59 Poemas de enamorados 

No dejes de visitar los 50 mejores poemas de Yavendrás, según vuestros votos.

Tapicería musgosa

Enviado por alheli  Seguir

Cada hoja bordada de misterios, embellece el suelo refugiado. Huye la seguridad del día, y prefiere la candidez de las hojas. Afuera el polvo, son las hojas huellas de aquellos finos dedos que temblantes las fueron colocando. Brilla el celular como un falso espejo. Estanque de luz que se va ahogando en sí mismo. Sulfura y me escondo. Van las cortinas cubriendo pedazos de estanque fotografiado. Yo me quedo, con crayones rojos, trazando una hoguera en la pared.

100.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

POSTRERA INVOCACIÓN

Al fin, dulcemente,
dejando los muros de la fuerte mansión almenada,
el duro cerco de las cerraduras, tan bien anudado;
la guardia de las puertas seguras,
sea yo liberado en los aires.

Con sigilo sabré deslizarme;
pon tu llave suave en la cerradura y, con un murmullo,
abre las puertas de par en par, ¡alma mía!

Dulcemente -sin prisa-
(carne mortal, ¡oh, qué fuerte es tu abrazo!
¡oh amor! ¡cuán estrechamente abrazado me tienes!)

Autor del poema: Walt Whitman

89.44%

votos positivos

Votos totales: 180

Comparte:

CUANDO INFELIZ, POSTRADO POR EL HOMBRE...

Cuando, infeliz, postrado por el hombre y la suerte,
en mi triste destierro lloro a solas conmigo,
y agito al sordo cielo mi grito vano y fuerte,
y, volviendo a mirarme, mi destino maldigo,

y sueño ser como otro más rico en esperanza,
tener su mismo aspecto, gozar sus compañías,
y envidio el arte de éste, del otro la pujanza,
hastiado aún de aquello que me daba alegrías;

si en estos pensamientos mi desprecio me espanta,
pienso en ti felizmente, y entonces mi consuelo
como una alondra a orillas del día se levanta

del mundo oscuro, y canta a las puertas del cielo.
Tal riqueza me ofreces, dulce amor recordado,
que desdeño cambiar con los reyes mi estado.

Autor del poema: William Shakespeare

89.39%

votos positivos

Votos totales: 688

Comparte:

CANCIÓN DE AMOR

¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.

Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
nos une, como un golpe de arco,
que una sola voz arranca de dos cuerdas.
¿En qué instrumento nos tensaron?
¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!

Autor del poema: Rainer Maria Rilke

89.14%

votos positivos

Votos totales: 175

Comparte:

X

Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo.
¿A qué fingir el labio
risas que se desmienten con los ojos?
¡Llora! No te avergüences
de confesar que me quisiste un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro.

Autor del poema: Gustavo Adolfo Bécquer

88.95%

votos positivos

Votos totales: 914

Comparte:

A MI MUJER

No puedo escribir majestuoso proemio
como preludio a mi canción,
de poeta a poema,
me atrevería a decir.

Pues si de estos pétalos caídos
uno te pareciera bello,
irá el amor por el aire
hasta detenerse en tu cabello.

Y cuando el viento e invierno endurezcan
toda la tierra sin amor,
dirá un susurro algo del jardín
y tú lo entenderás.

Autor del poema: Oscar Wilde

88.27%

votos positivos

Votos totales: 179

Comparte:

DOS PALABRAS

Esta noche al oído me has dicho dos palabras
comunes. Dos palabras cansadas
de ser dichas. Palabras
que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces que la luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
— que digo sin quererlo — ¡oh, qué bella, la vida! —
Tan dulces y tan mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas
que nerviosos, mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
cortar estrellas.

Autor del poema: Alfonsina Storni

87.89%

votos positivos

Votos totales: 256

Comparte:

CURSO ACELERADO PARA APRENDER A MIRAR

Miro dentro de ti y veo ciudades que se abren de piernas,
ciudades que esperan que la alegría las insemine
y haga nacer así una historia de amor
que comience bien, que siga bien y acabe bien.

Miro dentro de ti y sospecho con alegría
que contienes siete futuros diferentes
pero todos son conmigo.

Miro dentro de ti y surgen desde las entrañas
esas ganas intactas de decirte
que nos mudemos a vivir juntos
aunque ya vivas conmigo.
Qué cosa esta de pasarme la vida
deseando hacer, vivir y tener
las cosas que ya hago, vivo y tengo contigo.

Miro dentro de ti con los ojos de puntillas,
con el corazón saltando en el colchón,
miro con los 7 sentidos,
con las palmas de las manos,
sin bajar la bandera del taxímetro
porque no se puede mirar de otra manera
que inventando otra manera de mirarte.
Y mirarte así, por ejemplo, desde las canciones
que otros te hicieron cuando no te escribían a ti.
Eso es lo que yo sé hacer. Es lo que mejor hago.

Yo miro. Yo te miro. Yo siempre te miro
y no sé hacer otra jodida cosa que mirarte.
Llevo 3 años mirándote y ahora puedo decir
que todo lo que miré en mis vidas anteriores
fue para aprender hoy a mirar sin faltas de ortografía,
para aprender que solo salen bien unas historias.
Aquellas en las que se aprende a mirar de dos maneras:

a la vez
y en una misma dirección.

Autor del poema: Marwan

87.69%

votos positivos

Votos totales: 260

Comparte:

SI PUDIÉRAMOS IR

Él decía a su amada: Si pudiéramos ir
los dos juntos, el alma rebosante de fe,
con fulgores extraños en el fiel corazón,
ebrios de éxtasis dulces y de melancolía,

hasta hacer que se rompan los mil nudos con que ata
la ciudad nuestra vida; si nos fuera posible
salir de este París triste y loco, huiríamos;
no se adónde, a cualquier ignorado lugar,

lejos de vanos ruidos, de los odios y envidias,
a buscar un rincón donde crece la hierba,
donde hay árboles y hay una casa chiquita
con sus flores y un poco de silencio, y también

soledad, y en la altura cielo azul y la música
de algún pájaro que se ha posado en las tejas,
y un alivio de sombra... ¿Crees que acaso podemos
tener necesidad de otra cosa en el mundo?

Autor del poema: Víctor Hugo

87.57%

votos positivos

Votos totales: 177

Comparte:

EL DOCTOR

Estoy preocupado,
hacía demasiado que no me encontraba así.
Siento que la vida me da patadas por el pecho,
que tengo una tropa de niños salvajes botando en las costillas,
que un brutal tsunami va a galope por mi cráneo.

He ido al doctor a por respuestas.
Dice que no me preocupe,
pero ante mi insistencia,
y para calmarme,
accedió a hacerme unos análisis
y el resultado es preocupante:
subida súbita de los niveles corporales de adrenalina,
dopamina, serotonina, oxitocina y vasopresina,
estrógenos y testosterona disparadas,
las endorfinas en ala delta por el cielo más azul de este verano.
Y no solo eso. También acuso falta de concentración,
exaltación intensa parecida a la que se produce
cuando consumes sustancias psicoactivas,
reducción de la presión sanguínea,
dilatación de los capilares subcutáneos,
disminución drástica de la sensibilidad al dolor,
las pupilas colonizando todo el iris
y además me he vuelto más valiente, temerario y audaz.

Y dice que tú eres la responsable,
que tú tienes la culpa de todo
y que no es grave,
que no me preocupe
que simplemente
me he enamorado.

Autor del poema: Marwan

87.50%

votos positivos

Votos totales: 104

Comparte:

Desde el 1 hasta el 10 de un total de 59 Poemas de enamorados

Añade tus comentarios