119 Poemas de tristeza
CUANTA MISERIA EN LAS LUCES
Ajena estaba la ciudad
a los desolados prejuicios.
Lejos de nosotros
cuánta miseria en las luces
que dejamos atrás.
Tanto miedo a cuestas,
viejas leyes nos rondan
y hay quienes murmuran
y luego regresan,
la escalera sigue intacta
y nos aguarda sin rencores,
acosados después por el desorden público
de transeúntes rabiosos,
fuegos multicolores de autos atrasados
a la presunta jornada
de inolvidables amaneceres,
el claxon que interrumpe la marcha del perro
que se cuida del muro mientras orina.
Una muchacha enamorada
se pierde calle abajo
con su cesta.
Pero un edificio se derrumba
en las agujas que dan al puerto.
Otra muchacha viene,
se acerca y muestra
sus senos
hasta la madrugada.
Un niño en la calle me mira
mientras descuida su pelota.
Laten ruidos intranquilos,
murmullos que me nacen del alma
y después escribo tu nombre.
Se abre una puerta
y mis manos sangran
sobre este papel sediento
que truena en el aguacero.
Aunque bajo el amor
duerma profunda la sed
de viejas prostitutas
que se anunciaron en los diarios
del país vecino.
Amores baratos
que dejan huellas en el camino
mal andado de la vida,
botellas a medias
en tu cintura,
mesas y desorden
sobre tus nalgas
y borrachos de ocho centavos
por noche
detrás de cada puerta.
Guitarras gastadas
en la siempre misma canturía.
Sé que le queda poco a mis pies
frente a este tribunal público
y hay cuchillos que me buscan.
Presiento violencia
sobre estos carros de basura,
mis ojos despiertos
tocan puertas trasnochados
y no encuentro refugio.
Está llegando otro amanecer
y crujen bisagras
que dan al cadalso,
cuervos que se tutean
mis pedazos
en barajas que no enseñan la ciudad,
me queda despertar
y las torres se alzan
buscando el cielo.
última tabla de salvación
pero las brujas me dejan
hereje
en este festín.
Ya tiré el último cigarro
y me busca la gitana
que mueve las cartas
y habla de caminos y ríos
después que la ciudad ha muerto.
A vuelapluma
Sumergida en el pensar
a vuelapluma plasmo mi verdad.
Me asquea la vida inmisericorde
por el infanticidio, el feminicidio
la trata… y la falta de equidad.
Me asquea la ceguera de la justicia
las influencias, la corruptela
y pare usted de contar.
Me asquea… mi psiquis se bloquea
por la impotencia hacia el dolor ajeno;
es en vano mi descontento.
“El mundo desde que es mundo”
tiene la absoluta verdad.
Hay que tener la prudencia
de los tres monos sabios,
y equilibrar, el pensar.
Crujido
Esta mañana nuestros cuerpos,
por última vez, se amaron.
Nuestras bocas, por última vez,
con pasión se besaron.
Mientras nuestros cuerpos se separaban,
sentí un crujido en mi corazón,
como el sonido de una rama que se rompe.
Sentí como calor de tu cuerpo,
como un volcán después de la erupción, se apagaba.
Sentí como tus ojos, lago azul lleno de tristeza,
rebosaron su agua,
y las lágrimas corrieron por tus mejillas
como lluvia que cae de un cielo gris.
Tu boca, con sabor a fruta amarga, se cerró
tus palabras, como cuchillos afilados,
en mi alma se clavaron.
Qué tristeza tan grande sentí esta mañana.
Nos hemos dado tanto, tanto.
Tanto calor, tanto deseo, tanta pasión,
Parecía que se acababa el mañana,
pero fue nuestro amor lo que terminó.
Esta mañana, por última vez, he sentido
en mi cuerpo todo el calor de tu amor.
Esta mañana, por última vez, mi cuerpo
en tu cuerpo se ha fundido
como rio que llega al mar, sin querer volver atrás,
sin sospechar que este era el final.
Después, sólo silencio, angustia y soledad.
Miradas esquivas, con sabor a despedida,
el verbo amar en pasado.
Esta mañana, he sentido que mi alma
me abandonaba, que mi vida, quedaba vacía
y de nuevo, Tristeza y ansiedad entre nosotros dos.
SUFRIMIENTO
Pasaste, edad hermosa
En que rizó el ambiente
Las hebras del cabello por mi frente
Que hoy anubla la pena congojosa.
Pasaste, edad de rosa,
De los felices años,
Y contigo mis gratas ilusiones....
Quedan en su lugar los desengaños
Que brotó el huracán de las pasiones.
