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AMORETO V
Quiero ver en tus ojos el destello, la inquietud de mi fibra, el rocío en tus manos asidas a mi río, el recodo en que habita lo más bello.
Quiero ser en la sangre de tu sello hoja hueva en el vaso antes vacío, ser, amor, tu sabor en el estío, la delicia en el pulso de tu cuello.
Quiero andar tu sudor y tu saliva, atreverme a probar el agua viva que en tu beso refleja la dulzura
del estanque aromado y su tersura; agua rauda y ardiente que cautiva brillo de agua que colma mi hendidura.
Autor del poema: Ethel Krauze | |
DESEO
Sobre la tibia arena de la playa tu amante cita con placer espero; el sol retuesta mis desnudos hombros y entre mi falda juguetea el viento.
Ya con salobres aguas cristalinas el mar de añil acarició mi cuerpo; llevo en los labios un coral partido y una concha prendida en los cabellos.
Las esmeraldas de mis ojos tristes aguardan tus pupilas de bohemio, y mis manos germinan las caricias que brotan al contacto de tus dedos.
Ven, ya se abren cual rojos amarantos los capullos en flor de mis deseos, y entre mis labios trémulos se enciende la loca llamarada de mis besos.
Autor del poema: Laura Victoria | |
POTRA DE LOS CUATRO VIENTOS
Muéstrate desnuda ahora, que están erectos tus senos y tienen sus altas combas suavidad de terciopelo, y saben a frutas rojas tus labios color de sueño, y tu vientre es una ofrenda de los más dulces venenos, donde florece la felpa en un triángulo perfecto. Muéstrate desnuda ahora, ¡potra de los cuatro vientos!
Autor del poema: Ángel Facal | |
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POEMA 01... CUERPO DE MUJER
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega. Mi cuerpo de labriego salvaje te socava y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.
Fui sólo como un túnel. De mí huían los pájaros, y en mí la noche entraba en su invasión poderosa. Para sobrevivirme te forjé como un arma, como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo. Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme. ¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia! ¡Ah las rosas del pubis! ¡ Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia. Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso! Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, y la fatiga sigue y el dolor infinito.
Autor del poema: Pablo Neruda | |
TÚ ME GUSTAS TOTAL, ENTERA Y TODA
Tú me gustas total, entera y toda, no por el fuego de tu pelo húmedo, ni por tus senos de canela tibia, ni el pecado del ritmo de tu cadera.
Tú me gustas total, entera y toda, no por tu boca tan intacta al beso, ni por las llamaradas de tu carne que se te está calcinando entre las venas.
Tú me gustas total, entera y toda, no porque eres mía y no me perteneces, ni porque la envidia de los demás la siento como si se tratase de propia envidia.
Tú me gustas total, entera y toda, no porque me la pase junto a ti bebiéndome tu aliento, ni rumiando los pedazos de amor que tú me tiras.
Tú me gustas total, entera y toda, por ese olor a carne que tú tienes; olor de carne de mujer que es tuyo, porque nadie más huele así en la tierra.
Tú me gustas total entera y toda, porque ese olor es tuyo y lo encontré para mí.
Autor del poema: César Díaz Martínez | |
DIOTIMA A SU MUY APLICADO DISCÍPULO
"El placer es el mejor de los cumplidos." Coco Chanel
El más encantador instante de la tarde tras el anaranjado visillo primorosa. Y en la mesita el té y un ramillete, desmayadas rosas, y en la otomana de rayada seda, extendida la falda, asomando mi pie provocativo, aguardo a que tú avecines a mi cuello, descendiendo la mirada por el oscuro embudo de mi escote, ahuecado a propósito. Sonrójome y tus dedos inician meditadas cautelas por mi falda; demoran en los profundos túneles del plisado y recorren las rizadas estrellas del guipur. Apresúrate, ven, recibe estos pétalos de rosas, pétalos como muslos de impolutas vestales, velados. Que mi boca rebose en sus sedosos trozos, tersos y densos cual labios asomados a mis dientes exigiendo el mordisco. Amordázate, el jadeo de tu alto puñal, y sea tu beso heraldo de las flores. Apresúrate, desanuda las cintas, comprueba la pendiente durísima del prieto seno, míralo, tócalo y en sus tiesos pináculos derrama tu saliva mientras siento, en mis piernas, tu amenaza.
Autor del poema: Ana Rossetti | |
| Desde el 1 hasta el 6 de un total de 40 poemas eróticos |
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