91 Poemas buenos 

No dejes de visitar los 50 mejores poemas de Yavendrás, según vuestros votos.

VENCIDOS

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

Autor del poema: León Felipe

87.50%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:

La maquina de hacer rimas

Enviado por penelopo2  Seguir

La máquina de hacer rimas

Me compré una máquina de. hacer rimas
Para que me ayude en mi labor
escribir todos los días poesias,
es gratificante pero cansador.
Pones una palabra por ejemplo
"nube" y la máquina te devuelve
Por ejemplo "sube".
Anduvo todo perfecto la máquina
Me ayudó. Hasta que un corto circuito su gran sistema alteró
Yo ponía una palabra y la rima era un horror
Puse caricia me devolvió inmundicia
Amor : olor,beso:queso, soñar:follar,poeta:teta
Cielo:metelo, corta: importa
Con las rimas que salieron,,
escribi una poesia
Quise que fuera romántica,
me salió una porquería.

"Ya no quiero tus caricias,
porque son una inmundicia.
Tampoco quiero tu amor,
porque tienes mucho olor.
Sólo piensas en soñar
Y yo solo quiero follar!!
No entiendes que soy  poeta
No me impresionan tus tetas..
A mi me emosiona el cielo
Y tú Me pides metelo!!
Te digo la tengo corta
Y tu me dices no importa"

Después de esta experiencia horrible
Un consejo voy a dar
Ninguna máquina puede
La inspiración remplazar
Las rimas salen del alma
De ningún otro lugar
Y si compraste la máquina
Andá a devolverla ya!!
Juan.R

87.50%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:

tiempo

Enviado por penelopo2  Seguir

Cierro los ojos y veo
Como el tiempo pasó
Dejó marcas en el cielo
De nuestro mundo interior

No somos los mismos de ayer
Sin embargo el mismo amor
Trazó el camino , ya vez..
Hay algo que no cambió.

Toma mi mano y caminemos
Dejemos el tiempo atrás
Que cambien todas las cosas
Nuestro amor no cambiará

83.33%

votos positivos

Votos totales: 24

Comparte:

SI ME HICIERA COSQUILLAS EL ROCE DEL AMOR

Si me hiciera cosquillas el roce del amor
si una niña tramposa me robara a su lado
y horadase sus pajas rompiendo mi vendado corazón,
si ese rojo escozor pudiera dar a luz
la risa en mis pulmones como pare el ganado,
no temería yo a la manzana ni al diluvio
ni a la sangre maligna de la primavera.

¿Qué será, macho o hembra? se preguntan las células
y como un fuego arrojan desde la carne la ciruela.
Si me hiciera cosquillas la cabellera incubadora,
el hueso alado que crece en los talones,
la comezón del hombre sobre el muslo del niño,
no temería al hacha ni a las horcas
ni a la varas cruzadas de la guerra.

¿Qué será, macho o hembra? se preguntan los dedos
que llenan las paredes de niñas inmaduras
con sus hombres dibujados a tiza.
Si me hiciera cosquillas la avidez del granuja
que insufla su calor al nervio en carne viva
no temería al diablo sobre el lomo
ni a la tumba veraz.

Si me hiciera cosquillas el roce de los amantes
que no borra ni las patas de gallo ni la risa sin dientes
sobre magras quijadas en la vejez enferma,
el tiempo y las ladillas y el burdel de amoríos
me dejaría frío como manteca para moscas,
las espumas del mar bien podrían ahogarme
cuando rompen y mueren al pie de los amantes.

La mitad de este mundo es del demonio, la otra mitad es mía,
bobo por esa droga fumada en una niña
y enredado en el brote que bifurca su ojo.
La tibia del anciano y mi hueso tienen la misma médula
y todos los arenques huelen dentro del mar,
yo me siento y contemplo bajo mi uña al gusano
que corroe lo vivo.

Y éste es el roce, único roce que hormiguea.
El mono contrahecho que se hamaca a lo largo de su sexo
desde las húmedas tinieblas del amor y el tirón de la nodriza
no puede hacer surgir la medianoche de una risa entre dientes,
ni del momento en que encuentra una belleza entre los pechos
de la amante, la madre, los amantes o toda su estatura
en la punzante oscuridad.

¿Y qué es el roce? ¿La pluma de la muerte sobre el nervio?
¿es tu boca, amor mío? ¿El abrojo en el beso?
¿Mi payaso de Cristo nacido sobre el árbol entre espinas?
Las palabras de la muerte son más secas aún que su mismo cadáver
y mis heridas llenas de palabras tienen las huellas de tu pelo.
Me haría cosquillas el roce del amor, pues bien:
hombre, sé mi metáfora.

