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PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA
Me moriré en París con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo. Me moriré en París -y no me corro- tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso estos versos, los húmeros me he puesto a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto, con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que él les haga nada; le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos los días jueves y los huesos húmeros, la soledad, la lluvia, los caminos...
Autor del poema: César Vallejo | |
PLENITUD
Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún, y puse entre tus manos mi pálida frente; puesto que alguna vez pude respirar el dulce aliento de tu alma, perfume escondido en la sombra.
Puesto que me fue concedido escuchar de ti las palabras en que se derrama el corazón misterioso; ya que he visto llorar, ya que he visto sonreír, tu boca sobre mi boca, tus ojos en mis ojos.
Ya que he visto brillar sobre mi cabeza ilusionada un rayo de tu estrella, ¡ay!, siempre velada. Ya que he visto caer en las ondas de mi vida un pétalo de rosa arrancado a tus días,
puedo decir ahora a los veloces años: ¡Pasad! ¡Seguid pasando! ¡Yo no envejeceré más! Idos todos con todas nuestras flores marchitas, tengo en mi álbum una flor que nadie puede cortar.
vuestras alas, al rozarlo, no podrán derramar el vaso en que ahora bebo y que tengo bien lleno. Mi alma tiene más fuego que vosotros ceniza. Mi corazón tiene más amor que vosotros olvido.
Autor del poema: Víctor Hugo | |
NOCHE
Sobre la nieve se oye resbalar la noche.
La canción caía de los árboles, y tras la niebla daban voces.
De una mirada encendí mi cigarro.
Cada vez que abro los labios inundo de nubes el vacío. En el puerto, los mástiles están llenos de nidos, y el viento gime entre las alas de los pájaros.
Autor del poema: Vicente Huidobro | |
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LENTA HUMEDAD
Sombra feliz del cabello que se arrastra cuando el sol va a ponerse, como juncos abiertos- es ya tarde; fría humedad lasciva, casi polvo Una ceniza delicada, la secreta entraña del junco, esa delicada sierpe sin veneno cuya mirada verde no lastima. Adios. El sol ondea sus casi rojos, sus casi verdes rayos, su tristeza como frente nimbada, hunde. Frío, humedad, tierra a los labios.
Autor del poema: Vicente Aleixandre | |
ALGUNA NOCHE
Alguna noche -las fogatas eran de dolor o de júbilo- la casa te veía desertar.
Te abrías a una vida distinta, a un mundo alegre como los ojos de un dios: voces mayores, fuegos de artificio, inacabable noche de San Juan en tu estancia vacía...
El tiempo se agrandaba en los rincones, se detenía en torno al corazón, mientras el estruendo proseguía, lejos, lejos, quién sabe si real.
Después, todo más claro: los sonidos pequeños, el crujido de un mueble la lluvia en el desván.
Nueva vida a las cosas, el alba aparecía, y tú llegabas, amorosamente.
Autor del poema: José Agustín Goytisolo | |
DULCE DESDÉN...
Dulce desdén, si el daño que me haces de la suerte que sabes te agradezco, qué haré si un bien de tu rigor merezco, pues sólo con el mal me satisfaces.
No son mis esperanzas pertinaces por quien los males de tu bien padezco sino la gloria de saber que ofrezco alma y amor de tu rigor capaces.
Dame algún bien, aunque con él me prives de padecer por ti, pues por ti muero si a cuenta dél mis lágrimas recibes.
Mas ¿cómo me darás el bien que espero?, si en darme males tan escaso vives que ¡apenas tengo cuantos males quiero!
Autor del poema: Lope de Vega | |
| Desde el 1 hasta el 6 de un total de 16 poemas famosos |
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