237 Poemas de desamor
YA NO
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
Anónimo
Enviado por karina_rosario Seguir
Tengo miendo
Las personas nos enamoramos perdinadamente de las persona hasta que nos hacen daño, luego nos da miedo enamorarnos nuevamente.
Por eso tengo miedo a acercarme a ti, a que la historia se repita aunque ya la parte de enamorarme es la primera etapa y para ser sincera ya lo estoy, pero no quiero que al final termines destruyéndome otra vez.
Tengo miedo porque mi corazón ya estaba roto y no quiero que la única parte que me queda la termines de destruir.
Esa parte que te ama eternamente desde la primera vez que vi tus hermosos ojos y esa sonrisa única y perfecta, no quiero perder ese brillo con la cual me pierdo en tu mirada.
La última despedida
Ven, siéntate conmigo,
tenemos que hablar, ya lo sabes.
No hay tiempo que perder,
no hay nada que callar.
Sé que te vas, lo sé,
no esperes que me ponga a llorar.
Ya no me quedan lágrimas que derramar.
Ven, siéntate, solo quiero conversar.
Quiero que este instante final
sea solo nuestro, de nadie más.
Cierra puertas y ventanas
que no nos puedan molestar.
En este breve lapso de tiempo que nos queda
seamos honestos los dos.
Hablemos tú, de mí, de ti yo.
Dejemos que hable la noche
que nos cubre con su oscuridad.
Ven, cuéntame de mis errores.
Dime lo bueno y lo malo que te di.
Dime que te faltó, en que fallé
Después hablaré yo de ti.
Te diré que tú, fuiste mi luz en noches apagadas
Te diré cuanto sufrí en silencio por tu amor
Te diré los secretos que guardo en mi memoria
te diré que rompiste mis sueños mis ilusiones
con la ausencia de tus besos y tus sin sabores.
Dime todo lo que quieras decirme.
Dime Todo lo que pienses de mí.
Dime en qué te fallé, en qué te mentí.
Deja salir todo lo amargo sobre mí,
sácalo de tu corazón.
Ven, siéntate junto a mi
Hablemos antes de partir
Dime todo lo que te duele por dentro
como una espina clavada en el corazón
y después, cuando acabemos de hablar,
déjame en paz
ASPIRACIÓN
Yo no quiero ventura ni gloria,
Sólo quiero mi llanto verter:
Que en mi mente la cruda memoria
Sólo tengo de cruel padecer.
Cual espectro doliente y lloroso
Sola quiero en el mundo vagar,
Y en mi pecho, cual nunca ardoroso,
Sólo quiero tu imagen llevar.
Yo no quiero del sol luminoso
Sus espléndidos rayos mirar,
Mas yo quiero un lugar tenebroso
Do contigo pudiera habitar.
Si del mundo un imperio se hiciera,
Que encerrara tesoros sin cuento;
Si este imperio a mis pies se pusiera,
Lo cambiara por verte un momento.
Si ángel fuera a quien templos y altares
En mi culto se alzaran tal vez,
Con tormentos cambiara eternales
Por estar un instante a tus pies.
¡QUEJAS!
¡Y amarle pude! Al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma...
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.
Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador;
y era él quien lo arrancaba de mi pecho;
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos;
él, mi primero, mi ferviente amor.
Sin él, para mí el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos;
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de abril.
Vivía de su vida apasionada;
era el centro de mi alma el amor suyo;
era mi aspiración, era mi orgullo...
¿Por qué tan presto me olvidaba el vil?
No es mío ya su amor, que a otra prefiere.
Sus caricias son frías como el hielo;
es mentira su fe, finge desvelo...
Mas no me engañará con su ficción...
¡Y amarle pude, delirante, loca!
¡No, mi altivez no sufre su maltrato!
Y si a olvidar no alcanzas al ingrato,
¡te arrancaré del pecho, corazón!
ERES EL COMIENZO Y EL FINAL DE MI POESÍA
Eres el comienzo y el final de mi poesía.
Por ti cree aquellos versos rebosantes de armonía
Y contigo finaliza este capítulo de mi vida.
Fuiste el sol naciente y el ocaso de mi risa
Y a ti te debo el título de romántica perdida
Que surcará por el mundo, aún después de mis días.
Mía sola fue la esperanza de vaciar en ti mi vida
Y mío sólo el creer que tú también me querías,
Con el corazón en la mano, como yo te lo ofrecía.