Autor del poema: Dylan Thomas

83.33%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

DE LOS SUSPIROS ALGO NACE

De los suspiros algo nace
que no es la pena, porque la he abatido
antes de la agonía; el espíritu crece
olvida y llora:
algo nace, se prueba y sabe bueno,
todo no podía ser desilusión:
tiene que haber, Dios sea loado, una certeza,
si no de bien amar, al menos de no amar,
y esto es verdadero luego de la derrota permanente.

Después de esa lucha que los más débiles conocen.
hay algo más que muerte;
olvida los grandes sufrimientos o seca las heridas,
él sufrirá por mucho tiempo
porque no se arrepiente de abandonar una mujer que espera
por su soldado sucio con saliva de palabras
que derraman una sangre tan ácida.

Si eso bastase, bastaría para calmar el sufrimiento,
arrepentirse cuando se ha consumido
el gozo que en el sol me hizo feliz,
qué feliz fui mientras duró el gozar,
si bastara la vaguedad y las mentiras dulces fueran suficiente,
las frases huecas podrían soportar todo el sufrimiento
y curarme de males.

Si eso bastase: hueso, sangre y nervio,
la mente retorcida, el lomo claramente formado,
que busca a tientas la sustancia bajo el plato del perro,
el hombre debería curarse de su mal.
Pues todo lo que existe para dar yo lo ofrezco:
unas migas, un granero y un cabestro.

Autor del poema: Dylan Thomas

83.33%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

Mala noticia

Enviado por penelopo2  Seguir

Me informaron que había fuego
Y Me dirigí hacia acá
Lo mas rápido que pude...
Pero tarde bastante en llegar.
Sólo cenizas quedaron
Y tú cuerpo ya no está
Como pasó esta desgracia
Sólo me vas va a dejar?
La vida tiene misterios
Que no puedo develar.
Comiste solo el asado
Y te mandaste a mudar.
Sólo cenizas quedaron
Y tú cuerpo ya no está!!
Juan.R

83.33%

votos positivos

Votos totales: 6

Comparte:

DEL SILENCIO IMPOSTADO

Nos mandan a callar.

Nos quieren cobardes y sumisos,
mas no entienden nada.

No saben que vivimos de ilusión
de sonrisas y de esperanza.

Y que por mucho que pase el tiempo,
o que crezcan las amenazas,
no desaparecerá el orgullo que han herido.

No se pierde la voluntad,
sino que se hace más fuerte.

Ni con mentiras, ni con migajas.
nos podrán convencer.
Porque hemos estado allí,
porque somos sus radicales
porque somos sus delincuentes.

Nos quieren cobardes,
dóciles, sumisos.
Pero nos encontraran siempre delante.
Siempre enfrente.

Autor del poema: Nemo

80.49%

votos positivos

Votos totales: 41

Comparte:

Entre el cielo y el infierno

Enviado por penelopo2  Seguir

Hola conciencia!
Acá estamos, solos tu y yo!
al final del camino..
Como dos viejos amigos
Para decirnos adiós
La última conversación
La sincera,la que vale
Las cartas sobre la mesa
Y veremos lo que sale.

Las miserias más profundas
Que anidan en mi interior
Se juntaran con las obras
Que realicé con amor
Todo entrará en la balanza
Mis aciertos,mis errores
mis miedos,mis desiciones
Todo el daño que cause
Sin importarme quien llore.

Enfrentados cara a cara,
para un balance final
Ya no puedo arrepentirme,
pues lo hecho ,hecho está.
Conciencia tienes las llaves
De la puerta de lo eterno,
Yo creo que tu decides
Entre el cielo y el infierno!!
Juan..R

80.00%

votos positivos

Votos totales: 10

Comparte:

EL TIEMPO

(A Miss Rápida)

Si vas deprisa,
el tiempo volará ante ti,
mariposilla esquiva.

Si vas despacio,
el tiempo irá detrás de ti,
obediente buey manso.

