65 Poemas de despedida 

No dejes de visitar los 50 mejores poemas de Yavendrás, según vuestros votos.

SIMPLEMENTE

Nos dijimos adiós.
La tarde estaba
llorando nuestra despedida.
Nos dijimos adiós tan simplemente
que pasó nuestra pena inadvertida.

No hubo angustia en tus ojos
ni en mis ojos.
No hubo un gesto en tu boca
ni en la mía.
Y, no obstante, en el cruce de las manos
calladamente te dejé la vida.

Fuiste valiente con tu indiferencia
y fui valiente con mi hipocresía,
nos separamos como dos extraños
cuando toda la sangre nos unía.

Pero tuvo que ser
y fue mi llanto,
sin una escena ni una cobardía.
Tú te fuiste pensando en el olvido
y yo pensando en la melancolía.

Hoy sólo resta de esa vieja tarde
un recuerdo,
una fecha
y una rima.
Así, sencillamente nos jugamos
el corazón en una despedida...

Autor del poema: Jorge Robledo Ortiz

79.03%

votos positivos

Votos totales: 639

Comparte:

CASI A LA ORILLA

Después de lo gozado
y lo sufrido,
después de lo ganado
y lo perdido,
siento
que existo aún
porque ya,
casi a la orilla
de mi vida,
puedo recordar
y gozar
enloquecido:
en lo que he sido,
en lo que es ido...

Autor del poema: Elías Nandino

78.39%

votos positivos

Votos totales: 472

Comparte:

SÚPLICA

Va entre sombras y luz mi pensamiento,
va entre amor y dolor mi corazón:
verte, es mi bien; no verte, mi tormento;
y el verte es, ¡ay!, par decirte ¡adiós!
¡Ser feliz lo que dura una mirada!
Ser nuestro amor secreto de los dos,
¡y no poder el alma enamorada
ir a ti en alas de mi triste adiós!
¡Ser mío tu corazón, y amando tanto
darme sólo un relámpago de amor!
De ese incesante enamorado canto
¡sólo escuchar la nota del adiós!
Mi bien, si me amas tú, si me adivinas
responde a las tinieblas a mi voz:
ciñe me así de flores o de espinas,
¡pero dame algo mas que un triste adiós!

Autor del poema: Rafael Pombo

78.26%

votos positivos

Votos totales: 69

Comparte:

AUSENCIA

Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nichos de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas;
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.

Autor del poema: Jorge Luis Borges

78.05%

votos positivos

Votos totales: 82

Comparte:

EPÍLOGO

Me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
Son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
Ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:

una resurrección, ninguna muerte.

Autor del poema: Ángel González

77.42%

votos positivos

Votos totales: 31

Comparte:

Adios mi Angel.

Enviado por andres33  Seguir

El cielo se viste de gris,
ha llegado tu momento de partir
y en el cielo un leve matiz me dice
que en algún momento
volveré a sonreír.

Es ahora cuando tus alas haz de expandir,
ya no escucharé de nuevo tu canto celestial
y no volveré a ver tu cara angelical.

Es hora de que tu vuelo
dirijas a otro cielo,
y desde lo alto...
nos mandes tu consuelo.

Adiós ángel mío,
no me dejes triste
y en desconsuelo.

Adiós ángel mío,
desde tu cielo, siempre sigue mis pasos en silencio,
si en algún momento me pierdo en el camino,
llévame de nuevo a encontrar mi destino.

77.36%

votos positivos

Votos totales: 53

Comparte:

MI ULTIMA POESIA EN LA ARENA

Enviado por doblezeroo  Seguir

***

No voy a ser, furioso, hoy ese poeta
que escriba versos colmados de sangre
cansado de pensar en las estrellas.

No voy a compartirme ni buscarme
entre los pétalos de cuarzo y luna
que por la noche platean el oleaje.

Que al desamor de tu ausencia, resulta,
me he convencido a no dar más pábulo
con poesías, exilio de mis musas,

donde, un día, lo fuimos todo. ¿Acaso
cariño mío, tu ya no recuerdas,
en esta playa, cuanto nos amamos?.

No vengo a regresarme, tu me entiendas,
yo a por ti ya no regreso, mi amada,
fueron quinientas las noches, hasta esta,

que un halo de ilusión traje en el alma
esparciendo, mi amor, en nuestra orilla
y con quinientas-una noches ¡basta!.

Hoy, ya vienes tarde a por mis poesías
que han ido menguando, sobre la arena,
como mengua el cauterio de una herida.

No más órganos, por ti, en esta tierra
no más dolor ni lagrimas saladas
para volver de vuelta con miserias.