Dios escuchó mis ruegos de sacarte de mi vida
Y hoy es Él quien me sostiene, dándome la valía
Que murió al conocerte, una mañana de un día.
Eres el comienzo y el final de mi poesía,
El recuerdo y el fantasma que portaré cada día,
El aliento que de noche me besará la mejilla.
Mi alma muere joven, como el sol malva de invierno,
Mi alma muere de pena, como un ave en el desierto,
Mi alma muere en silencio, mientras que tú te haces viejo.
Y mirarás el pasado con la mirada perdida,
Con los ojos empapados, surcando una copa fina,
Sin poder cambiar la noche que decidió nuestras vidas.
Eres el comienzo y el final de mi poesía,
El verso nuevo que siempre latirá en el alma mía,
Mas con este verso nuevo me despido de tu vida.
POEMAS DEL DESAMOR
Ahora en la hora del desamor
Y sin la rosada levedad que da el deseo
Flotan sus pasos y sus gestos.
Las sonrisas sonámbulas, casi sin boca,
Aquellas palabras que no fueron posibles,
Las preguntas que sólo zumbaron como moscas
Y sus ojos, frío pedazo de carne azul.
Días perdidos en oficios de la imaginación,
Como las cartas mentales al amanecer
O el recuerdo preciso y casi cierto
De encuentros en duermevela que fueron con nadie.
Los sueños, siempre los sueños.
¡Qué sucia es la luz de esta hora,
Qué turbia la memoria de lo poco que queda
Y qué mezquino el inminente olvido!
Farsa
Enviado por emiliana01 Seguir
Para ser honesta, al final me di cuenta
de que me había decepcionado yo sola
creando una falsa idea de ti en mi cabeza
Te subí alto en un pedestal que no merecías
porque lo único que hacías era decir mentiras
y yo sólo quería cumplir tus expectativas
Confié en algo que nunca habías sido
jamás te imaginé capaz de hacerme daño
pero lo hiciste y yo me había equivocado
POEMA 37
Corazón, le olvidaremos
en esta noche tú y yo.
Tú, el calor que te prestaba.
Yo, la luz que a mí me dio.
Cuando le hayas olvidado
dímelo, que he de borrar
aprisa mis pensamientos.
Y apresura tu labor
no sea que en tu tardanza
vuelva a recordarle yo.
Confianza
Confiar fue mi único error,
yo estaba mejor sin ti,
que mal, que iluso que fui,
al verte con ojos de amor.
Llegaste con esa sonrisa
que me arrancó la amargura,
movías tu piel, tu figura,
y tus caderas con pericia.
Yo era un saco de despojos,
susurraste "tú solo confía",
sabías que yo lo quería,
confíe cegado por tus ojos.
Error craso en resultado,
dejando como concluso,
a un roto corazón iluso
y a un iluso mutilado.
La causa por sufrirme
no es más que la confianza,
pues su ofuscada alabanza
solo me hizo redimirme.
Si ser un vil desdichado
me mantenía más feliz,
obsérvame ahora infeliz
y júzgame de afortunado.
Al aceptarte la una alianza
yo te entregué el cuchillo,
y tú con un tajo sencillo
aniquilaste la esperanza.
Pues yo te buscaba ansioso
esperando a tu llamado
y tú te ibas de mi lado
con otro amor receloso.
No amaste en serio jamás,
fui solo un juguete triste
y una vez que te aburriste
jugaste con alguien más.
Me creíste triste mendigo,
debiste decir tu intención,
pues conociendo tu razón,
no hubiera perdido contigo.
Ahora queda la casa sola
y un frío café a la mitad,
el viento azota sin piedad
contra mi tejada española.
Solo me quedo a pensar
lo fatal del romanticismo.
Pero al menos yo mismo
nunca me he de traicionar.
Querías hundirme en el mar,
felicidades, lo conseguiste.
Dejaste a un tirano triste
y a un triste sin amar.
Y si nos vemos por azares
te saludaré con pericia,
así no notarás la avaricia
de mandarte mis pesares.
Creo que necesito dormir,
creo que necesito un baño,
uno que me quite el daño,
uno para dejar de sufrir.
Si lo permite mi mente
soñaré con amar de nuevo.
Con un dulce amor longevo
para sufrir nuevamente.
Desde el 11 hasta el 20 de un total de 237 Poemas de desamor
