21 Poemas de deseo 

LA CRUZ

Infame cruz me están labrando
sin saber mi estatura.
Si grande soy la hacen pequeña
para quebrantarme los huesos;
si pequeño, altísima para
descoyuntarme. Yo mismo soy
la cruz, soy mis deseos.

Autor del poema: Ernesto Mejía Sánchez

100.00%

votos positivos

Votos totales: 2

Comparte:

No creí

Enviado por juno_marin8525  Seguir

Hoy pensé en ti como casi siempre, en estos últimos días te echado mucho de menos, abrí mi correo esperando ver un correo de ti, pero no, mi bandeja tenía mil y un correos que no me interesaron estoy escuchando nuestra canción, y no sabes cómo quisiera volver a besarte enredarnos en mis sabanas y que no terminemos de amarnos nunca, te extraño y te deseo aún recuerdo la última vez que estuvimos juntos, me muerdo los labios para no llorar recuerdo tus ojos inundados por lagrimas que luchaban por no brotar, recuerdo verte partir en el fondo sé que nunca quisiste irte y yo muy tarde comprendí que no puedo vivir sin ti
Siempre serás mi amor eterno porque sé que lo que siento por ti no cesara jamás, amo cada parte de ti amo cada centímetro de tu piel, quiero verte y recibir tus visitas en mi aburrido trabajo saber que no caminare sola a casa tener un pequeño antojo y estés tu para cumplirlo, porque ya no estas más regresa por favor.
Si estuvieras aquí te darías cuenta del frio y de mi soledad, no creí que fueras tan importante en mi vida

100.00%

votos positivos

Votos totales: 2

Comparte:

SENCILLOS DESEOS

Hoy quisiera tus dedos
escribiéndome historias en el pelo,
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras
las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda,
que me querés mucho,
cosas así, tan sencillas, tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera
dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero, como una gran ola de ternura
deshaciéndome un ruido de caracol,
un cardumen de peces en la boca,
algo de eso frágil y desnudo,
como una flor a punto de entregarse
a la primera luz de la mañana,
o simplemente una semilla, un árbol,
un poco de hierba.

Autor del poema: Gioconda Belli

88.89%

votos positivos

Votos totales: 9

Comparte:

SI TAN SOLO TUVIERA CERCA

Si tan solo tuviera cerca
de mí su caricia
Como a la tierra el aire se la da
la realidad de su persona, me haría
más alegre, me alejaría
del sentido que me llena
de gris. Nada ya sería
en mi tan hondo, tan
final. Pero ¡cómo le explico
mi necesidad enorme de ternura! Mi soledad de años
Mi estructura inconforme
por inarmónica
por inadaptada
Yo creo que es mejor irme, irme y no escaparme.
Que todo pase en un instante
Ojalá.

Autor del poema: Frida Kahlo

87.50%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:

SI SUPIERAS LO ÚNICO QUE DESEO...

Enviado por liliana007  Seguir

Si supieras lo único que deseo es que vuelvas , ya nadie podría hacerte olvidar .No me es fácil, luche contra todos que me rodeaban y se oponían ,porque desian que tú no me querías .
Son recuerdos que aprenderé a superar ,pero esa canción está en mi mente y en mi corazón.
Duele no tenerte y no verte más y como hago sin ti .ahora ven ,dime mirándome a los ojos ,lo que se siente aniquilar a este pobre y terco corazón que solo supo brindarte ,todo su amor.
Autor: Alexánder Núñez.

85.88%

votos positivos

Votos totales: 85

Comparte:

ANHELO

¡Viviese yo en los tiempos esforzados
de amores, de conquistas y de guerras,
en que frailes, bandidos y soldados
a través de los mares irritados
iban en busca de remotas tierras.

No en esta triste edad en que desmaya
todo anhelo –encumbrado como un monte–
y en que poniendo mi ambición a raya
herido y solo me quedé en la playa
viendo el límite azul del horizonte!

Autor del poema: Juan Ramón Molina

85.71%

votos positivos

Votos totales: 7

Comparte:

DESEOS

Trópico, para que me diste
las manos llenas de color.
Todo lo que yo toque
se llenará de sol.
En las tardes sutiles de otras tierras
pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol.
Déjame un solo instante
dejar de ser grito y color.
Déjame un solo instante
cambiar de clima el corazón,
beber la penumbra de una costa desierta,
inclinarme en silencio sobre un recóndito balcón,
ahondarme en el manto de pliegues finos,
dispersarme en la orilla de una suave devoción,
acariciar dulcemente las cabelleras lacias
y escribir con un lápiz muy fino mi meditación.
¡Oh, deja de ser un solo instante
el Ayudante de Campo del sol!
¡Trópico, para qué me diste
las manos llenas de color!

Autor del poema: Carlos Pellicer

85.14%

votos positivos

Votos totales: 323

Comparte:

TÚ TIENES LO QUE BUSCO, LO QUE DESEO, LO QUE AMO...

Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo,
tú lo tienes.
El puño de mi corazón está golpeando, llamando.
Te agradezco a los cuentos,
doy gracias a tu madre y a tu padre,
y a la muerte que no te ha visto.
Te agradezco al aire.
Eres esbelta como el trigo,
frágil como la línea de tu cuerpo.
Nunca he amado a una mujer delgada
pero tú has enamorado mis manos,
ataste mi deseo,
cogiste mis ojos como dos peces.
Por eso estoy a tu puerta, esperando.

Autor del poema: Jaime Sabines

80.64%

votos positivos

Votos totales: 439

Comparte:

NO DECÍA PALABRAS

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Autor del poema: Luis Cernuda

80.00%

votos positivos

Votos totales: 85

Comparte:

Y SIN EMBARGO, A VECES, TODAVÍA

Y sin embargo, a veces, todavía,
así de pronto, cuando te estoy viendo,
vuelvo a verte como antes, y me enciendo
del mismo modo inútil que solía.

Y me pongo a soñar en pleno día,
y reprocho al destino, corrigiendo,
como los locos, lo que fue; y no entiendo
cómo no pude nunca hacerte mía.

E imagino que anoche me colmaste
de placeres sin nombre, y que esa chispa
perversa y de ternura en tu mirada

prueba que lo otro es nada -que gozaste,
que a ti también este limbo te crispa,
¡que al fin te di el orgasmo!- y lo otro es nada.

Autor del poema: Tomás Segovia

80.00%

votos positivos

Votos totales: 5

Comparte:

Desde el 1 hasta el 10 de un total de 21 Poemas de deseo

Añade tus comentarios