38 Poemas de la Luna 

La Luna... !

Enviado por mayte78  Seguir

Buscando tus ojos,
La luna se esconde,
Juega con el viento,
Y aturde a los duendes.

Se adorna, te sigue…
Te envuelve de cálidos besos,
Y te enciende.

¡ Esa luna… luna ¡
Su corazón extiende,
Se vuelve humana,
Y… a tu lado se duerme.

Y en la madrugada,
Tu alma se llena de calor…

Cuando ve, tu frente serena,
Anidando, recuerdos encendidos,
de tu ilusión de amor....

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ROMANCE DEL AMOR ESPINOO

Enviado por doblezeroo  Seguir

En su recuerdo más secreto
resucita una bella historia
de aquel susurro en un invierno
que le hizo Manuel a Paloma:

Mientras las ramas del almendro
sorbían la luna redonda,
prendía el calor de su cuerpo
y se diluían las sombras.

Era una noche de febrero
y le fué a contar una cosa
confesandole con misterio
"mis flores arden en tu boca".

Allí quieren nacer los besos
y se inclinan las frutas rojas,
donde el carmín reta al deseo,
donde mueren de amor las olas.

Donde la magia del reflejo
desde la luna se transporta
hasta exhumar un sentimiento
en frases lentas, casi rotas.

Y Manuel bebía en los senos
durisimos de su Paloma
que escapaban de su cuerpo
esfericos como las copas.

Y el fuelle de la respiración,
cuando el aire vuela y provoca
escalofríos de la pasión,
buscaba su tez deliciosa.

Y humeantes hebras de la voz
le hurtaban a la noche el frío
para desnudar el corazón
vistiendo con seda su oído.

Y al par que la boca se acostó
con un tacto afrodisíaco
sobre su vello a melocotón
y mil luceros esparcidos,

el éxtasis de su piel prendió
en cada pupila un delirio
y su frágil cuello estremeció
como el viento estremece al trigo.

Echados tras la celosía
de los arbustos de tomillo
que ocultaban la fantasía
apasionada como el vino,

la piel de Paloma gemía
rodeando sus pechos dorados
y dos labios se derretían
como el rocío por el campo.

La luna gira que gira
la luna andaba girando
y ellos dos bajo la encina
se estaban enamorando.

Paloma dieciséis tenia
y Manuel diecisiete años,
les dijeron que cambiaría
su mundo de dulce a amargo.

Pero la luna gira y gira
la luna andaba girando
y ellos dos bajo la encina
se estaban enamorando.

Que la tierra se quebraría
sobre un infierno rojo y largo.
¡Eso no es bueno!, les gruñían
los amigos y sin embargo,

mientras Paloma desvestía
el cuerpo firme de su hermano,
el río tocaba sus liras
y en los juncos croaban sapos.

Y la luna gira que gira
la luna estaba girando
y ellos dos bajo la encina
se habían enamorado".

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PASAS POR EL ABISMO DE MIS TRISTEZAS

Pasas por el abismo de mis tristezas
como un rayo de luna sobre los mares,
ungiendo lo infinito de mis pesares
con el nardo y la mirra de tus ternezas.

Ya tramonta mi vida; la tuya empiezas;
mas, salvando del tiempo los valladares,
como un rayo de luna sobre los mares
pasas por el abismo de mis tristezas.

No más en la tersura de mis cantares
dejará el desencanto sus asperezas;
pues Dios, que dio a los cielos sus luminares,
quiso que atravesaras por mis tristezas
como un rayo de luna sobre los mares.

Autor del poema: Amado Nervo

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VIAJE

Hoy me mira la luna
blanca y desmesurada.

Es la misma de anoche,
la misma de mañana.

Pero es otra, que nunca
fue tan grande y tan pálida.

Tiemblo como las luces
tiemblan sobre las aguas.

Tiemblo como en los ojos
suelen temblar las lágrimas.

Tiemblo como en las carnes
sabe temblar el alma.

¡Oh! la luna ha movido
sus dos labios de plata.

¡Oh! la luna me ha dicho
las tres viejas palabras:

«Muerte, amor y misterio...»
¡Oh, mis carnes se acaban!

Sobre las carnes muertas
alma mía se enarca.

Alma —gato nocturno—
sobre la luna salta.

Va por los cielos largos
triste y acurrucada.

Va por los cielos largos
sobre la luna blanca.

Autor del poema: Alfonsina Storni

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LUNA CONGELADA

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

Autor del poema: Mario Benedetti

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LA LUNA

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Autor del poema: Jaime Sabines

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LA LUNA

Cuenta la historia que en aquel pasado
Tiempo en que sucedieron tantas cosas
Reales, imaginarias y dudosas,
Un hombre concibió el desmesurado

Proyecto de cifrar el universo
En un libro y con ímpetu infinito
Erigió el alto y arduo manuscrito
Y limó y declamó el último verso.

