126 Sonetos 

Un soneto es una poesía formada por 14 versos de arte mayor, normalmente endecasílabos (11 sílabas). Se dividen en dos estrofas de cuatro versos seguidas por otras dos estrofas de tres versos.

Canto de un pájaro

Enviado por joanpined2020  Seguir


El canto de un pájaro, es de escuchar
muy atento, pues dice la verdad
sin ningún miramiento, y sin maldad
lo que siento, en quererse y en amar.

Es tan simple la verdad, en cantar
por la vida dulce y mía, heredad
que me has brindado, y más agradecido,
estoy muy fascinado, la verdad

de las verdades, muy enloquecido
manicomio de ternuras aladas
que hemos furiosamente compartido

las ganas, sin pretender, un gemido
que del todo, no es malo, ser amado
como he sido, y también muy comprendido.

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PROBLEMA

Por si al cabo lo cierto no barruntas
Y dudando hasta el fin, no das en bola,
Hacerle quiero a tu problema gola,
Dándoles solución a tus preguntas.

Ya miro ciertas frentes cejijuntas,
Porque los sabios de capuz y estola,
Temen que el sonetillo tenga cola,
Rubicundo color, puntos... y puntas.

Que este bregar no es vida, ¿quién lo niega?
Siempre de mingo la virtud, y ufana
La iniquidad que triunfa en la refriega.

¿Y al morir? ¡Pues mejor! Si no se gana,
Y San Pedro a coristas nos agrega,
Salimos de esta noches toledana.

Autor del poema: Jorge Isaacs

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PRESENCIA

¿Qué va a quedar de mí cuando me muera
sino esta llave ilesa de agonía,
estas pocas palabras con que el día,
dejó cenizas de su sombra fiera?

¿Qué va a quedar de mí cuando me hiera
esa daga final? Acaso mía
será la noche fúnebre y vacía
que vuelva a ser de pronto primavera.

No quedará el trabajo, ni la pena
de creer y de amar. El tiempo abierto,
semejante a los mares y al desierto,

ha de borrar de la confusa arena
todo lo que me salva o encadena.
Más si alguien vive yo estaré despierto.

Autor del poema: José Emilio Pacheco

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DESTINO

Enviado por vazcas  Seguir

Por qué seguir los pasos del destino?
llameantes piedras delante me arroja
colmando senderos de lava roja
ignorando la línea de mi sino.

Solitario surcaré mi camino
siguiendo la ruta yo mismo escoja
hasta encontrar algún brazo me acoja
en el final de un viaje cansino.

Atrás quedará mi banal memoria.
Serán los nobles y bellos momentos
quienes guíen las riendas de victoria

Construiré con el más fuerte cimiento
el mayor y ancho muro de la historia
y no volver, hasta mi último aliento.

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DAVID

¿Quién eres, ¡oh mujer!, que aunque rendida
al parecer, al parecer postrada,
no estás sino en los cielos ensalzada,
no estás sino en la tierra preferida?


Pero, ¿qué mucho, si del Sol vestida,
qué mucho, si de estrellas coronada,
vienes de tantas luces ilustrada,
vienes de tantos rayos guarnecida?


Cielo y tierra parece que, a primores,
se compitieron con igual desvelo,
mezcladas sus estrellas y sus flores;


para que en Ti tuviesen cielo y tierra,
con no sé qué lejanos resplandores
de flor del Sol plantada en el Carmelo.

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La Vida

Enviado por wencyleo2doaint  Seguir

Estoy acá en la orilla de_un puente
pensando que cosas me_importan tanto
y tratando no inundarme_en llanto
y mientras yo me tiro sonriente

Desperté del sueño de mi mente
levantándome como un diamanto
sÏempre rezándole a mi santo
y sin ninguna razón aparente

Saliendo de mi casa corrÏendo
pasando todo para verla a_ella
corriendo_apurado y presumiendo

De tenerla a ella la más bella
en mi vida todo se va_imponiendo
pero siempre veré a mi doncella

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ELOGIO DEL ARTE

Arte que por ingenuo vienes con tus tesoros,
sobre los dromedarios de Thulé... Y en las gemas
y en rubíes y en mármoles y en basaltos y en oros
vas formando la euritmia de líricas diademas.

Buen Señor, con tus barbas de trigo y tus sonoros
rizos y con tus labios que forjaron supremas
ansiedades de ritmo en los divinos coros
y emociones vibrantes en los Rojos Poemas.

Zarpan ya nuevamente los sibilinos barcos...
Mil flechas de armonía van a huir de sus arcos...
curvos... Los barcos llevan tus perfumadas pompas

hacia Reinos extraños donde triunfa la buena
sonrisa de Princesas, junto a la gran melena
de Príncipes que tocan las Heráldicas Trompas...

Autor del poema: Gonzalo Escudero

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A SU RETRATO

Este que ves engaño colorido,
que del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos de colores,
es cauteloso engaño del sentido;

este, en quien la lisonja ha pretendido
excusar de los años los horrores,
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido,

es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento delicada,
es un resguardo inútil para el hado,

es una necia diligencia errada,
es un afán caduco y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

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EN QUE SATISFACE UN RECELO CON LA RETÓRICA DEL LLANTO

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;

y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste;
no te atormente más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.

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EL SONETO NOCTURNO

La luna era ese párpado cerrado
que flotaba en el circo de la nada
y el niño retenía la mirada
su hipnótico vagar de astro cegado.

La noche es un jardín narcotizado
con esencias de alquimia y sombra helada
y tu infancia una estrella disecada
en el taller de niebla del pasado.

La luna vive ahora en los relojes
que lanzan sus saetas venenosas
sobre la esfera blanca de este sueño.

De este sueño sin fin del que recoges
la ceniza dorada de esas cosas
de las cuales un día fuiste dueño.

Autor del poema: Felipe Benítez Reyes

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