Autor del poema: Juan Ramón Jiménez

79.07%

votos positivos

Votos totales: 43

Comparte:

ENCUENTRO

Estas duras colinas que hicieron mi cuerpo
y lo sacuden con tantos recuerdos, me
mostraron el prodigio
de aquélla, que ignora que la vivo sin poder
entenderla.
La encontré una noche; una mancha más clara
bajo estrellas ambiguas, en la oscuridad del
verano.
Había alrededor la fragancia de estas colinas,
más profunda que la sombra, y de pronto sonó,
como si saliera de estas colinas, una voz limpia
y áspera a la vez, una voz de tiempos perdidos.
Ocasionalmente la veo, viviendo delante de mí,
definida, inmutable, como un recuerdo.
Nunca he podido aferrarla; su realidad
me rehúye siempre y me distancia.
Si es bella, no lo sé. Es joven entre las mujeres:
pienso en ella y me sorprende un lejano
recuerdo
de mi infancia vivida en estas colinas;
tan joven es. Es como la madrugada. Lleva en
sus ojos
todos los cielos lejanos de aquellas madrugadas
remotas.
Y tiene en los ojos un firme propósito: la luz
más limpia
que jamás tuvo el alba sobre estas colinas.
La he creado desde el fondo de todas las cosas
que me son más queridas, y no logro entenderla.

Autor del poema: Cesare Pavese

78.57%

votos positivos

Votos totales: 14

Comparte:

ANILLOS DE CENIZA

Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos,
los dueños del silencio.

Autor del poema: Alejandra Pizarnik

77.78%

votos positivos

Votos totales: 18

Comparte:

LOQUEROS...RELOJEROS...

El sapo iscariote y ladrón
en la silla del juez,
repartiendo castigos y premios
¡en nombre de Cristo,
con la efigie de Cristo
prendida en el pecho!...
Y el hombre aquí de pie,
firme, erguido, sereno,
con el pulso normal,
con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas
y en su lugar los huesos.
El sapo iscariote y ladrón
en la silla del juez,
repartiendo castigos y premios...
y yo tranquilo aquí
callad impasible, cuerdo... ¡cuerdo!
sin que me quiebre
el mecanismo del cerebro.
¿Cuando se pierde el juicio?
Relojeros,
¿cuando enloquece el hombre?
¿Cuándo?
¿Cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos
y blasfemos,
y se hacen unos gestos sin sentido,
monstruosos y obscenos?
¿Cuando es cuando se dice,
por ejemplo:
no es verdad
Dios no ha puesto
al hombre aquí en la Tierra
bajo la luz y la ley del Universo;
el hombre
es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas
del mono y del camello?
¿Cuándo, si no es ahora
(yo pregunto loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos
y se quedan abiertos,
inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian
las funciones del alma y los resortes del cuerpo,
y en vez de llanto
no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora,
ahora que la Justicia vale menos,
mucho menos, que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la Justicia
tiene menos,
infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora, ¿cuándo,
cuándo se pierde el juicio?
Respondedme, loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos
el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario
fantasma del desierto,
y ..., ¡ni en España hay locos!
Todo el mundo está cuerdo,
terrible,
monstruosamente cuerdo.
¡Que bien marcha el reloj;
qué bien marcha el cerebro
este reloj, este cerebro —tic,tac... tic,tac, tic,tac...—
es un reloj perfecto..., perfecto... ¡perfecto!

Autor del poema: León Felipe

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

Musas

Enviado por penelopo2  Seguir

Adonde se fueron las musas
Que no las puedo encontrar
Solo imágenes difusas
Que no las puedo ordenar
Salen versos sin sentido
Que no van a interesar
A la única que quiero
Que le puedan importar.
Por eso musas queridas
Si no bajan que mas da
No es dia de poesia
En ptra ocasión será
J.R

75.00%

votos positivos

Votos totales: 12

Comparte:

Que es lo que no entendes???

Enviado por penelopo2  Seguir

Que parte no se entiende?

No voy a dejar de amarte,
aunque la razón me dé
mil razones.
Aunque la conciencia me grite...
Aqui estoy!!
Aunque la traición me adopte,
y la verguenzsa me abandone
No dejaré de amarte.
Aunque esa actitud me condene,
aunque sobren los dedos
Que me señalen,
acusandome de lo peor.
No dejaré de amarte,
aunque haga trizas
el dogma de la amistad.
Que parte no se entiende?
Cuando intente la muerte
seducirme, le diré...
Donde me lleves...
irá conmigo este amor!!
Juan.R

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

El patio

Enviado por penelopo2  Seguir

El patio se lleno de pájaros
Y el ruido opaco el silencio
Las plantas indefensas tiritaron
Ante un posible ataque de los nietos.
Un ejército de inocentes soldados
Atacan la siesta de los abuelos
Que somnolientos salen a calmarlos.
Con un puñado de ricos caramelos

Que inutil sería el patio sin ellos,
desnudo de gritos y de risas.
Vacío de naves espaciales,
construidas con ramas y con sillas

Nunca te conviertas patio mío,
en un lugar prolijo y solitario.
Deja que el desorden haga nido,
para que puedan los nietos disfrutar

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

UNA FLOR DONADA A MI HIJA

Frágil la blanca rosa es y frágiles son
Las manos que la dieron
Su alma está marchita y es más pálida
Que la difusa onda del tiempo.

