machado | |
POEMA 12... PARA MI CORAZÓN BASTA TU PECHO...
Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles. Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino. Te pueblan ecos y voces nostálgicas. Yo desperté y a veces emigran y huyen pájaros que dormían en tu alma.
Autor del poema: Pablo Neruda | |
AMOR IMPRESO EN EL ALMA...
Si hija de mi amor mi muerte fuese, ¡qué parto tan dichoso que sería el de mi amor contra la vida mía! ¡Qué gloria que el morir de amar naciese!
Llevara yo en el alma, adonde fuese, el fuego en que me abraso, y guardaría su llama fiel con la ceniza fría, en el mismo sepulcro en que muriese.
De esotra parte de la muerte dura, vivirán en mi sombra mis cuidados, y más allá del Lethe mi memoria.
Triunfará del olvido tu hermosura; mi pura fe y ardiente, de los hados, y el no ser por amar, será mi gloria...
Autor del poema: Francisco de Quevedo | |
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CUANDO SEA MI VIDA...
Cuando sea mi vida, toda clara y ligera como un buen río que corre alegremente a la mar, a la mar ignota que espera llena de sol y de canción. Y cuando brote en mi corazón la primavera serás tú, vida mía, la inspiración de mi nuevo poema. Una canción de paz y amor al ritmo de la sangre que corre por las venas. Una canción de amor y paz. Tan solo de dulces cosas y palabras. Mientras, mientras, guarda la llave de oro de mis versos entre tus joyas. Guárdala y espera.
Autor del poema: Antonio Machado | |
USTEDES Y NOSOTROS
Ustedes cuando aman exigen bienestar una cama de cedro y un colchón especial
nosotros cuando amamos es fácil de arreglar con sábanas qué bueno sin sábanas da igual
ustedes cuando aman calculan interés y cuando se desaman calculan otra vez
nosotros cuando amamos es como renacer y si nos desamamos no la pasamos bien
ustedes cuando aman son de otra magnitud hay fotos chismes prensa y el amor es un boom
nosotros cuando amamos es un amor común tan simple y tan sabroso como tener salud
ustedes cuando aman consultan el reloj porque el tiempo que pierden vale medio millón
nosotros cuando amamos sin prisa y con fervor gozamos y nos vale barata la función
ustedes cuando aman al analista van él es quien dictamina si lo hacen bien o mal
nosotros cuando amamos sin tanta cortedad el subconsciente piola se pone a disfrutar
ustedes cuando aman exigen bienestar una cama de cedro y un colchón especial
nosotros cuando amamos es fácil de arreglar con sábanas qué bueno sin sábanas da igual.
Autor del poema: Mario Benedetti | |
LO QUE NECESITO DE TI
No sabes cómo necesito tu voz; necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban, necesito tu paz interior; necesito la luz de tus labios ! Ya no puedo... seguir así ! ...Ya... No puedo mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti. Necesito la flor de tus manos aquella paciencia de todos tus actos con aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido... me estoy quemando; aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!
Autor del poema: Mario Benedetti | |