32 Poemas con verso libre
El Espejo Triste
Aquel que me mira
soy yo reflejado
en el espejo triste,
donde me siento abandonado.
Un rostro marchito
por el dolor y la pena,
que arde dentro de mí
como eterna condena.
¿Y quién podrá salvarme
de esta amarga agonía,
si mi alma permanece herida
y olvidó la alegría?
Solo el espejo conoce
lo que sufro en silencio,
en este mundo frío
donde ya no encuentro refugio.
Fiebre de Oro
Ando vagando en mi memoria,
retorciéndome en la cama;
cada instante me consume
bajo este recuerdo pícaro.
Siento una hinchazón extraña.
¿Por qué lo hice?
Una emoción desmedida
me condujo a la perdición.
¿Será esta mi condena?
Solo veo oro en mi vida.
Acabo de estrellar mi navío
contra rocas cubiertas de brillo.
Lo siento arder en mi frente;
el sudor corre por mi piel.
Oh, me quema lentamente…
¿será una fiebre feroz?
Y mi pobre conciencia
arde intentando salvarme;
quiere curar las heridas,
pero pierde su fuerza.
Solo vi el lingote
más brillante que el cielo;
en aquel claro oscuro
donde hasta el papel engaña.
Oh, esta es mi enfermedad:
la que devora mi humildad
y derrama su fiebre
en noches taciturnas.
Tengo una fiebre feroz.
Doctor, deme una cura;
antes de quedar atado
al fulgor maldito del oro.
Y hasta que desaparezca,
seguiré bajo esta maldición:
la fiebre de mi perdición
por tocar y vivir el oro.
¿Será una cueva o una isla?
Y los vientos me empujan
en mi navío desolado.
¿Será aquello que señala el norte
o tan solo mi imaginación?
Sigo adentrándome en el mar;
cada oleaje guía mi travesía
y convierte el día
en una bitácora errante.
Pero vuelvo a pensar:
¿es real lo que observo
o un delirio nacido en mí?
Cuando llegué hasta la isla,
las gaviotas anunciaron
su áspera bienvenida.
Sin embargo, algo en mi nave
parecía haberse perdido.
Más adentro de la isla
sentí una presencia extraña
que me arrastraba lentamente
hacia lo profundo.
Y si el espacio me provoca delirios,
se parecen demasiado
a recuerdos antiguos:
sombras enormes y oscuras
que juegan conmigo
mientras avanzo en el navío.
¿Será producto del tormento
o de pensamientos pasados?
Aun así continúo explorando,
porque todo parece igual:
la realidad y el sueño
se confunden entre sí,
y uno termina equivocándose.
Ahora lo digo sin certeza:
¿será una cueva…
o una simple isla
donde desembarqué
solo para vivir
en la indiferencia?
Sin Respuesta
Mas no busco los límites,
y sigo caminando
hasta encontrar aquello
que salde mi deuda.
Toqué puertas ajenas
intentando encontrarlo,
y solo obtuve el eco
de aquello que buscaba.
Oh, tan solo una respuesta,
pero ya no tengo certeza
de poder hallarla.
La vez que la tuve,
actué sin dirección,
perdido entre decisiones
carentes de sentido.
La vida no fue brillante,
ni clara como el agua
que corre sobre un lago
lleno de respuestas.
Si alguien pudiera llenarlo,
¡oh, qué sencilla sería la vida!,
qué tranquila y serena
parecería la existencia.
Mas ahora sigue vacío,
porque nadie lo completa
en esta vida
carente de solución,
carente de respuesta alguna.
Rod T2
Camina dentro de su mente.
¿Seguirás hasta el final?
Tu paso es constante,
¿respiras o solo callas?
El oscuro camino
es largo y silencioso;
bajo el vuelo del búho
muere el pensamiento.
Y su figura se mueve
al llamado de las sombras,
que lo envuelven lentamente
en un lucero oscuro.
¿Seguirás el sendero
o buscarás el lucero?
El búho sigue gritando
mientras un gato maúlla
a quien invade su terreno.
Oh, ¿en qué lugar he caído?
Parece un agujero mental,
con juegos que parecen reales
aunque vivo dentro de una cápsula.
Salir aún es posible,
pero existe una condición:
si vuelvo a fallar el intento,
se repetirá la misión.
¿Cómo se alinean los luceros?
¿Será frágil su resplandor?
Solo un rayo verde de esperanza
romperá la barrera del temor.
Bajo escombros celestiales
descansará una salida;
y como en la primavera,
la flor volverá a la vida.
Entonces ella sonreirá,
libre al fin del encierro;
y danzará entre la luz
de un instante verdadero.
Memourandom
En una hoja doblada
descansa un pensamiento,
como si el tiempo firmara
un acuerdo con el viento.
Un memorándum pequeño
cruza la mesa del día,
recordando en silencio
lo que el alma sabía.
No lleva tinta dorada,
ni sellos de autoridad,
solo palabras calladas
que hablan de la verdad.
