20 Poemas de política 

DECIRES

«El marxismo-leninismo es una piedra
para romperle la cabeza al imperialismo
y a la burguesía.»
«No. El marxismo-leninismo es la goma elástica
con que se arroja esa piedra.»
«No, no. El marxismo-leninismo es la idea
que mueve el brazo
que a su vez acciona la goma elástica
de la honda que arroja esa piedra.»
«El marxismo-leninismo es la espada
para cortar las manos del imperialismo.»
«Qué va! El marxismo-leninismo es la teoría
de hacerle la manicura al imperialismo
mientras se busca la oportunidad de amarrarle las manos.»
¿Qué voy a hacer si me he pasado la vida
leyendo el marxismo-leninismo
y al crecer olvidé
que tengo los bolsillos llenos de piedras
y una honda en el bolsillo de atrás
y que muy bien me podría conseguir una espada
y que no soportaría estar cinco minutos
en un Salón de Belleza?

Autor del poema: Roque Dalton

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

EL GRAN DESPECHO

País mío no existes
sólo eres una mala silueta mía
una palabra que le creí al enemigo

antes creía que solamente eras muy chico
que no alcanzabas a tener de una vez
Norte y Sur
pero ahora sé que no existes
y que además parece que nadie te necesita
no se oye hablar a ninguna madre de tí

Ello me alegra
porque prueba que me inventé un país
aunque me deba entonces a los manicomios

soy pues un diocesillo a tu costa

(Quiero decir: por expatriado yo
tú eres ex patria)

Autor del poema: Roque Dalton

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

CHE COMANDANTE

No porque hayas caído
tu luz es menos alta.

Un caballo de fuego
sostiene tu escultura guerrillera
entre el viento y las nubes de la Sierra.
No por callado eres silencio.

Y no porque te quemen,
porque te disimulen bajo tierra,
porque te escondan
en cementerio, bosques, páramos,
van a impedir que te encontremos
Che Comandante,
amigo.

Con sus dientes de júbilo
Norteamérica ríe. Más de pronto
revuélvese en su lecho
de dólares. Se le cuaja
la risa en una máscara,
y tu gran cuerpo de metal
sube, se disemina
en las guerrillas, como tábanos,
y tu ancho nombre herido por soldados
ilumina la noche americana
como una estrella súbita, caída
en medio de una orgía.
Tú lo sabias, Guevara,
pero no lo dijiste por modestia,
por no hablar de ti mismo.
Che Comandante,
amigo.

Estás en todas partes. En el indio
hecho de sueño y cobre. Y en el negro
revuelto en espumosa muchedumbre,
y en el ser petrolero y salitrero,
y en el terrible desamparo
de la banana, y en la gran pampa de las pieles,
y en el azúcar y en la sal y en los cafetos,
tú, móvil estatua de tu sangre como te derribaron,
vivo, como no te querían,
Che Comandante,
amigo.

Cuba te sabe de memoria. Rostro
de barbas que clarean. Y marfil
y aceituna en la piel de santo joven.
Firme la voz que ordena sin mandar,
que manda compañera, ordena amiga,
tierna y dura de jefe camarada.
Te vemos cada día ministro,
cada día soldado, cada día
gente llana y difícil
cada día.
Y puro como un niño
o como un hombre puro,
Che Comandante,
amigo.

Pasas en tu descolorido, roto, agujereado
traje de campaña.
El de la selva, como antes
fue el de la Sierra. Semidesnudo
el poderoso pecho de fusil y palabra,
de ardiente vendaval y lenta rosa.
No hay descanso.
¡Salud Guevara!
O mejor todavía desde el hondón americano:
Espéranos. Partiremos contigo. Queremos
morir para vivir como tú has muerto,
para vivir como tú vives,
Che Comandante,
amigo.

Autor del poema: Nicolás Guillén

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

SOLUCIÓN

Tras la sublevación del 17 de Junio
la Secretaria de la Unión de Escritores
Hizo repartir folletos en el Stalinallee
indicando que el pueblo
había perdido la confianza del gobierno
Y podía ganarla de nuevo solamente
Con esfuerzos redoblados. ¿No sería más simple
En ese caso para el gobierno
disolver el pueblo
Y elegir otro?

Autor del poema: Bertolt Brecht

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

IMPRESCINDIBLES

Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.
Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.

Autor del poema: Bertolt Brecht

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

LA POLÍTICA

La política es un tema
de ignorantes y de “sabios”;
unos mienten con sus labios
otros creen en su lema.
Luego viene aquel problema
de los miembros sin empleo
y se pone el lío feo
cuando nace la sorpresa
que sepulta la promesa
a pesar del remeneo.

