72 Poemas eróticos 

ERÓTICO NERUDA

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- ERÓTICO NERUDA - por doblezeroo


Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y me adentro en tus sueños y mi voz te desborda.
Parece que penetren hormigas por tu cuerpo
y parece que el aire te quitase la ropa.


Como todas las rosas con el fuego te turbas,
te sujeta la tierra y mi aroma te agita.
Fiera conmovida, pareces una rosa
y parece que mi tacto entibia tus espinas.


Me gustas si jadeas cuando voy a besarte,
fiera contenida, así como con miedo
y sientes que me acerco y tu corazón late,
déjame derramarte en la boca un infierno.


Déjame que te amague con mi frutal saliva.
Cólera silenciosa, gemido suplicante,
en tu falda entreabierta te abrasas y tiritas,
dejemos nuestros labios húmedos acecharse.


Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.
Parece amordazarte el sudor del silencio
y parece tu cuello desnudar mi mordisco.

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doblezeroo


(mi humilde homenaje al más grande de los poetas)

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12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangunlan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

Autor del poema: Oliverio Girondo

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INCENDIO (ALMA NÚMERO 12)

Tú: escalofríos; tú, escalando mi espalda con tus dedos; tú, trepando
los poros de mi ser…y los de mi piel también.
Tú: accidente; tus manos tocando mis rodillas; tus labios,
chocando con cada una de mis curvas. Tu lengua a oscuras en mi
cuerpo, sin miedo a caer en mi ombligo, o a perderse en el fondo de
mi corazón.
Tú: deshielo; tus dientes en mi cuello mordiéndome un beso; tú,
haciendo tuyos mis pechos y mi pecho: agitando mi respiración. Tu
aliento empañando cada kilómetro de mi cuerpo. Te conoces a la
perfección mis atajos…pero siempre has sido de elegir el camino más
largo; de hacerme esperar, de convulsionar mi cuerpo besándome
desde el final hasta el principio de mis piernas. En fin: tus dedos en mi
vagina haciéndome pensar que soy la responsable del calentamiento
global.
Tú: fuego; nunca pensé que un incendio en mi piel sería tan
húmedo…nunca pensé que tendría tantas ganas de quemarme.

Autor del poema: César Brandon

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ERÓTICA Y SILENCIADA

Enviado por doblezeroo  Seguir

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Olor de Venecia y pubis
humificando la estancia
viste al girasol gigante
que asoma por la ventana
mientras los cristales siembran
rumores de la calzada,
que el mundo se ofrece vivo
como el bosque a las mañanas,
lo mismo que yo me ofrezco
enloquecido de magia
a contemplarla sinuosa
como sirena varada
en el corazón de todas
y cada una de las playas
mientras duerme silenciosa,
tendida sobre la cama,
como una duna de arena
bajo quietas olas blancas.

Yo a ella la miro despierto
de afrodisíacos y arpas,
mil avisperos describen
pasiones abiertas y altas,
mi vientre se excita raudo
de erótica y silenciada
yedra del escalofrío
por su piel desparramada
y en mi entrepierna, la fiebre,
bebe un éxtasis de salvias
por la canela en dos muslos
de sus piernas destrenzadas.
Minerva en sus labios cierra
gemidos de madrugada
que resuenan en mi mente
en redobles de campanas
y en triple sangre de mayo
sus uñas apasionadas
abrieron melocotones
bajo la piel de mis cachas.

Yo a ella la miro despierto
conclusa de una algazara,
espesura en los corales
del cabello en su piel blanca,
lazos tibios en el hombro
susurrándole a la almohada,
color de aceite y Egipto
sobrevolando su espalda,
cuatro silencios calientes
en las rutas de sus nalgas,
y una aureola en su torso
de hoguera recién quemada.

Duerme mi chica en el lecho,
como un pétalo en el agua,
con medio cuerpo desnudo
y una noche, en sus pestañas
de enfurecidos volcanes
y luces de luna en llamas.
Sangre de pantera gruñe
bajo las tumbas heladas.
Duerme mi chica en el lecho
con trenzas enmarañadas
recogiendo en su regazo,
de sombras y de terrazas,
dos pechos entre los brazos
o densísimas manzanas,
dos manantiales sin pozo
o desiertos llenos de agua.

Hay dos copas en la mesa
su ropa en toda la casa,
la sombra de ojos reviste
sus mejillas reposadas,
tiene océanos sin olas
dibujándole la cara,
corrientes de la marisma
en sus tetas excitadas
y alrededor del tobillo
un pequeñísimo tanga
con una gota de semen
y dos burbujas de cava.

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SITIO

Penetro al fin en ti,
mujer desmantelada.
que -al terminar el sitio-
ya sólo custodiaban
monótonos tambores
y trémulas estatuas.

Penetro en ti, por fin.
Y, entre la luz delgada
que filtran, por momentos,
estrellas y palabras,
encuentro a cada paso
que doy sobre los fríos
peldaños que conducen
al centro de tu alma
-un cuerpo junto a otro-
cien horas derrotadas.

Me inclino... Una por una
las reconozco, a tientas.
Contra una jaula exacta
en ésta, oscuramente,
un ruiseñor estuvo
rompiéndose las alas.
En ésa... No sé ya
lo que en esa existencia
moría o principiaba:
esquivas formas truncas,
presencias instantáneas,
deseos incompletos,
dichas decapitadas...

Autor del poema: Jaime Torres Bodet

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ALGO DEBE MORIR CUANDO ALGO NACE

Algo debe morir cuando algo nace;
debe ser sofocado, y su sustancia
chupada para ser riego o lactancia
en que otro ser su urgencia satisface.

