Poemas
Aquí, en la portada, puedes leer los 100 mejores poemas de siempre, según vuestros votos, separados en dos listas: 50 son de autores consagrados, y los otros 50 de usuarios. Tiene mucho mérito aparecer en esta selección, así que si te esfuerzas a lo mejor te puntúan tan bien que sales aquí. ¡No dejes de intentarlo!
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QUE LOS AÑOS
Que los años no te hagan más viejo, sino más sabio. ¡Feliz cumpleaños!
CIELO
Los grandes pasan
pasan sin tocarse
pasan sin mirarse
cada uno sumido en el gozo
cada uno en su fuego
No tienen necesidad
el uno del otro
tienen la más profunda de las necesidades
Los grandes pasan
Registrados en algún cielo múltiple
grabados en alguna risa sin fin
pasan
como estrellas de diferentes estaciones
como meteoros de diferentes siglos
Fuego inalterado
por el fuego que pasa
risa inatacada
por el confort
se pasan los unos a los otros
sin tocarse sin mirarse
necesitando saber tan sólo
que los grandes pasan
¡RESPETO PA’ LA CARIOCA!
¿Por qué será que Brasil
el sibarita extranjero
visita más en febrero
que durante el mes de abril?
Porque Brasil tiene mil
destinos y el principal
es Río y su Carnaval
do en vez de buscar cultura
busca adulto o criatura
y hace turismo sexual.
Yo, Luis Bárcena Giménez
te digo a ti ambivalente
porque conozco tu ambiente
¡sé quién eres y a qué vienes!
Tú vienes porque no tienes
el sabor de lo moreno
y a tal punto es tu veneno
que aquí dándote la mano
pagas el calor humano
con tu incivil desenfreno.
¡Latinos! abramos ya
los ojos, que en nuestra casa
si ¡hoy! pasa lo que pasa
es porque chance se da.
Este mi pedido va
en esta fecha que “aloca”
y que a mi verso le toca
por el Brasil compañero
exigir al mundo entero
¡respeto pa’ la carioca!
MÉXICO
Duermo en el ombligo de la luna
y de noche el águila se posa
sobre la grúa que levanta otro piso
del periférico, serpiente de hormigón
que enrosca nuestro coche y nuestro sueño.
Me llevaré 132 dalias
para que Neptuno,
en Madrid, aguas que fluyen,
cuide de los navegantes
que reclaman la luz de otros faros,
la siembra de corales
en los acantilados grises
donde los niños lloran
y la espuma dibuja animales heridos,
cuerpos doblados por la crisis,
por el viento que muerde
la cordura y tus bolsillos.
Un poeta encabeza la marcha
de dalias que buscan la boca de un fusil,
como el amante la boca que despide,
un poeta huérfano de hijo,
que camina frente a un pueblo rehén
de las sombras y las balas.
México,
visto por las ventanillas
de un coche atrapado
en un enjambre de luciérnagas
que se apagan,
es un mar embravecido
que brilla plateado allá a lo lejos,
con ruido de gaviotas que persiguen
al último pesquero que regresa.
No habrá tuna que crezca sobre piedra
que calme la tos o los dolores
de los jóvenes que gritan en la calle
preguntando al viento donde está
el alma de quien firma los decretos,
la luz que guardaron en cristales,
recipiente donde duermen cenicientas
que no hay beso ni sufragio que despierten.
México, aquí estamos y te rezo,
en la tumba, en Garibaldi, de tu reina.
Respirar, lo sabes bien, es una excusa,
saber de tu perfume es el anhelo.
En el centro de la luna hoy te sueño.
PRÓXIMA ESTACIÓN
A ti, que debutas
haciendo la vida eterna en quince minutos,
te escribo porque Madrid esculpe en las cariátides
de la Gran Vía tu rostro lleno de pecas.
El metro se detiene en mitad de un mar embravecido
y todo regreso lleva a la infancia.
Tengan cuidado de no introducir
- yo te espero en la calle, como entonces -
el pie entre coche y andén,
y el vagón se abre y la cama deshecha,
la ropa esparcida por el suelo
como la arena de un reloj estrellado,
cántaro que porta el soñador
lleno de lágrimas y peces voladores.
Neptuno alza su tridente y abre el mar
para que crucen las banderas de arcoiris
que desde Chueca celebran la vida y la honra.
