28 Poemas para enamorar 

No dejes de visitar los 50 mejores poemas de Yavendrás, según vuestros votos.

EFÍMERAS

Idos, dulces ruiseñores.
Quedó la selva callada,
y a su ventana, entre flores,
no sale mi enamorada.

Notas, salid de puntillas;
está la niñita enferma...
Mientras duerme en mis rodillas,
dejad, ¡oh notas!, que duerma.

Luna, que en marco de plata
su rostro copiabas antes,
si hoy tu cristal lo retrata
sacas, luna, la espantes.

Al pie de su lecho queda
y aguarda a que buena esté,
coqueto escarpín de seda
que oprimes su blanco pie.

Guarda tu perfume, rosa,
guarda tus rayos, lucero,
para decir a mi hermosa,
cuando sane que la quiero.

Autor del poema: Manuel Gutiérrez Nájera

100.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

POEMA DE AMOROSA RAÍZ

Antes que el viento fuera mar volcado,
que la noche se unciera su vestido de luto
y que estrellas y luna fincaran sobre el cielo
la albura de sus cuerpos.

Antes que luz, que sombra y que montaña
miraran levantarse las almas de sus cúspides;
primero que algo fuera flotando bajo el aire;
tiempo antes que el principio.

Cuando aún no nacía la esperanza
ni vagaban los ángeles en su firme blancura;
cuando el agua no estaba ni en la ciencia de Dios;
antes, antes, muy antes.

Cuando aún no había flores en las sendas
porque las sendas no eran ni las flores estaban;
cuando azul no era el cielo ni rojas las hormigas,
ya éramos tú y yo.

Autor del poema: Alí Chumacero

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

LA ESPERA

Estoy en la dulce espera
en la cita nocturna
observo a mi bella amante

La Luna amorosa argenta
el césped flexible y dulce
Estoy en la dulce espera.

La sombra tibia y temblorosa
se prepara para nosotros
observo a mi bella amante.

De su belleza encantadora
ya me siento celoso
Estoy en la dulce espera.

¡Será necesario abandonar a tía,
padre, madre, hermana, esposo!
Observo a mi bella amante.

Bien cubierta con su manta,
debe engañarlos a todos
Estoy en la dulce espera.

En este bosquecillo de amaranto,
¡No hace falta cerrojos!
Observo a mi bella amante.

¡Ella llega diligente!...
¡La contemplo de rodillas!
En una bien dulce espera
¡He observado a mi bella amante!

Autor del poema: Julio Verne

100.00%

votos positivos

Votos totales: 2

Comparte:

SI SUPIERAS

Si supieras,
si sólo una milésima,
si sólo un pedacito,
un lado de mí misma conocieras
sabrías que estoy hecha de ciruelas,
de almendras y duraznos.
Sabrías que por dentro soy de azúcar,
que sólo un dedo tuyo
y un término rosado es suficiente
para que pierda mi alma el equilibrio.
Una mirada sola, clarísima y brillante,
un simple yo te quiero
podrían encender mi vieja lámpara
y hacer que tras la tarde
se moje de pasión alguna orquídea.
Si supieras
que sólo soy de vientos primitivos,
de aquellos que hacen fuego
y avivan las fogatas campesinas.
Si sólo una milésima,
un lado de mí misma conocieras
sabrías que estoy hecha de aceitunas,
de abejas y geranios,
sabrías que la noche es mi cuaderno
con un redondo verso que es la luna.
Sabrías que por dentro tengo cítaras,
que sólo una caricia
podría convertirme en oleaje,
en lluvia de amapolas y campanas.
Si supieras
que estoy de ti tan llena
que sólo bastaría que te acerques
para nacer de nuevo.
No sabes que soy frágil,
que sólo soy de piel ansiosa y húmeda
que sólo soy mujer,
así sencillamente,
sin rótulos ni farsas, tan sólo soy así:
aquella que te espera contra todo.

Autor del poema: Violeta Luna

100.00%

votos positivos

Votos totales: 1

Comparte:

¡OH MI ADORADA NIÑA!

