Poemas
Aquí, en la portada, puedes leer los 100 mejores poemas de siempre, según vuestros votos, separados en dos listas: 50 son de autores consagrados, y los otros 50 de usuarios. Tiene mucho mérito aparecer en esta selección, así que si te esfuerzas a lo mejor te puntúan tan bien que sales aquí. ¡No dejes de intentarlo!
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EL GUSANO VENCEDOR
Ved! En una noche de gala,
En los tardíos años desolados.
Una hueste de ángeles alados,
Envueltos en velos y ahogados en lágrimas,
Sentados en el teatro, para ver
Un drama de temores y esperanzas,
Mientras la orquesta balbucea
La música de las esferas.
Unos mimos, hechos a imagen del Dios Alto,
Murmuran y susurran en voz baja,
Revoloteando de un lado a otro:
Simples títeres que vienen y van
Al capricho de unas vastas masas informes
Que recorren el escenario proyectando
Con sus alas de cóndor el invisible Dolor.
El drama apretado (que no caerá
En el olvido, estad seguros)
Con su fantasma perseguido sin cesar
Por una turba que no lo puede apresar,
A través de un círculo que siempre gira
Sobre el mismo espacio,
Y tanta locura, y aun más Pecado
Y el Horror como alma de la intriga.
Pero, ved! en medio del gesticulante tumulto,
Una forma reptante se introduce:
Una cosa sanguinolenta que se debate
En la soledad del escenario.
¡Se retuerce! ¡Se retuerce! Con mortal angustia
Los mimos se convierten en su cena,
Y los serafines lloran al ver los colmillos
Embebidos en sangre humana.
¡Afuera, afuera las luces, afuera todo!
Y sobre cada sombra palpitante
Cae el telón, como una mortaja fúnebre,
Con el rugido de la tormenta,
Mientras los ángeles, pálidos y excitados,
Se ponen de pie y quitando sus velos declaran
Que la obra es la tragedia del Hombre
Y su héroe el Gusano Vencedor.
NO SÉ (2)
No sé si todo es un sueño,
pero sé que estoy despierto dentro de ese sueño.
No sé si yo voy a morir, pero sé que en mí hay algo inmortal.
No sé quién creó al universo,
pero sé que quien lo creó lo sigue creando.
No sé si mis muertos queridos viven en el más allá,
pero si sé que en mí siguen existiendo.
No sé a dónde voy, pero si sé que llegaré.
No sé dónde estoy, pero sí sé que estoy en mí.
No sé qué es Dios, pero sí sé que Dios sabe lo que yo soy.
No sé curar una enfermedad, pero sí sé cómo evitarla.
No sé lo que valgo, pero sí sé cesar de compararme.
No sé lo que es el mundo, pero sé que es mío.
No sé evitar tus golpes, pero sé cómo resistirlos.
No sé lo que deseo, pero sé que lo que deseo me desea.
No sé bien lo que construyo,
pero sé que lo que construyo me construye.
No sé lo que es el amor, pero sé que estoy feliz de tu existencia.
No sé cómo vencerte, pero sé como escapar de ti.
No sé quién soy, pero sé cómo me siento.
No sé a dónde voy, pero sé que voy contigo.
No sé cuántos twitts puedo escribir hoy,
pero sé que este es el último.
DESENCANTO
¿Por qué mi mente con tenaz porfía
Mi voluntad combate; y obstinada,
Tristes recuerdos de la infancia mía
Ofrece a mi memoria infortunada?
¿Por qué se cambia el esplendente día
En mustia sombra del dolor velada,
Y a la sonrisa de inocente calma
Sucede el llanto y la ansiedad de mi alma?
Las puras flores que mi cien orlaron
De mi frente fugaz se desprendieron,
Y cual sombra levísima pasaron
En pos llevando el bien que me ofrecieron.
Sólo las horas del dolor quedaron;
Las horas del placer nunca volvieron,
Y de mi vida en el perdido encanto
Sólo me queda por herencia el llanto.
Yo era en mi infancia alegre y venturosa
Como la flor que el céfiro acaricia,
Fascinada cual blanda mariposa
Que incauta goza en férvida delicia;
Pero la humana turba revoltosa
Mi corazón hirió con su injusticia
Y veóme triste, en la mitad del mundo,
Víctima infausta de un dolor profundo.
LAS LÁGRIMAS SON PALABRAS
Las lágrimas son palabras
que necesitan ser escritas.