Entre carpetas y polvo
se queda guardado allí,
como un eco del pasado
que regresa hacia mí.
Tal vez nadie lo lea,
tal vez nadie lo vea,
pero en su breve presencia
una historia parpadea.
Es un mensaje discreto
que no busca atención,
solo deja en secreto
un latido en el corazón.
Porque todo lo vivido
queda escrito de algún modo,
en papeles del destino
que guardamos sobre todo.
Y así el memorándum queda
entre sueños y razón,
como nota que recuerda
lo que dicta el corazón.
La ilusión de una realidad
Enviado por juan23men12 Seguir
La vida es dulce pero corta,
Quisiéramos vivir en el mundo fantástico de nuestro interior,
Es difícil explicarlo con palabras,
Pero tan fácil con sentimientos y emociones.
Es duro vivir, fácil el morir,
Dulce amar, duro sufrir,
Tierno soñar, doloroso llorar,
Falso el querer, difícil el temer.
Es difícil el sentir de una ilucion y el vivir de una realidad, la luz de la luna nuestra fuerza en la oscuridad y la luz del sol nuestro ser en la vida de la realidad.
Las emociones nos muestran la vida y los sentimientos nos muestran la realidad, es tan difícil el querer y tan fácil el olvidar.
Cada vez que siento un dolor,
Mis sentimientos y emociones no pueden continuar, la realidad es una sorpresa en la que queremos una ilusión y que se vuelve nuestra intención y nuestro querer.
La realidad y la ilusión se complementan
El querer y el amar se dividen
La vida y la muerte se detestan
El sol y la luna se aman en secreto.
El amor es una ilusión que nos hace mentirnos por dentro
Es tan difícil el llorar y tan fácil el reír,
¿Es fácil el amar y difícil el olvidar?
Todo es una risa falsa,
Todo es tan seco y tan duro,
Todo es una ilusión y una fantasía,
Queremos algo que no se puede tener y un sueño que siempre veremos.
El morir y el vivir se ven tan fácil,
Si alguien quiere morir se mataría,
Si alguien quiere vivir, hace lo imposible para que sea así,
Todo es tan complejo que no sabemos las cosas de la realidad y vivimos en una ilusión.
Las puertas del cielo y del infirno
Son cosas de la vida y la muerte
Un paso entre el mundo real y el mundo fantástico
Son dos cosas que nos llevan del sol a la luna y del cielo hasta el infierno.
Nuestra apuesta
Enviado por miel_sedante Seguir
Ojalá el viento te lleve mis palabras
que las haga viajar por el tiempo y el espacio
y lleven a tí un arreglo florido
con el recuerdo de aquel día en que nos conocimos.
Encontrándonos en una mesa de enigmas
Subiendo casillas, apostando a los dados
Resolviendo acertijos, juegos de manos
Barajeando descuidadamente las cartas, leyendo instructivos
Compartiendo miradas a nuevos laberintos.
Las notas que creaste, las voces en conjunto
Ese instrumento memorable
Un ajedrez de decisiones, entregarte mi cariño, la apuesta total
Al mirarnos pensativos, estrujando la carta final
Dejando al azar lo que al futuro nuestros corazones enternecerá.
NIRVANA
sin mucha elección
y casi sin quererlo,
él era un joven
a bordo de un autobús
que cruzaba Carolina del Norte
rumbo a
algún lugar
y empezó a nevar
y el autobús paró
en un café
sobre las colinas y
los pasajeros
entraron.
él se sentó en el mostrador
con los demás,
pidió y le
trajeron su comida,
que estaba particularmente buena
lo mismo que el café.
La camarera no era
como las mujeres que él
había conocido.
No se hacía la interesante,
un humor natural emanaba
de ella.
El cocinero decía
cosas locas.
El lavacopas,
atrás,
se reía
con una risa
limpia
y placentera.
el joven miraba
la nieve a través de las
ventanas.
Quería quedarse
en ese café
para siempre.
Un curioso sentimiento
lo inundó:
que todo
era
bello
ahí,
que todo permanecería
siempre bello
ahí.
entonces el chófer
avisó a los pasajeros
que ya era tiempo de irse.
el joven
pensó, me voy a quedar
aquí, me voy a quedar aquí.
Pero
se levantó y siguió a
los otros hasta
el autobús.
Encontró su asiento
y miró el café
por la ventanilla.
el autobús arrancó,
dobló una curva,
y fue camino abajo,
alejándose de las colinas.
el joven
miraba
hacia adelante.
Los otros pasajeros
charlaban de otras cosas
leían
o
intentaban
dormir.
no se habían dado cuenta
de la magia.
el joven
puso su cabeza
contra el asiento,
cerró los ojos,
fingió
dormir.
Nada quedaba
sólo escuchar el
sonido
del motor,
el sonido de las
ruedas
en la nieve.
COMO TÚ
Mujeres como tú
son las que consiguen
que se declaren
las guerras
y que algún general
que otro
llegue incluso
a escuchar
el silbido
de las balas.
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