Mi desventura y sus conjuntos, claman,
en cada uno de los versos que escribí,
al "adiós", que aun puedo ver en tu cara,

de aquel día que te marchaste, así,
como un quetzal de prismas que alza el vuelo
sin dejar de mirar a través de mi.

Quinientas nos separan ya de aquello
y esta es la noche que te digo "adiós",
y la última vez que escribo un "te quiero".

***

76.92%

votos positivos

Votos totales: 117

Comparte:

DESPEDIDA AL PIANO

Tristes los ojos, pálido el semblante,
de opaca luz al resplandor incierto,
una joven con paso vacilante
su sombra traza en el salón incierto.

Se sienta al piano: su mirada grave
fija en el lago de marfil que un día
aguardó el beso de su mano suave
para rizarse en olas de armonía.

Agitada, febril, con insistencia
evoca al borde del teclado mismo,
a las hadas que en rítmica cadencia
se alzaron otra vez desde el abismo.

Ya de Mozart divino ensaya el estro,
de Palestrina el numen religioso,
de Weber triste el suspirar siniestro
y de Schubert el canto melodioso.

-¡Es vano! -exclamó la joven bella,
y apagó en el teclado repentino
su último son, porque sabía ella
que era inútil luchar contra el destino.

-Adiós -le dice-, eterno confidente
de mis sueños de amor que el tiempo agota,
tú que guardabas en mi edad riente
para cada ilusión alguna nota;

hoy mudo estás cuando tu amiga llega,
y al ver mi triste corazón herido,
no puedes darme lo que Dios me niega:
¡la nota del amor o del olvido!

Autor del poema: Salvador Díaz Mirón

76.92%

votos positivos

Votos totales: 13

Comparte:

EN OCASIÓN DE TODOS LOS FINALES

Yo nunca resistí las despedidas
con su mezcla de muerte y precipicio
con el aroma amargo de la finitud
empalagando el ánimo
con esa luz de hielo matutino
que penetra debajo de los párpados.

Yo nunca resistí las despedidas
pero no sé por qué.
Me lo pregunto porque no ha supuesto
una sorpresa súbita casi ninguna de ellas.
He solido saber
con esa exactitud de los relojes
el lugar, el momento
la documentación y el escenario
en que sobrevinieron.

No hay engaño. El jueves diecinueve
era un jueves sin ti. Estaba escrito
mucho antes que las lágrimas
anunciasen el fin
y todo fin es único.

Las despedidas son como el otoño
inevitables pérdidas
vienen puntuales con aviso previo.
Nadie puede acusar de su tristeza
a la pequeña hoja tiritando dormida
en medio del camino.

De repente esa hoja me recuerda
los hoteles pintados de naranja.
Son dos cosas que llegan de otra época
igual que llega la bruma de noviembre.
Traen una carga de nostalgia limpia
sin traición ni sorpresa.
Y sin embargo el alma
no logra acostumbrarse en una vida.

Yo nunca resistí las despedidas
porque en cada una de ellas se marchita la voz
de todas las personas que yo he sido
y ya no puedo ser.

Autor del poema: Raquel Lanseros

76.47%

votos positivos

Votos totales: 34

Comparte:

A MI MANERA

El final ya está cerca
Y me enfrento al último telón
Amigo, lo diré sin vueltas
Hablaré de mi caso del cual sé mucho
Tuve una vida satisfactoria
Recorrí todos y cada uno de los caminos
Y más, mucho más allá de esto,
Lo hice todo a mi manera.

Autor del poema: Frank Sinatra

75.66%

votos positivos

Votos totales: 489

Comparte:

COMO UN PADRE DECRÉPITO DISFRUTA...

Como un padre decrépito disfruta
al ver de su hijo las empresas jóvenes,
así yo, mutilado por la suerte,
en tu lealtad y mérito me afirmo.

Pues sea la hermosura o el linaje,
el poder o el ingenio, uno o todos,
quien te corone con mejores títulos,
yo incorporo mi amor a esa riqueza.

Ni pobre ni ofendido soy, ni inválido,
que basta la substancia de tu sombra
para colmarme a mí con su opulencia,
y de una parte de tu gloria vivo.

Busca, pues, lo mejor: te lo deseo;
seré feliz diez veces, si lo hallas.

Autor del poema: William Shakespeare

75.00%

votos positivos

Votos totales: 20

Comparte:

Por el camino

Enviado por gabl  Seguir

Y te alejaste de mí
en mañana fría de invierno,
solo llevaste el abrigo,
que el clima no perdonó
tu cuerpo frágil y trémulo.