DE QUÉ SE RÍE (SERÉ CURIOSO)
En una exacta
foto del diario
señor ministro
del imposible
vi en pleno gozo
y en plena euforia
y en plena risa
su rostro simple
seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe
de su ventana
se ve la playa
pero se ignoran
los cantegriles
tienen sus hijos
ojos de mando
pero otros tienen
mirada triste
aquí en la calle
suceden cosas
que ni siquiera
pueden decirse
los estudiantes
y los obreros
ponen los puntos
sobre las íes
por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe
usté conoce
mejor que nadie
la ley amarga
de estos países
ustedes duros
con nuestra gente
por qué con otros
son tan serviles
cómo traicionan
el patrimonio
mientras el gringo
nos cobra el triple
cómo traicionan
usté y los otros
los adulones
y los seniles
por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe
aquí en la calle
sus guardias matan
y los que mueren
son gente humilde
y los que quedan
llorando de rabia
seguro piensan
en el desquite
allá en la celda
sus hombres hacen
sufrir al hombre
y eso no sirve
después de todo
usté es el palo
mayor de un barco
que se va a pique
seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe.
PODER
Puedo hacer que la tierra se pare
en seco. Hice
desaparecer los coches azules.
Me puedo hacer invisible o pequeño.
Puedo convertirme en gigante y alcanzar las
cosas más lejanas. Puedo cambiar
el curso de la naturaleza.
Puedo situarme en cualquier lugar
del espacio o el tiempo.
Puedo invocar a los muertos.
Puedo percibir sucesos de otros mundos,
en lo más profundo de mi mente
y en la mente de los demás.
Yo puedo.
Yo soy.
PATAS ARRIBA CON LA VIDA
Moriré mortal,
es decir habiendo pasado
por este mundo
sin romperlo ni mancharlo.
No inventé ningún vicio,
pero gocé de todas las virtudes:
arrendé mi alma
a la hipocresía: he traficado
con las palabras,
con los gestos, con el silencio;
cedí a la mentira:
he esperado la esperanza,
he amado el amor,
y hasta algún día pronuncié
la palabra Patria;
acepté el engaño:
he sido madre, ciudadana,
hija de familia, amiga,
compañera, amante.
Creí en la verdad:
dos y dos son cuatro,
María Mercedes debe nacer,
crecer, reproducirse y morir
y en esas estoy.
Soy un dechado del siglo XX.
Y cuando el miedo llega
me voy a ver televisión
para dialogar con mis mentiras.
DÉCIMAS
Para templar el calor
de la estación y la edad,
me abandonas sin piedad,
mi hechizo, mi único amor.
Te engañas, porque el ardor
de un alma fina y constante,
si está de su bien distante,
crece en el agua, en la nieve,
y sólo templarse debe
en el seno de un amante.
Ven, pues, dulce amiga, luego,
que tú eres la sola fuente
que puede mi sed ardiente
saciar, y templar mi fuego.
En vano buscaré ciego
más gracia, más perfección,
otro afecto, otra pasión,
porque tus ojos divinos
solos saben los caminos
que van a mi corazón.
ANHELO
¡Oh! ¿dónde está ese mundo que soñé
allá en los años de mi edad primera?
¿Dónde ese mundo que en mi mente orlé
de blancas flores...? ¡Todo fue quimera!
Hoy de mí misma nada me ha quedado,
pasaron ya mis horas de ventura,
y sólo tengo un corazón llagado
y un alma ahogada en llanto y amargura.
¿Por qué tan pronto la ilusión pasé?
¿Por qué en quebranto se trocó mi risa
y mi sueño fugaz se disipó
cual leve nube al soplo de la brisa...?
Vuelve a mis ojos óptica ilusión,
vuelve, esperanza, a amenizar mi vida,
vuelve, amistad, sublime inspiración...
yo quiero dicha aun cuando sea mentida.
AMOR, ESA PALABRA
No iré cuando me llame,
aunque me diga Te quiero,
eso especialmente,
aunque me jure
y prometa nada más
que amor, amor.
La luz de este cuarto
cubre cada
cosa por igual,
Ni siquiera mi brazo hace sombra,
consumido como está por la luz.
Pero “amor”, esa palabra,
se vuelve una palabra oscura,
se adensa y cimbrea, empieza a
alimentarse, a temblar y abrirse paso
por este papel entre convulsiones
hasta borrarnos diluidos
en su garganta transparente, clavados,
aún, caderas y muslos relucientes, tu
pelo suelto, que desconoce
la duda.
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