No habrá otra hora pues en que te abrace
mientras muerdo en la cándida abundancia
de tus dos pechos; no habrá ya otra instancia
en que tu cuerpo con mi cuerpo enlace;

no penetraré más en la garganta
anfractuosa de tu sexo alpino.
Tú a otra luz amaneces; yo declino.

Mi degollado ardor tu altar levanta,
mi reprimida hambre te alimenta,
y el yermo de mi lecho te cimenta.

Autor del poema: Tomás Segovia

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EN UNA PRECIOSA ORILLA

Enviado por doblezeroo  Seguir

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LA PRIMERA VEZ por Doblezero

En una orilla de juncos
le dije que la quería
desde la flor de la fe

y tiritaron los mundos
de todas esas esquinas
del alma de una mujer.

Su cuerpo era de cristales
y el mes de agosto surgía
alrededor del ciprés.

Por las laderas de pinos
con hojas verdes y finas
la sombra vino a crecer.

Salió la luna a alumbrarnos
la oímos tras las colinas
escalando para caer

como un aliento de plata
sobre la paz de la ardilla
mostrando su desnudez.

Ella guardaba en su boca
silencios de celo, chispas
y el fuego de Lucifer.

Ella enjaulaba en su boca
gemidos de alma adictiva
y un beso para morder

con su saliva caliente
los labios rojos de arriba
y los de abajo también

mientras olía el entorno
húmedo con esas briznas
azules del anochecer.

Ella escondía en su falda
dos muslos en celosía
vehementes de placer

y en mi cabeza fraguaban
brasas de la adrenalina
del cálido acontecer.

En sus dos ojos los galgos
hambrientos de amor mordían
a las presas de mi piel.

Mis manos creaban lentas
corrientes de seda fina
por sus mejillas de miel.

Ella en mi helénico torso
suspiros de Gea perdía
desde sus ojos sin ley

sobre la cumbre de Venus
llena de noche adictiva
sin gobernanta ni juez.

Yo desvestía pecados
frutales de su camisa
y ella robó mi adultez

con manos de vergonzosa
tan suaves como abrasivas
y maduras de niñez.

Yo buscaba en su mirada
el sexo entre las costillas
coloradas de su tez

mientras besaba su cuello
en esa preciosa orilla
de nuestra primera vez.

AUTOR: DOBLEZERO




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Mi mujer

Enviado por elbragao69  Seguir

Tus caderas son mi camino
Me guia a mi más grande placer
Tu sonrisa me divierte, me da la pausa
A continuar con el recorrido de la alucinación...
Tus palabras me alientan, me excitan
Son órdenes que debo acatar
Tu sabor me inyecta las fuerzas para continuar...
Tus suaves movimientos me intranquilizan
Me envuelven en un gran abanico de ideas prohibidas
Y tu sensibilidad me incita a transgredir lo establecido...
Eres toda mía, eres toda mi vida, eres el aire que necesito para vivir...

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Humedo

Enviado por konan  Seguir

Sentada a tu lado siento un delicioso calor humedo recorrer mi cuerpo
tus caricias son un balsamo q refresca mi piel cada beso me enciende en deseo y en la penumbra te veo tan claramente tan solo necesito tu esencia saborear cada parte de ti
verte sutilmente humedecido como la hierva en la madrugada agitado en medio de un huracan de pasion sin mas abrigo q tu piel rosando tocando y acariciando tu cuerpo y el mio ... deliciosa rigidez q me excita al tocar una y otra vez descubrir su angulacion su direccion y desear tenerte mas cerca ser uno nada mas ..humedo calor recorriendo mi entrepierna

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La canción sobre una lagrima

Enviado por antigona  Seguir

Poco a poco entre despierta y dormida,
intento no pensar en mi deseo y mi desdicha
sin embargo el roce de tu mano sobre mi piel cae,
cae en un duelo del que no quiero pensar
pero mi alma te busca , mi pensamiento me consume,
como volverte a tocar?
Mi piel excitada y mi garganta nerviosa,
recuerda aquel inicio en que te sentí para mi por un segundo
Maldigo aquel momento porque lo quiero eterno.
Maldigo aquel momento porque quiero que sea una historia y no tan solo un fragmento,
Maldigo aquel momento porque desde que paso no estoy tranquila
Y pienso en ti tan rápido y constante como se respira,
casi recuerdo tu olor, y ni decir que puedo oler en la brisa tu cabello,
así que decido imaginarte, decido sentir tus ojos en mis ojos
tu boca sin poder escapar de la mia
Tu aliento trémulo porque al igual que yo maldices ese dia.
Tal vez todo sea imaginacion mia,
tal vez solo esta en mi cabeza, mi yo y el deseo ardiente, virulento,
tal vez esta historia solo se pueda contar en mi sueños,
pero aquí estas, en mi subconsciente puedo desnudarme despacio, aqui puedo tomar tus manos y llevarlas a mis caderas,
puedo darle rienda a esta fantasía, puedo ponerle maldad y suavidad de mi parte,
aqui no esta mal que pueda tocarte,
que sienta tu respiración con un deseo agobiante,
que pueda dominarte y llevarte hasta el fondo,
que pueda seducirte y morderte hasta que te olvides tu nombre,
que seas mi publico y yo tu espectaculo,
que te deje sin palabras porque solo desearas tenerme,
quiero estallar tu mas sucio deseo,
quiero besarte hasta que me duelan los labios,
poder jugar despacio y con violencia contigo,
que en tus ojos de lujuria solo yo me vea reflejada
pero el problema es
que solo en mi mente y solo aqui, podria combinar mi pasión contigo
con un sentimiento que en la realidad no puedo decir,
solo en esta realidad no duele tenerlo todo, el deseo, el amor y a ti

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