Miro a lo lejos del camino,
perdiendo la visión y tu forma
de mujer que se evapora,
como fluido disperso en el aire
que dibuja formas espectrales.

gbl
05/052018
Derechos Reservados de Autor

75.00%

votos positivos

Votos totales: 20

Comparte:

Si un día debo alejarme

Enviado por stephanie  Seguir

Llévame lejos donde él no pueda alcanzarme,
Escóndeme bien donde él no pueda encontrarme,
Haz que me olvide para que deje de amarme,
Arráncame el corazón para que yo deje de amarlo,
No dejes que me toque, puedo querer quedarme en sus brazos,
No dejes que me hable, puedo creer en sus palabras,
No dejes que me bese, no me dejes suspirar,
Aleja de mi todo papel y toda pluma para no escribirle.
Si por las noches pienso en él, calla mi llanto, seca mis lágrimas y esconde mis penas.
Si te suplico… ¡Por favor no sedas!, no me dejes verlo, puede ser fatal.
Toma mis manos y hazme creer que el mundo aún no se acaba,
Miénteme y dime que todo estará bien, que es lo mejor.
Déjame malgastar mi vida con nuevas malas amistades y en fiestas absurdas,
Déjame creer que no soy frágil y que no puedo lastimarme más.
Quítame su recuerdo, llévate sus cartas y esconde sus fotos.
Destruye mis sueños, rompe mis ilusiones, desaparece mis deseos.
No menciones su nombre, borra su imagen de mi mente…
Vete, apaga la luz y cierra la puerta atrás de ti, no me llames, no me busques, no me hables.
Esta tarde tengo el corazón ligero, y solo quisiera,
Antes de irme, decirle que lo amo.

75.00%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:

No quiero extrañar

Enviado por lunaroja  Seguir

No quiero extrañar tu sonrisa, tus labios al darme un beso
No quiero extrañar tu mirada tan profunda como el mar y el cielo,
No quiero extrañar tus abrazos que me abrigaban en invierno
No quiero extrañar tu voz tan dulce al pronunciar aquel: “TE QUIERO”

74.68%

votos positivos

Votos totales: 79

Comparte:

ADIÓS RÍOS, ADIÓS FUENTES

Adiós, ríos; adiós, fuentes
adiós, arroyos pequeños;
adiós, vista de mis ojos:
no sé cuando nos veremos.1

Tierra mía, tierra mía,
tierra donde me crié,
huertita que quiero tanto,
higueritas que planté,

prados, ríos, arboledas,
pinares que mueve el viento,
pajaritos piadores,
casita de mi contento,

molino de los castañares,
noches claras de luar (luna llena)
campanitas *timbradoras,
de la iglesia del lugar;

moritas de las zarzamoras
que yo le daba a mi amor,
caminitos entre el mijo
¡adiós, para siempre adiós!

¡Adiós gloria! ¡Adiós contento!
¡dejo la casa en que nací,
¡dejo la aldea que conozco,
por un mundo que no vi!

Dejo amigos por extraños,
dejo, la tierra por el mar,
dejo, en fin, cuanto bien quiero...
¡Quién pudiera no dejarlo!...

Más soy pobre, y ¡mal pecado!
mi tierra no es mía,
que hasta le dan de prestado,
la orilla por donde camina,
al que nació desdichado.

Os tengo, pues, que dejar,
huertita que tanto amé,
hoguerita de mi hogar,
arbolitos que planté,
fuentecita del cabañal.

Adiós, adiós, que me voy,
hierbecitas del camposanto,
donde mi padre fue enterado,
hierbecitas que besé tanto,
tierra que nos crió.

Adiós, Virgen de la Asunción,
blanca como un serafín;
os llevo en el corazón;
pedidle a Dios por mí,
Virgen mía de la Asunción.

Ya se oyen lejos, muy lejos,
las campanas de O Pomar,
para mi, ¡ay!, pobrecito,
nunca más han de tocar.

Ya se oyen lejos, más lejos...
cada redoble es un dolor;
me voy solo, sin cariño...
Tierra mía, ¡adiós! ¡adiós!

¡Adiós también, queridita...!
¡Adiós por siempre quizás...!
Te digo este adiós llorando
desde la orillita del mar.

No me olvides, queridita,
si muero de soledad...
tantas leguas mar adentro...
¡Mi casita!, ¡mi hogar!

Autor del poema: Rosalía de Castro

74.32%

votos positivos

Votos totales: 74

Comparte:

HASTA LUEGO

Ha llegado la hora de retirarse
Estoy agradecido de todos
Tanto de los amigos complacientes
Como de los enemigos frenéticos
¡Inolvidables personajes sagrados!