Como la rosa frágil y hermosa: aún más frágil es
El silvestre prodigio
Que en tus ojos ocultas,
Mi pequeña de azuladas venas.

Autor del poema: James Joyce

73.57%

votos positivos

Votos totales: 401

Comparte:

LOS POTROS

Ya se acercan los potros; raudamente precisa
el grupo sus contornos de estética salvaje;
entre el pálido rosa del lánguido paisaje
corren desenfrenados, a la par de la brisa.

Los potros ya se acercan: mas lo hacen tan aprisa,
que parece volaran sobre el quieto paraje;
desplázanse los cascos en fantástico viaje
atrás dejando chozas de silueta imprecisa.

Huracanadamente por los llanos nativos,
van devorando leguas los potros fugitivos,
por burlar los afanes de inútil seguimiento;

como una sombra alada pasan ante nosotros,
y los recios gañanes, en fuga tras los potros,
describen con los lazos rúbricas en el viento...

Autor del poema: Alfredo Espino

72.77%

votos positivos

Votos totales: 202

Comparte:

HACIA EL JARDÍN DEL MUNDO

Hacia el jardín el mundo de nuevo asciende,
Potentes machos, hijas, hijos, presagiando
El amor, la vida de sus cuerpos, pensamiento y esencia.
Curioso contemplo allí mi resurrección luego del sueño,
Girando de nuevo en el límpido espacio,
Amoroso, maduro, todo para mí hermoso, todo pasmoso,
Mis extremidades y el fuego palpitante de que es motivo el portentoso juego.
Éxito pues, asomo y penetrante destilo,
Satisfecho con el presente, satisfecho con el pasado,
Por mi lugar, o atrás de mí, Eva siguiéndome,
O al frente, y yo, lo mismo, de ella en pos.

Autor del poema: Walt Whitman

71.43%

votos positivos

Votos totales: 14

Comparte:

QUÉ LÁSTIMA

¡Qué lástima
que yo no pueda cantar a la usanza
de este tiempo lo mismo que los poetas que hoy cantan!
¡Qué lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Qué lástima
que yo no tenga una patria!
Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentas de estío desde esta a aquella comarca.
¡Qué lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombría, en la Montaña.
Después... ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.
¡Qué lástima
que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa
en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
(que me contaran
viejas historias domésticas como a Francis Jammes y a Ayala)
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.
¡Qué lástima
que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzada
en el pecho, y la otra en el puño de la espada!
Y, ¡qué lástima
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque..., ¿Qué voy a cantar si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
¡Qué voy a cantar si soy un paria
que apenas tiene una capa!

Sin embargo...
en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa
en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla
en una sala
muy amplia
y muy blanca
que está en la parte más baja
y más fresca de la casa.
Tiene una luz muy clara
esta sala
tan amplia
y tan blanca...
Una luz muy clara
que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.
Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente a través de la ventana.
Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la Alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
cuando pasan
ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga
de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias, de Pastrana,
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
¡Qué gracia
tiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa...
Ella entonces me llama
¡tonto!, y se marcha.
¡Pobre niña! Ya no pasa
por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de muy mala gana,
ni se para
en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un día se puso mala,
muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,
al través de la ventana,
vi cómo se la llevaban
en una caja
muy blanca...
En una caja
muy blanca
que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana...
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por el cristal de mi ventana...
¡Y la muerte también pasa!

¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!

Autor del poema: León Felipe

71.43%

votos positivos

Votos totales: 14

Comparte:

Amanecer

Enviado por penelopo2  Seguir

Amanece y todo vuelve
Comienza todo otra vez
El enigma no se resuelve
Sera hoy igual que ayer??
Que sorpresa me depara
La vida bajo mis pies?
Acaso el mismo camino?
U otro rumbo tomaré.
Sea cual sea el destino
Que me toque recorrer
Si tu Estás serca mío
No temo ni temeré
J.R

71.43%

votos positivos

Votos totales: 7

Comparte:

Desde el 1 hasta el 20 de un total de 91 Poemas buenos

Añade tus comentarios