Gracias iba a rendir a la fortuna
Cuando al alzar los ojos vio un bruñido
Disco en el aire y comprendió, aturdido,
Que se había olvidado de la luna.

La historia que he narrado aunque fingida,
Bien puede figurar el maleficio
De cuantos ejercemos el oficio
De cambiar en palabras nuestra vida.

Siempre se pierde lo esencial. Es una
Ley de toda palabra sobre el numen.
No la sabrá eludir este resumen
De mi largo comercio con la luna.

No sé dónde la vi por vez primera,
Si en el cielo anterior de la doctrina
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera.

Según se sabe, esta mudable vida
Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
Y hubo así alguna tarde en que con ella
Te miramos, oh luna compartida.

Más que las lunas de las noches puedo
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada
Y la luna sangrienta de Quevedo.

De otra luna de sangre y de escarlata
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.

Pitágoras con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.

De hierro hay una selva donde mora
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.

...............................

Sé que entre todas las palabras, una
Hay para recordarla o figurarla.
El secreto, a mi ver, está en usarla
Con humildad. Es la palabra luna.

Ya no me atrevo a macular su pura
Aparición con una imagen vana;
La veo indescifrable y cotidiana
Y más allá de mi literatura.

Sé que la luna o la palabra luna
Es una letra que fue creada para
La compleja escritura de esa rara
Cosa que somos, numerosa y una.

Es uno de los símbolos que al hombre
Da el hado o el azar para que un día
De exaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre

Autor del poema: Jorge Luis Borges

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DE NOCHE.... (a la luna)

Enviado por doblezeroo  Seguir

******************

Oh luna de pergamino, preciosa,
llegaste a mi cielo bebiendo estrellas,
oh gran luna de cristal, forma pura
esfera de cuarzo, limpia de manchas.

Ya bailó en torno a tu cintura el agua
y tu luz prendió el perfil de la bestia
pero nunca sabrás donde se ocultan
los girasoles y el lagarto rojo.

Lucharon meteoritos en tu rostro
y en tu vientre echaron sus raíces
pero verte desnuda es comprender
el susurro de las olas, tu sexo.

De noche te ondulas en ese espejo
mientras en el bosque el búho te mira
¡mágica luna de todos los sueños!
y las criaturas gimen a la muerte.

Mas cuando el sol tampoco puede verte
la noche es de esas noches que en sus sombras
esconden a la pantera azabache
en cuyos ojos el infierno crece.

***********************

doblezeroo

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EN LAS NOCHES CLARAS

En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

Autor del poema: Gloria Fuertes

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PAÍS DE HADAS

Valles de sombra y aguas apagadas
y bosques como nubes,
que ocultan su contorno
en un fluir de lágrimas.
Allí crecen y menguan unas enormes lunas,
una vez y otra vez, a cada instante,
en canto que la noche se desliza,
y avanzan siempre, inquietas,
y apagan el temblor de los luceros
con el aliento de su rostro blanco.
Cuando el reloj lunar señala medianoche,
una luna más fina y transparente
desciende, poco a poco,
con el centro en la cumbre
de una sierra elevada,
y de su vasto disco
se deslizan los velos dulcemente
sobre aldeas y estancias,
por doquier; sobre extrañas
florestas, sobre el mar
y sobre los espíritus que vuelan
y las cosas dormidas:
y todo lo sepultan
en un gran laberinto luminoso.
¡Ah, entonces! ¡Qué profunda
es la pasión que ponen en su sueño!
Despiertan con el día,
y sus lienzos de luna
se ciernen ya en el cielo,
con inquietas borrascas,
y a todo se parecen: más que nada
semejan un albatros amarillo.
Y aquella luna no les sirve nunca
para lo mismo: en tienda
se trocará otra vez, extravagante.
Pero ya sus pedazos pequeñitos
se tornan leve lluvia,
y aquellas mariposas de la Tierra
que vuelan, afanosas del celaje,
y bajan nuevamente,
sin contentarse nunca,
nos traen una muestra,
prendida de sus alas temblorosas.

Autor del poema: Edgar Allan Poe

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ADVENIMIENTO

¡Oh luna, cuánto abril,
qué vasto y dulce el aire!
Todo lo que perdí
volverá con las aves.

Sí, con las avecillas
que en coro de alborada
pían y pían, pían
sin designio de gracia.

La luna está muy cerca,
quieta en el aire nuestro.
El que yo fui me espera
bajo mis pensamientos.

