24 Poemas de la naturaleza 

Comparte:
ETERNAMENTE TUYO

Enviado por doblezeroo  Seguir

*******

Podrán morir las raíces
y derrumbarse las selvas,
podrán fundir los recuerdos
como grisáceas nieblas,
podrán caer los amuletos
en las fosas de la tierra,
hacerse polvo pirámides
por un soplo de tres hebras,
pero nada conseguirá
borrar jamás mi promesa.

Falleciesen los jazmines
por relentes de tristeza,
navegase el ultimo pez
en la árida torrentera,
¡nunca olvides que te juré!,
que te quiero y te amaré
hasta el día que me muera.

Aunque se sequen los pozos
bajo atmosferas de arena,
derrítanse los glaciares
y desnúdense las piedras,
viniese la negra noche
en un cielo sin estrellas
o en rosario y disciplina,
como ancianas a la iglesia,
volase cada paloma
a encerrarse en una celda.

¡Pártase el cielo de agosto!
en cuotas de frio y niebla,
¡cúbranse todos los mares!
de tenebrosas tormentas,
bajen a picar los dioses
las rocas de una cantera,
caigan mil rayos de punta
y que los páramos prendan,
se haga la luna en pedazos
o se apaguen las estrellas
¡nunca olvides que te juré
que te quiero y te amaré
hasta el día que me muera!.

******

91.18%

votos positivos

Votos totales: 397

Comparte:
EL NIDO

Es porque un pajarito de la montaña ha hecho,
en el hueco de un árbol, su nido matinal,
que el árbol amanece con música en el pecho,
como que si tuviera corazón musical.

Si el dulce pajarito por entre el hueco asoma,
para beber rocío, para beber aroma,
el árbol de la sierra me da la sensación
de que se le ha salido, cantando, el corazón.

Autor del poema: Alfredo Espino

74.18%

votos positivos

Votos totales: 275

Comparte:
ÉXTASIS

Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida...
¡Nunca se cansan de mirar mis ojos
el perpetuo milagro de la vida!

Años ha que contemplo las estrellas
en las diáfanas noches españolas
y las encuentro cada vez mas bellas.
Años ha que en el mar, conmigo a solas,
de las olas escucho las querellas,
y aun me pasma el prodigio de las olas!

Cada vez hallo la Naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa,
Para mí, en rededor, todo es belleza;
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza
que la boca del niño cuando canta.

Quiero ser inmortal, con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa;
porque cada lucero me reclama,
diciéndome, al brillar: «Aquí se piensa,
también aquí se lucha, aquí se ama».

Autor del poema: Amado Nervo

72.27%

votos positivos

Votos totales: 595

Comparte:
MONTAÑAS EN LA NOCHE

El lago se ha extinguido,

oscuro duerme el cañaveral

murmurando en el sueño.

Sobre el campo extendidas

alargadas montañas amenazan.

No reposan.

Hondamente respiran, se mantienen

unidas unas contra otras.

Respirando hondamente,

llenas de oscuras fuerzas, irredentas

en su pasión devoradora.

Autor del poema: Hermann Hesse

72.09%

votos positivos

Votos totales: 43

Comparte:
ME CELEBRO Y ME CANTO A MÍ MISMO

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo asuma tú también habrás de asumir,
Pues cada átomo mío es también tuyo.
Vago al azar e invito a vagar a mi alma.

Vago y me tumbo sobre la tierra,
Para contemplar un tallo de hierba.

Mi lengua, cada molécula de mi sangre formada por esta tierra y este aire.
Nacido aquí de padres cuyos padres nacieron aquí y
Cuyos padres también aquí nacieron.
A los treinta y siete años de edad, gozando de perfecta salud,
Comienzo y espero no detenerme hasta morir.

Que se callen los credos y las escuelas,
Que retrocedan un momento, conscientes de lo que son y
Sin olvidarlo nunca.
Me brindo al bien y al mal, me permito hablar hasta correr peligro.
Naturaleza sin freno, original energía.