Miserable de mí
Si no hubiera logrado granjearme
La antipatía casi general:
¡Salve perros felices
Que salieron a ladrarme al camino!
Me despido de ustedes
Con la mayor alegría del mundo.

Gracias, de nuevo, gracias
Reconozco que se me caen las lágrimas
Volveremos a vernos
En el mar, en la tierra donde sea.
Pórtense bien, escriban
Sigan haciendo pan
Continúen tejiendo telarañas
Les deseo toda clase de parabienes:
Entre los cucuruchos
De esos árboles que llamamos cipreses
Los espero con dientes y muelas.

Autor del poema: Nicanor Parra

73.98%

votos positivos

Votos totales: 342

Comparte:

PARALELOS

Enviado por fernandoburgara  Seguir

Vamos caminando a la par
Ni yo tras de ti, ni tú tras de mí
Tú de tu lado, yo del mío
Sin mirarnos, sin sabernos propios
Pero en el mismo camino
Tú con tus metas, yo con las mías
Yo tan indiferente y tú tan arrogante.

Vamos sin voltear a vernos
Como si el instinto nos dijera
Que cruzarnos seria catástrofe,
Hecatombe de emociones,
Galaxias inexploradas.

Vamos los dos luchando
Tú con tus gritos revolucionarios,
Yo con mis poesías
Pero no nos encontramos
Pues caminamos por los mismos lugares
Pero en diferentes tiempos
Tú con tu voz, yo con mi silencio.

Andamos perdidos el uno del otro
Pero no lo sabemos.
Tu cuerpo y el mío colapsarían
En explosión en pasiones.
Pero seguimos así, andando
Tú sin mí, yo sin ti
Estamos vivos y eso es lo que importa
¡Hola, mucho gusto, Buena suerte, Adiós!
Somos dos líneas paralelas.
Espero verte en la victoria…
Al menos desde mi lado.

-Jesús Fernando Burgara.

73.33%

votos positivos

Votos totales: 90

Comparte:

Dime amada mía.

Enviado por gabl  Seguir

Yo le hablo a tus ojos,
y no me quieren mirar.
Le hablo a tus labios
y no me quieren besar.
¡Dime amada mía!
¿Si le hablo a tu alma?
tal vez ella comprenda
y me cobije entre sus alas,
como Ángel de la guarda.
Que nos protege y resguarda
de la maldad y el desamor.
¡Dime amada mía!
¿Me amarás tal como soy?
O deba ir en busca
de otros ojos que me miren,
o de otros labios que me besen.
Y en esa búsqueda,
llegará el ocaso de la vida,
y al final, tú llorarás mi partida,
y me besarás en la frente
como muestra de fidelidad,
y en los labios inertes
como señal del amor perdido.

gbl
03/05/2018
Derechos Reservados de Autor

72.73%

votos positivos

Votos totales: 11

Comparte:

VIVIR SIN TU AUSENCIA PUEDO VIVIR...

Enviado por gabl  Seguir

Vivir sin tu Ausencia.

Puedo vivir sin ser tu ausencia,
sin tus recuerdos, solo mi soledad
Será mi sombra, mi espacio,
mi tiempo, mis horas frías.

Puedo vivir en la penumbra
de tus ojos, de tu mirada,
en la oscuridad total, sin luz
sin saber si anocheció.

O me quedé ciego, mejor así
no veré mi tristeza, mis ojos,
no mirarán mi alma desnuda,
y vendrás un día, no te veré.

Tú me verás, dormido, absorto,
en mi mundo de tinieblas.
Sabré que estás allí, por tu perfume,
tu aroma me devolverá la visión.

Saldré de las sombras veré el color.
del azulado día, y me dirás
que ya no seré tu ausencia
que dejaré de ser tu recuerdo.

gbl
08/01/2018
Derechos Reservados de Autor


71.43%

votos positivos

Votos totales: 14

Comparte:

NO TE VEO. BIEN SÉ...

No te veo. Bien sé
que estás aquí, detrás
de una frágil pared
de ladrillos y cal, bien al alcance
de mi voz, si llamara.
Pero no llamaré.
Te llamaré mañana,
cuando, al no verte ya
me imagine que sigues
aquí cerca, a mi lado,
y que basta hoy la voz
que ayer no quise dar.
Mañana... cuando estés
allá detrás de una
frágil pared de vientos,
de cielos y de años.

Autor del poema: Pedro Salinas

70.45%

votos positivos

Votos totales: 132

Comparte:

Desde el 1 hasta el 20 de un total de 65 Poemas de despedida

Añade tus comentarios