Aunque voten empleados
y se cambien las botellas,
siempre existen las querellas
de votantes olvidados
que se sienten defraudados
y se cambian de partido;
en su vano cometido
de creer en esa gente,
otros juegan con su mente
por el voto y luego olvido.

Hay un túnel sin salida
en el hambre de los pobres
que reciben unos sobres
y las fundas de comida,
para ver si alguien olvida
por su estómago vacío
y la bulla del gentío
que no piensa en el mañana,
al tirar por la ventana
dignidad con desvarío.

Se repite el mismo cuento
en los tiempos de elecciones,
nadie aprende las lecciones
que se fueron con el viento
y renace el descontento
de personas ignorantes
que utilizan los farsantes
para ser los funcionarios
que se vuelven millonarios
olvidando a los votantes.

Autor del poema: José Luis Calderón

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

LA CARTA

Me mandaron una carta
por el correo temprano
y en esa carta me dicen
que cayó preso mi hermano
y sin lástima con grillos
por la calle lo arrastraron, sí.

La carta dice el motivo
que ha cometido Roberto
haber apoyado el paro
que ya se había resuelto
si acaso esto es un motivo
presa también voy sargento, sí.

Yo que me encuentro tan lejos
esperando una noticia
me viene a decir la carta
que en mi patria no hay justicia
los hambrientos piden pan
plomo les da la milicia, sí.

De esta manera pomposa
quieren conservar su asiento
los de abanicos y de frac
sin tener merecimiento
van y vienen de la iglesia
y olvidan los mandamientos, sí.

Habráse visto insolencia
barbárie y alevosía
de presentar el trabuco
y matar a sangre fría
a quien defensa no tiene
con las dos manos vacía, sí

La carta que he recibido
me pide contestación
yo pido que se propague
por toda la población
que el león es un sanguinario
en toda generación, sí.

Por suerte tengo guitarra
para llorar mi dolor
también tengo nueve hermanos
fuera del que se engrilló
los nueve son comunistas
con el favor de mi Dios, sí.

Autor del poema: Violeta Parra

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

MIREN COMO SONRÍEN

Miren como sonríen los presidentes cuando le hacen promesas al inocente,
miren como le ofrecen al sindicato este mundo y el otro los candidatos,
miren como redoblan los juramentos,
pero después del voto, doble tormento.

Miren el hervidero de vigilantes para rociarle flores al estudiante,
miren como relumbran carabineros para ofrecerle premios a los obreros;
miren como se visten cabo y sargento para teñir de rojo los pavimentos,
miren como profanan la sacristía con pieles y sombreros de hipocresía.

Miren como blanquearon mes de María y al pobre negaron la luz del día;
miren como le muestran una escopeta para quitarle al pobre su marraqueta,
miren como se empolvan los funcionarios para contar las hojas del calendario.

Miren como gestionan los secretarios las páginas amables de cada diario,
miren como sonríen angelicales, miren como se olvidan que son mortales.

Autor del poema: Violeta Parra

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

PERO...¡QUÉ GENTE!

Hubo una vez un presidente
que quiso investigar rápidamente
una cuestión espantosa y urgente,
según decía toda la gente.

Y para desafiar solemnemente
su celo inmenso de cumplir con la gente,
se puso un plazo audaz, breve, inminente.
Y hubo un rugido público imponente.

Mas sucedió que, desgraciadamente,
cuando ya meritito el presidente
iba a encontrar detectivescamente
la clave del asunto, de repente,
se dio la vuelta y encontró la gente
con un tema de moda diferente.

Entonces, tristemente,
dijo: Pero... ¡Qué gente!

Autor del poema: Gabriel Zaid

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

MALDITOS BAILARINES SIN CABEZA

Aquellos de nosotros
que siendo hijos y nietos
de honestísimos hombres de campo,
cien veces
negaron sus orígenes
antes y después
del canto de los gallos.
Aquellos de nosotros
que aprendieron de los lobos
las vueltas
sombrías
del aullido y el acecho,
y que a las crueldades adquiridas
agregaron
los refinamientos de la perversidad
extraídos
de las cavidades de los lamentos.
Y aquellos de nosotros
que compartieron (y comparten)
la mesa
y el lecho
con heladas bestias velludas destructoras
de la imagen de la patria, y que mintieron o callaron
a la hora de la verdad, vosotros,
-solamente vosotros, malignos bailarines sin cabeza-
un día valdréis menos que una botella quebrada
arrojada
al fondo de un cráter de la Luna.

Autor del poema: Roberto Sosa

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

Desde el 1 hasta el 10 de un total de 20 Poemas de política

Añade tus comentarios