42 Poemas del mar 

Comparte:
PARPADEO

Enviado por doblezeroo  Seguir

****

Flotando viene el aire a calentarse
a los rayos en reborde de tus ojos en crepúsculo.
Cuando de pronto, en rápida sorpresa,
tus pestañas desnudas como el mar en los peces
sin romper el silencio aleteando se ciernen
sobre su propia creación de cinco noches
sin luna, sin tiempo, como locas de movimiento.
Entonces las espadas persas de tu mirada
hilvanan unas hebras de la brisa transparente
para bordar los destellos del diamante
en la costa donde rompen las olas
de un océano llamado iris.

****

87.76%

votos positivos

Votos totales: 196

Comparte:
La marea

Enviado por el_monito  Seguir

Si yo fuera el mar y tu una roca,haria subir la marea para besar tu boca

76.92%

votos positivos

Votos totales: 65

Comparte:
El mar de dudas

Enviado por aurie  Seguir

El mar y el sol,
el sol y el mar.
La misma visión
hace horas.
La boca seca,
labios de sal.
Dudas y dudas,
¿Podré llegar?
No tengo nada,
nada en las manos.
Tan solo sueños
ahora tan lejanos.
Dormir de noche,
sin sobresaltos.
No vivir cada día,
como de prestado.
África se desgarra,
entre minas y amos.
No me parece vida,
vivir como un esclavo.
Frente a estas olas,
está la libertad.
Si llego a tierra firme,
si me quedo en el mar.

76.35%

votos positivos

Votos totales: 148

Comparte:
LUMBRE EN EL AIRE

Estallan los jardines de la pólvora
en el cielo oscurísimo y su aplomo.

Estruendo frente al mar que se encarniza
desde la eternidad contra las rocas.

A cada instante otro Big Bang.
Nacen astros, cometas, aerolitos.

Todo es ala y fugacidad
en la galaxia de esta lumbre.

Mundos de luz que viven un instante.
Luego se funden y se vuelven nada.

Como esta noche en que hemos visto arder
cuerpos fugaces sobre el mar eterno.

Autor del poema: José Emilio Pacheco

75.48%

votos positivos

Votos totales: 518

Comparte:
NIÑEZ SONÁMBULA

Era una casa grande, vacía, llena de ecos,
con veinte ventanales abiertos hacia el mar.
Y el mar sonaba triste contra el acantilado
como el destino sueña y acaba por matar.
Era una casa rara porque nada pasaba
y siempre parecía que algo iba a pasar.
Era una casa loca como aquella en que, niño,
según ahora me explican, nunca llegué a vivir,
pero que yo recorro, sabiendo los secretos
de sus cien corredores y sus puertas ocultas,
sus vueltas y revueltas, sus cámaras cargadas
de perfumes pesados y de un pasado horror
que todas las ventanas abiertas hacia un mar
de luz y de aventura, y disponibilidad,
no barren con su brisa, ni liberan del ¡ay!
Era una casa antigua. Y triste sin razón.
Allí viví de niño, y allí vivo de veras
por mucho que me nieguen. Y así, ciego, atravieso
los pasillos sin fin y las salas vacías,
y esas puertas que empujo para abrir otras salas,
todas ricas, lujosas, con sus tapicerías,
relojes, porcelanas, cortinas y recuerdos.
Todas eran iguales, repetidas, abiertas,
la rosa y la morada, la del león de oro,
la del abuelo Juan... ¿En qué se distinguían?
Yo abría puertas, puertas, buscando una salida,
lloraba algunas veces sin saber bien por qué,
y huía como un ciervo frente a aquella doncella
que me decía amable: "¿Qué quiere el señorito?"
Huir, huir, mi vida sólo ha sido una huida
sin saber hacia dónde y sin saber por qué.
Huir de aquella casa donde viví de niño,
aunque según me dicen nunca viví de veras.
No es un sueño. No. Veo oculto y real
a ese niño que mira con ojos espantados
detrás de una ventana, la mar, el mar, la mar.

Autor del poema: Gabriel Celaya

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:
Sola

Enviado por gabl  Seguir

No soy nada
sino arrecife coralino,
sin habitantes,
Sin eco de voces,
carente de ternura,
de risas infantiles.

Soy una isla,
solitaria en medio del mar
golpeada por olas
y el viento de sotavento,
como ligera embarcación,
anclada al lecho del mar.

Sin movimiento,
fija en medio del agua,
de arriscado caminar,
castigada por rayos solares
refrescada por luna,
de esperanza renovadora
de lamento olvidado.

gbl
15/11/2017
Derechos Reservados de Autor

75.00%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:
CARTAGENA

Con esto poco a poco llegué al puerto
a quien los de Cartago dieron nombre,
cerrado a todos vientos y encubierto
y a cuyo claro y singular renombre
se postran cuantos puertos el mar baña,
descubre el sol y ha navegado el hombre.

Autor del poema: Miguel de Cervantes Saavedra

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:
EL MAR ES UN OLVIDO

El mar es un olvido,
una canción, un labio;
el mar es un amante,
fiel respuesta al deseo.

Es como un ruiseñor,
y sus aguas son plumas,
impulsos que levantan
a las frías estrellas.

Sus caricias son sueños,
entreabren la muerte,
son lunas accesibles,
son la vida más alta.

Sobre espaldas oscuras
las olas van gozando.

Autor del poema: Jorge Guillén

72.73%

votos positivos

Votos totales: 11

Comparte:
EL MAR CONTIENE AL MUNDO

No nos deja olvidar
pues cada ola
es un recordatorio
bramando
nuestra muerte
hacia la orilla.

Autor del poema: Rosana Acquaroni

71.93%

votos positivos

Votos totales: 57

Comparte:
La playa

Enviado por martinbarrios  Seguir

Un lugar calido para barse,para comerse un pedasito de pollo,para jugar un rato con el yoyo,para hacer castillos de arena. El lugar donde hay bastantes personas,donde las olas nos arrastran,mas adentro se puede encontrar el mar donde los peces tienen para amar. Donde se puede bañar,donde se encuentra el mar,donde hay arena no hay q tener pena

71.43%

votos positivos

Votos totales: 7

Desde el 1 hasta el 10 de un total de 42 Poemas del mar

Añade tus comentarios