Cantará el mi señor.
En la cima del ansia.
Arrebol, arrebol.
Entre el cielo y las auras.

¿Y se perdió aquel tiempo
que yo perdí?. La mano
dispone, dios ligero,
de esta luna sin año.

Autor del poema: Jorge Guillén

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LUNA MÍA DE AYER, HOY DE MI OLVIDO...

Luna mía de ayer, hoy de mi olvido,
Ven esta noche a mí, baja a la tierra,
Y en vez de ser hoy luna de la guerra,
Sélo tan sólo de mi amor dormido.

Dale en tu luz el reno perseguido
Que por los yelos de tus ojos yerra,
Y dile, si tu lumbre lo destierra,
Que será lana su destierro y nido.

Tiempos de horror en que la sangre habita
Obligatoriamente separada
De la linde natal de su terreno.

¡Ay luna de mi olvido, tu visita
no me despierte el labio de la espada,
sí el de mi amor, guardado por tu reno!

Autor del poema: Rafael Alberti

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LA LUNA, SIEMPRE

Redonda, hinchada de frotarse contra el cielo
rasga mi piel con su delgada luz
Cae sobre mi pelo
con la levedad de una sirena
que no se hubiera dado cuenta
que no posee piernas
Solivianta mi sangre
me enciende de locura
me regala una piel fosforescente
y me convierte
aceite hirviendo
en fauna
(cascos y cuernos y cabello desbocado
bajo el lúbrico soplo de lo oscuro)

Autor del poema: Ana María Rodas

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LA LUNA BLANCA... Y EL FRÍO...

La luna blanca... y el frío...
y el dulce corazón mío
tan lejano... tan lejano...

¡tanto distante su mano...!

La luna blanca, y el frío
y el dulce corazón mío
tan lejano...

Y vagas notas del piano...
Del bosque un aroma arcano...
Y el remurmurar del río...

Y el dulce corazón mío
tan lejano...!

Autor del poema: León de Greiff

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PIERROT BORRACHO

En las calles de la feria
de la feria desierta
sólo la luna llena
blanquea y clarea
las noches de la feria
en la noche entreabierta.
Sólo la luna alba
blanquea y clarea
la tierra calva
de abandono y alba
alegría ajena.

Ebria blanquea
como por la arena
en las calles de feria,
de la feria desierta
en la noche ya llena
de sombra entreabierta.
La luna boquea
en las calles de feria
desierta e incierta.

Autor del poema: Fernando Pessoa

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luz de luna

Enviado por tinky1960  Seguir

LUZ DE LUNA…

Si Supiera Cuantas Lunas Iluminarían Mis Noches,
Sería El Hombre Más Feliz, Porque Sabría Que En Cada Amanecer
Estarías Conmigo En La Misma Cama, Abrazados Como Dos Amantes Enamorados,
Que Se Quieren En Las Noches Más Bonitas De Luna Llena.
Me Pedirás Que Te Abrace Más Fuerte, Para Colmar El Frio Que Tu Cuerpo Tiene,
Y Yo Me Comeré En Pedazos Cada Parte De Ti, Hasta Saciar Mis Fantasías De Amor Que Fabrique Para Ti,
En Mis Noches De Nostalgia Deseando Tener Una Mejor Suerte.

J. Samuel Carrasco Santos

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PUESTO QUE IGNORAS...

Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana,
esfuérzate por ser feliz hoy.
Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando
en que mañana quizás la luna te busque en vano.

Autor del poema: Omar Khayyam

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Horas

Enviado por cack  Seguir

Las Horas pasan demorando ¿será que se han congelado y los días se han atascado?
O ¿mis ganas de verte hacen parecer que están demorando? No sé… pero aquí sigo esperando… como la luna espera el atardecer y el sol espera el amanecer… y como el sembrador espera la cosecha… pero sé que pronto te volveré a ver…

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I

Por qué los inmensos aviones
No se pasean con sus hijos?
Cuál es el pájaro amarillo
Que llena el nido de limones?
Por qué no enseñan a sacar
Miel del sol a los helicópteros?
Dónde dejó la luna llena
Su saco nocturno de harina?

Autor del poema: Pablo Neruda

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LA FUGA DE LA LUNA

Hay paz para los sentidos,
Una paz soñadora en cada mano,
Y profundo silencio en la tierra fantasmal,
Profundo silencio donde las sombras cesan.

Sólo el grito que el eco hace chillido
De algún ave desconsolada y solitaria;
La codorniz que llama a su pareja;
La respuesta desde la colina en brumas.

Y súbitamente, la luna retira
Su hoz de los cielos centelleantes
Y vuela hacia sus cavernas sombrías
Cubierta en velo de gasa gualda.

Autor del poema: Oscar Wilde

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