Poemas 

Así funciona Yavendrás: En el menú, tienes un montón de poemas de escritores célebres clasificados por categorías (amor, amistad,...) y también la sección "Vuestros poemas" con TODO el contenido que vais subiendo: visítala para estar al tanto de lo que publica la comunidad.

Aquí, en la portada, puedes leer los 100 mejores poemas de siempre, según vuestros votos, separados en dos listas: 50 son de autores consagrados, y los otros 50 de usuarios. Tiene mucho mérito aparecer en esta selección, así que si te esfuerzas a lo mejor te puntúan tan bien que sales aquí. ¡No dejes de intentarlo!

Si quieres buscar el contenido clasificado por autor, visita nuestra sección de Autores
 TOP50 Usuarios TOP50 Yavendrás

ROMANCE BURLESCO DE DON PEDRO ALTAMIRANO (Fragmento del soneto)

¡Noble señor hidalgo, don Pedro Altamirano,
de piel retinta y rudo bigote, General!
Sacad, don Pedro, el vuestro acero segoviano
que voy con vos, a muerte, el mi acero a cruzar!

Autor del poema: Manolo Cuadra

41.67%

votos positivos

Votos totales: 12

Comparte:

MORTAL

Del aire soy, del aire, como todo mortal,
del gran vuelo terrible y estoy aquí de paso a las estrellas,
pero vuelvo a decirte que los hombres estamos ya tan cerca los unos de los otros
que sería un error, si el estallido mismo es un error,
que sería un error el que no nos amáramos.

Autor del poema: Gonzalo Rojas

41.58%

votos positivos

Votos totales: 101

Comparte:

ME GUSTA CUANDO CALLAS (recitado por Alejandro Sanz)

Autor del poema: Pablo Neruda

41.57%

votos positivos

Votos totales: 89

Comparte:

LA NOCHE

Autor del poema: Rafael Camacho

41.56%

votos positivos

Votos totales: 77

Comparte:

ESO ERA AMOR

Le comenté:
—Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
—¿Te gustan solos o con rimel?
—Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.

Autor del poema: Ángel González

41.40%

votos positivos

Votos totales: 157

Comparte:

EL LOCO Y LA VENUS

¡Qué admirable día! El vasto parque desmaya ante la mirada abrasadora del Sol, como la juventud bajo el dominio del Amor.

El éxtasis universal de las cosas no se expresa por ruido ninguno; las mismas aguas están como dormidas. Harto diferente de las fiestas humanas, esta es una orgía silenciosa.

Diríase que una luz siempre en aumento da a las cosas un centelleo cada vez mayor; que las flores excitadas arden en deseos de rivalizar con el azul del cielo por la energía de sus colores, y que el calor, que hace visibles los perfumes, los levanta hacia el astro como humaredas.

Pero entre el goce universal he visto un ser afligido.

A los pies de una Venus colosal, uno de esos locos artificiales, uno de esos bufones voluntarios que se encargan de hacer reír a los reyes cuando el remordimiento o el hastío los obsesiona, emperejilado con un traje brillante y ridículo, con tocado de cuernos y cascabeles, acurrucado junto al pedestal, levanta los ojos arrasados en lágrimas hacia la inmortal diosa.

Y dicen sus ojos: Soy el último, el más solitario de los seres humanos, privado de amor y de amistad; soy inferior en mucho al animal más imperfecto. Hecho estoy, sin embargo, yo también, para comprender y sentir la inmortal belleza. ¡Ay! ¡Diosa! ¡Tened piedad de mi tristeza y de mi delirio!»

Pero no sé qué mira a lo lejos la implacable Venus con sus ojos de mármol.

Autor del poema: Charles Baudelaire

40.74%

votos positivos

Votos totales: 27

Comparte:

SONETO

No te besé la boca sino cuando
me decías que el viento te besaba...
Si te gocé, ello fue si te gozaba
también Eros....: con él te iba gozando.

Yo sólo se decir como es "amando"
ni supe ni sabré como es "amaba"....
Más libre soy si tengo el alma esclava:
y esclavo soy, joyoso, duro y blando.

No te besé la boca, alta Fonoe
reticente, si no porque venusta
quemada del deseo, la ofrecías:

si te gocé, Belinda ( o Nice, o Cloe
o Altacira ) fue cuando combusta
pira de Eros, lujuriante, ardías...