Entonces ay! entonces, madre mía,
Tus labios enjugaban
Lágrimas infantiles que surcaban
Mis purpúreas mejillas....y en el día
¡Ay de mí! no estás cerca para verlas....
¡Son del color alquitaradas perlas....
Madre! madre! no sepa la amargura
Que aqueja el corazón de tus Dolores,
Saber mi desventura
Fuera aumentar tan solo los rigores
Con que en ti la desgracia audaz se encona.
En mi nombre mi sino me pusiste!
Sino, madre, bien triste!
Mi corona nupcial, está en corona
De espinas ya cambiada....
Es tu Dolores ay! tan desdichada!
PARA MÍ TU RECUERDO
Para mí tu recuerdo es hoy como una sombra
del fantasma que dimos el nombre de adorada…
Yo fui bueno contigo. Tu desdén no me asombra,
pues no me debes nada, ni te reprocho nada.
Yo fui bueno contigo como una flor. Un día
del jardín en que solo soñaba me arrancaste;
te di todo el perfume de mi melancolía,
y como quien no hiciera ningún mal me dejaste…
No te reprocho nada, o a lo más mi tristeza,
esta tristeza enorme que me quita la vida,
que me asemeja a un pobre moribundo que reza
a la Virgen pidiendo que le cure la herida.
Carta de una depresión
Enviado por adrian99prat Seguir
He estado en muchos psiquiátricos encerrado,
y de mi siempre han dudado.
Soy una persona imprevisible
que le tiene miedo a la vida,
no te preocupes por la muerte,
ella es mi hermana, ella siempre gana.
Mi mejor amiga se suicidó
y mi vida se paró.
Me gustaba su cara y su andar, no es por fardar
No tengo amigos, juego solo
voy perdiendo la partida pero no tengo miedo.
No soy un puñetero genio pero un deseo te concedo.
Me paso todo el día escuchando música,
para no hacer caso a los demonios de mi cabeza.
No soy creyente pero por mí reza,
soy un ser de rareza incomprensible,
muy inocente y sensible.
La última noche que la vi con vida lloraba,
una sonrisa en su cara buscaba.
Recuerdo como si fuera ayer su sonrisa.
He estado demasiadas veces al límite de la vida.
Lo único que quiero es reunirme con ella,
y decirle lo que no pude decirle en vida.
La quería joder, ojalá habérselo dicho.
He estado 4 veces en coma,
y lo que digo no es broma.
Estoy harto de esta vida,
estoy muerto en vida.
Me obligan a tomar pastillas,
para seguir en esta vida.
He llegado a un punto en el que me da igual vivir o morir,
simplemente me dejo fluir.
Dime, ¿si intento suicidarme me detendrías?
¿Escucharías todas mis desgracias?
Sé que no tengo remedio,
eso dalo por hecho.
Sólo soy un tío,
tatuado y deprimido.
He perdido demasiado
para lo poco que he jugado.
Estoy anulado completamente de cuerpo y mente,
espero que mi viaje sea leve.
Sin dolor y sin sufrir
quiero morir.
Adrián García Franco
Mi Vida
Devuélveme mis ilusiones,
mis sueños y la vida que te llevaste,
dejándome agonizante,
vacío, sin aliento,
sumido en tristezas,
sin esperanza,
en la agonía, en la hora final,
¡solo devuélveme mi vida!
gbl
30/03/2018
Derechos Reservados de Autor
BLUE
Veré nuevos rostros
Veré nuevos días
Seré olvidado
Tendré recuerdos
Veré salir el sol cuando sale el sol
Veré caer la lluvia cuando llueve
Me pasearé sin asunto
De un lado a otro
Aburriré a medio mundo
Contando la misma historia
Me sentaré a escribir una carta
Que no me interesa enviar
O a mirar a los niños
En los parques de juego.
Siempre llegaré al mismo puente
A mirar el mismo río
Iré a ver películas tontas
Abriré los brazos para abrazar el vacío
Tomaré vino sí me ofrecen vino
Tomaré agua si me ofrecen agua
Y me engañaré diciendo:
"Vendrán nuevos rostros
Vendrán nuevos días".
PERFIL
Yo soy triste como un policía
de esos que florecen en las esquinas,
con un frío glacial en el estómago
y una gran nostalgia en las pupilas.
Pero yo olvidé la clava
y me puse el alma en la mano.
A mis pobres nervios enfermaron
tantas babosadas municipales.
Calles inexpresivas
como películas americanas.
(Los peluqueros no tienen alma,
proclama mi barba sucia).
Yo soy triste como un policía
de esos que florecen en las esquinas,
con un frío glacial en el estómago
y una gran nostalgia en las pupilas.
Pero yo olvidé el silbato
y me puse el alma en los labios.
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