19 Romances 

Un romance está compuesto por un conjunto de versos de ocho sílabas (octosílabos), y su característica principal es que los versos pares riman en modo asonante y los demás quedan libres.

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LEVANTANDO BLANCA ESPUMA

Levantando blanca espuma,
galeras de Barbarroja
ligeras le daban caza
a una pobre galeota
en que alegre el mar surcaba
un mallorquín con su esposa,
dulcísima valenciana
bien nacida, si hermosa.
Del Amor agradecido,
se la llevaba a Mallorca,
tanto a celebrar las pascuas
cuanto a festejar las bodas.
Y cuando a los sordos remos
más se humillaban las olas,
más se ajustaba a la vela
el blando viento que sopla,
espïándola detrás
de una punta insidïosa
estaba el fiero terror
de las playas españolas;
sobresaltóla en el punto
que por una parte y otra
sus cuatro enemigos leños
tristemente la coronan.
Crece en ellos la cudicia
y en estotros la congoja,
mientras se queja la dama,
derramando tierno aljófar:
«Favorable, cortés viento,
si eres el galán de Flora,
válgasme en este peligro
por el regalo que gozas.
Tú, que, embravecido, puedes,
los bajeles que te enojan,
embestillos en la arena
con más daño que en las rocas;
tú, que con la misma fuerza
cuando al humilde perdonas
sueles de armadas reales
escapar barquillas rotas:
salga esta vela a lo menos
de estas manos rigurosas,
cual de garras de halcón
blancas alas de paloma».

Autor del poema: Luis de Góngora

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LOS RAYOS LE CUENTA AL SOL

Los rayos le cuenta al sol
con un peine de marfil
la bella Jacinta, un día
que por mi dicha la vi
en la verde orilla
de Guadalquivir.

Autor del poema: Luis de Góngora

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LAS REDES SOBRE EL ARENA

Las redes sobre el arena,
y la barquilla, ligada
a una roca que las ondas
convierten de piedra en agua,
el pobre Alcïón se queja
por ver a la hermosa Glauca,
fuego de los pescadores
y gloria de aquella playa.

Autor del poema: Luis de Góngora

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PRECIOSA Y EL AIRE

A Dámaso Alonso

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira a la niña tocando
una dulce gaita ausente.
-Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.

Preciosa tira el panadero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.

Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de nieve.

¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Miralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.

Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
mas arriba de los pinos,
el consul de los ingleses.

Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.

El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.

Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento furioso muerde.

Autor del poema: Federico García Lorca

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YO NO VOLVERÉ

Yo no volveré
Yo no volveré. Y la noche
tibia, serena y callada,
dormirá el mundo, a los rayos
de su luna solitaria.
Mi cuerpo no estará allí,
y por la abierta ventana
entrará una brisa fresca,
preguntando por mi alma.
No sé si habrá quien me aguarde
de mi doble ausencia larga,
o quien bese mi recuerdo,
entre caricias y lágrimas.
Pero habrá estrellas y flores
y suspiros y esperanzas,
y amor en las avenidas,
a la sombra de las ramas.
Y sonará ese piano
como en esta noche plácida,
y no tendrá quien lo escuche
pensativo, en mi ventana.

Autor del poema: Juan Ramón Jiménez

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