La ciudad, más otoño que nunca,
dora el camino que lleva hasta el teatro
en el que arrancarás los pétalos metálicos
de una flor encontrada en el andén.
Hojeas un periódico gratuito
y las mujeres gigantes de los carteles publicitarios
vigilan llorosas el tránsito triste de hombres y mujeres
que navegan sin nada qué hacer ni qué decir,
con la mirada perdida
y fracasos que bañan en licor de mp3,
en planes para la tarde anaranjada,
para el fin de semana, ansiolítico y verbena,
atención, estación en curva.
Pero, hay quien, como tú, viaja,
como la Enterprise, en busca de planetas remotos,
con la sonrisa en el rostro, cediendo el asiento,
tarareando nuestra canción,
dispuesta a ser llama cuando el telón se abra
y yo te encuentre ahí.
Haciendo la vida eterna en cinco minutos.
Te esperaré en la calle como entonces,
hablaremos también de la obra,
iremos del brazo, y Madrid, más otoño que nunca,
será nuestro, como nuestro es el futuro,
las olas de Imbassaí, el sofá color arena,
punta de Ararat a salvo del diluvio.
PRIMAVERA
En cada puerta,
La primavera ha empezado
Con el barro en los zuecos.
* * *
La primavera ha llegado
Con toda sencillez:
Un ligero cielo amarillo.
* * *
Cuando envejecemos,
Incluso la duración del día
Es causa de lágrimas.
* * *
Click, clack,
El hombre se acerca en la niebla. -
¿Quién es?
* * *
También hoy, también hoy,
Viviendo en la niebla,
Una pequeña casa.
* * *
Un día de niebla y bruma:
Sin duda los Habitantes del Paraíso
Están aburridos y lánguidos.
* * *
¡Flores de cerezo en la noche!
Cómo ángeles
Descendiendo del cielo.
* * *
Después de que oscureciera
Quise cambiar
La manera cómo lo injerté.
* * *
Una hermosa cometa
Se alza desde
La barraca del mendigo.
* * *
La urraca
Se limpia sus patas lodosas
En las flores del ciruelo.
* * *
Pequeño gorrión,
Apártate, apártate del camino,
El señor Caballo se acerca.
* * *
Un exhausto gorrión
En medio
De un montón de niños.
* * *
Echar arroz también
Es un pecado:
Las gallinas se pelean entre ellas.
* * *
El cervato
Se quita de encima a la mariposa,
Y sigue durmiendo.
* * *
La mariposa revoloteaba
Como desesperada
De este mundo.
* * *
La mariposa voladora:
Yo me siento
Una criatura del polvo.
* * *
No parece
Muy ansioso por florecer,
Este ciruelo en la puerta.
* * *
Nosotros, seres humanos,
Retorciéndonos entre
Las flores que se abren.
* * *
¡Qué extraño,
Estar tan vivo
Bajo las flores del cerezo!
* * *
Flores esparciéndose :
El agua que queremos beber,
En la niebla, lejos.
En la caída de las flores,
No ven ningún Buda,
Ninguna Ley.
* * *
Bajo la luna y las flores
Cuarenta y nueve años
De infructuoso vagabundeo.
* * *
Simplemente confía:
¿No revolotean así
También los pétalos?
BRINDIS
Un destello de amor
es la copa del brindis,
y el tacto una huella
en el fino cristal,
y el instante un brillo
húmedo, evanescente:
hoy lo revela todo
y mañana no existe.
Un momento sublime
sin contornos ni límites.
A LAS NACIONES EXTRANJERAS
Yo sé que buscan ustedes la explicación de este enigma
del Nuevo Mundo,
Y que definen a Norteamérica, su atlética Democracia;
Pues bien; yo les envío mis poemas para que ellos vean lo
que quieren aprender.
MÁS BREVE
No te me vas que apenas te me llegas,
leve ilusión de ensueño, densa, intensa flor viva.
Mi ardido corazón, para las siegas
duro es y audaz...; para el dominio, blando...
Mi ardido corazón a la deriva...
No te me vas, apenas en llegando.
Si te me vas, si te me fuiste...: cuando
regreses, volverás aún más lasciva
y me hallarás, lascivo, te esperando...
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