¡Oh mi adorada niña!
Te diré la verdad:
tus ojos me parecen
brasas tras un cristal;
tus rizos, negro luto,
y tu boca sin par,
la ensangrentada huella
del filo de un puñal.

Autor del poema: Rubén Darío

87.36%

votos positivos

Votos totales: 2681

Comparte:

UN RANCHO Y UN LUCERO

Un día -¡primero Dios!-
has de quererme un poquito.
Yo levantaré el ranchito
en que vivamos los dos.

¿Que más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor...

Y entre aroma de saúcos,
un zenzontle que cantará
y una poza que copiará
pajaritos y bejucos.

Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que tanto adoramos
porque es lo que no tenemos...

Con sólo eso, vida mía;
con sólo eso:
con mi verso, con tu beso,
lo demás nos sobraría...

Porque no hay nada mejor
que un monte, un rancho, un lucero,
cuando se tiene un "Te quiero"
y huele a sendas en flor...

Autor del poema: Alfredo Espino

87.25%

votos positivos

Votos totales: 447

Comparte:

CUANDO ESTUVE EN EL MAR ERA MARINO

Cuando estuve en el mar era marino
este dolor sin prisas.
Dame ahora tu boca:
me la quiero comer con tu sonrisa.

Cuando estuve en el cielo era celeste
este dolor urgente.
Dame ahora tu alma:
quiero clavarle el diente.

No me des nada, amor, no me des nada:
yo te tomo en el viento,
te tomo del arroyo de la sombra,
del giro de la luz y del silencio,

de la piel de las cosas
y de la sangre con que subo al tiempo.
Tú eres un surtidor aunque no quieras
y yo soy el sediento.

No me hables, si quieres, no me toques,
no me conozcas más, yo ya no existo.
Yo soy sólo la vida que te acosa
y tú eres la muerte que resisto.

Autor del poema: Jaime Sabines

83.74%

votos positivos

Votos totales: 412

Comparte:

MARIPOSA

Me gustaría ser mariposa
y volar de flor en flor,
y llegar hasta tu casa
y decirte hola mi amor.

Autor del poema: Anónimo

82.39%

votos positivos

Votos totales: 159

Comparte:

HERMOSÍSIMA

Enviado por doblezeroo  Seguir

Que dulcísimos labios de fresas o de flor de azahar,
que sorben del azúcar
el oro de su aliento
y del calor la pulpa
roja de besar.

Que florentísimas mejillas de rosas o napal,
que la templanza queman
del tacto de mis dedos
y asoma por las yemas
mi alma a tiritar.

Que brillantes pestañas de acantilado o de volar,
que cubren con su seda
partículas del cielo,
lo mismo que traviesas
alas de cristal.

Que luciente cabello de ríos o enlunado mar,
que entalla ondas ilesas
en el torso del viento,
lo mismo que en la arena
las olas dejan sal.

Que tiernísimo asombro de gacela crepuscular,
que asoma la cabeza
cortando el horizonte,
pero cuando esta cerca
mira sin mirar.

Que fresquísima sonrisa de Abril o de manantial,
que sale por tu boca
y baila en mis pestañas
igual que la gaviota
vuela sobre el mar.

82.35%

votos positivos

Votos totales: 3761

Comparte:

CUANDO EN SESIONES DULCES Y CALLADAS...

Cuando en sesiones dulces y calladas
hago comparecer a los recuerdos,
suspiro por lo mucho que he deseado
y lloro el bello tiempo que he perdido,

la aridez de los ojos se me inunda
por los que envuelve la infinita noche
y renuevo el plañir de amores muertos
y gimo por imágenes borradas.

Así, afligido por remotas penas,
puedo de mis dolores ya sufridos
la cuenta rehacer, uno por uno,
y volver a pagar lo ya pagado.

Pero si entonces pienso en ti, mis pérdidas
se compensan, y cede mi amargura.

Autor del poema: William Shakespeare

81.73%

votos positivos

Votos totales: 208

Comparte:

Desde el 1 hasta el 10 de un total de 28 Poemas para enamorar

Añade tus comentarios