Autor del poema: Walt Whitman

71.43%

votos positivos

Votos totales: 7

Comparte:
DEFENSA DEL ÁRBOL

Por qué te entregas a esa piedra
Niño de ojos almendrados
Con el impuro pensamiento
De derramarla contra el árbol.
Quien no hace nunca daño a nadie
No se merece tan mal trato.
Ya sea sauce pensativo
Ya melancólico naranjo
Debe ser siempre por el hombre
Bien distinguido y respetado:
Niño perverso que lo hiera
Hiere a su padre y a su hermano.
Yo no comprendo, francamente,
Cómo es posible que un muchacho
Tenga este gesto tan indigno
Siendo tan rubio y delicado.
Seguramente que tu madre
No sabe el cuervo que ha criado,
Te cree un hombre verdadero,
Yo pienso todo lo contrario:
Creo que no hay en todo Chile
Niño tan malintencionado.
¡Por qué te entregas a esa piedra
Como a un puñal envenenado,
Tú que comprendes claramente
La gran persona que es el árbol!
El da la fruta deleitosa
Más que la leche, más que el nardo;
Leña de oro en el invierno,
Sombra de plata en el verano
Y, lo que es más que todo junto,
Crea los vientos y los pájaros.
Piénsalo bien y reconoce
Que no hay amigo como el árbol,
Adonde quiera que te vuelvas
Siempre lo encuentras a tu lado,
Vayas pisando tierra firme
O móvil mar alborotado,
Estés meciéndote en la cuna
O bien un día agonizando,
Más fiel que el vidrio del espejo
Y más sumiso que un esclavo.
Medita un poco lo que haces
Mira que Dios te está mirando,
Ruega al Señor que te perdone
De tan gravísimo pecado
Y nunca más la piedra ingrata
Salga silbando de tu mano.

Autor del poema: Nicanor Parra

71.43%

votos positivos

Votos totales: 7

Comparte:
SIN CONSUELO

Al mundo primitivo
no conducen senderos;
no se consuela nuestra alma
con ejércitos de estrellas,
no con río, bosque y mar.
Ni un árbol uno encuentra,
ni río ni animal
que penetre al corazón;
no encontrarás un consuelo
sino entre tus semejantes.

Autor del poema: Hermann Hesse

70.45%

votos positivos

Votos totales: 44

Comparte:
COSMOS

Quién contiene a la diversidad y es la Naturaleza
quién es la amplitud de la tierra y la rudeza y sexualidad de la tierra
y la gran caridad de la tierra, y también el equilibrio
quién no ha dirigido en vano su mirada por las ventanas de los ojos
o cuyo cerebro no ha dado en vano audiencia a sus mensajeros
quién contiene a los creyentes y a los incrédulos
quién es el amante más majestuoso
quién, hombre o mujer, posee debidamente su trinidad de realismo
de espiritualidad y de lo estético o intelectual
quién después de haber considerado su cuerpo
encuentra que todos sus órganos y sus partes son buenos
quién, hombre o mujer, con la teoría de la tierra y de su cuerpo
comprende por sutiles analogías todas las otras teorías
la teoría de una ciudad, de un poema
y de la vasta política de los Estados
quién cree no sólo en nuestro globo con su sol y su luna
sino en los otros globos con sus soles y sus lunas
quién hombre o mujer, al construir su casa
no para un día sino para la eternidad
ve a las razas, épocas, efemérides, generaciones.
El pasado, el futuro, morar allí, como el espacio
indisolublemente juntos.

Autor del poema: Walt Whitman

70.00%

votos positivos

Votos totales: 10

Comparte:
A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verde le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los alamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
unden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna misera caseta
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Autor del poema: Antonio Machado

69.09%

votos positivos

Votos totales: 110

Comparte:
ALTA TRAICIÓN

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

Autor del poema: José Emilio Pacheco

67.80%

votos positivos

Votos totales: 59

Desde el 1 hasta el 10 de un total de 24 Poemas de la naturaleza

Añade tus comentarios