Autor del poema: León de Greiff

40.63%

votos positivos

Votos totales: 32

Comparte:

BLANCA NAVIDAD

Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya
Hey!
Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya

Ya esta aqui la Navidad
cantaremos sin cesar
jugaremos con la nieve
y reiremos sin parar

villancicos sonaran
de un pequeño cascabel
con su alegre tintineo
el compás repicará

Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya
Hey!
Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya

Las estrellas brillan ya
en mi árbol colgaré
lucecitas de colores
y guirnaldas de papel

Miraré con ilusión
el zapato que elegí
para ver si al día siguiente
mi deseo se cumplió

Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya
Hey!
Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya

La familia se unirá
una nochebuena más
ya celebraremos con
amor la Navidad

Vamos todos a cantar
a compartir felicidad
y contarnos mil historias
junto al fuego del hogar

O o o o o oooooh

Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya
Hey!
Ya está aquí ya llegó blanca Navidad
con su manto de alegría todo cubre ya

Autor del poema: Anónimo

40.00%

votos positivos

Votos totales: 30

Comparte:

EL HORROR CONTINÚA, LA DICTADURA CONTINÚA (A CAMILO CATRILLANCA)

El horror continúa: el asesinato de Camilo Catrillanca perpetúa todos los crímenes, los repite con mayor ferocidad en el pueblo mapuche.

¡Asesinos! ¡asesinos! ¡asesinos!

Presidente ¿cuántos les faltan por matar todavía?

Con este asesinato la democracia se transforma en una mascarada sangrienta, en un disfraz lleno de sangre, el estado de derecho es solo una careta que oculta y perpetúa a los criminales.

No hay democracia, no hay derecho, no hay justicia, solo hay crimen y horror. Frente al asesinato de un hombre esas palabras son obscenas, podridos escupitajos.

Solo hay crimen y horror.

Las bandas armadas del Comando “Jungla”, por este crimen dejaron de ser agentes del Estado para ser asesinos al servicio del Estado, y mil veces más asesinos que los asesinos que se cebaron con sangre en la dictadura.

¿A qué país quieren llevarnos los criminales, los sanguinarios? ¿Éste es el progreso? ¿Que las bandas armadas ataquen a las comunidades y asesinen a mansalva a los comuneros?

¿Es este el diálogo con la Araucanía ministro Moreno? ¿Es este su nuevo país presidente Piñera?

¿Solo sangre y más sangre? ¿Solo sangre y más sangre? ¿Solo sangre y más sangre?

Chile, levántate, no dejes que maten a tu gente.

Y ahora que se declare duelo nacional, que todos los edificios públicos pongan su bandera a media asta. Que el Congreso Nacional ponga su bandera a media asta y que los parlamentarios sesionen con crespones negros en sus brazos.

Que el rostro de Camilo este en todas las estaciones de metro, en la vallas publicitarias, en las salas de embarque de los aeropuertos.

Que su rostro de 24 años cubra el horizonte.

Autor del poema: Raúl Zurita

40.00%

votos positivos

Votos totales: 5

Comparte:

RETRATO DE MUJER

Pequeña~pequeña y sutil, morenita como las esposas de "La Biblia" o los lirios
dilectos del Ganges, graciosa, melodiosa, misteriosa, llena de innumerables destinos augustos, egregios, y pálidas adivinaciones, humilde en su virtud, humilde y humilde, grandes los negros ojos negros, chiquito el pie, anda por las vías eternas acariciando los acontecimientos rientes, las desgracias que visten mortüorios lutos amarillos, el gesto fluvial de los llantos, el gesto fluvial de los llantos, la montaña, y el insecto maximalista, ácrata o filósofo, acariciando, acaparando la vida y los sepulcros con mimos de gatita joven.

En aquel montoncito de carnes sumisas, humanas, heróicas, florales, viajeras, canta el ilustre mar, la tierra orlada de trigales intermitentes o sonoros nidos, los cándidos cielos musicales, Dios, Satanás, el viejo instinto negro que sonríe a la nada desde los subterráneos del hombre y la materia.

Se parece a las banderas del pueblo: el modestísimo olor a gestos rurales, la religiosidad honrada y honesta que diluye su ateísmo profundo
como las aguas eternas de las tumbas, su ateísmo, lo ensimismado, lo virtuoso, l0 tranquilo de las diarias maneras exteriores, el sentido de la divinidad aureolando sus huesos a cada instante del a cada instante, tienen un no sé qué tan evangélico que evoca, ¡oh!. que evoca la leyenda del lugar...

Diríase que viene saliendo de la escuela, seriecita y juguetona, juguetona y seriecita, seriecita y juguetona, diríase que viene saliendo de la escuela con el hijo en los brazos precoces, pueriles... "nenito, peladito, chucurrutito", así le dice a la guagua de meses... él contesta sonriendo, sonriendo: "a... gu... u... u..." y los dos se conocen ha setenta mil años, por lo menos.

A orillas de los campos floridos, apostólicos, su actitud llena de árboles y agua se define ruidosamente; ¡qué alegres van los zapatitos blancos por el camino real atardeciendo!... La silueta maravillosa, fina y triste, fina, fina y triste, sus líneas intelectuales, imperial-ideales, dilectas, como de dulce y grave pastorcita ingenua que fuese princesa ignorándolo, ilustran el tema agrario, sacratísimo, cual una flor el frac del héroe; ella adaptó los últimos refinamientos a las yerbas honorables, burguesas, la elegancia del encaje albo sobre las túnicas crepusculares al fervor doloroso del grande poema de la agricultura.

Süave, süave, süavemente süave, ambula como ola sonámbula insinuando apenas su alma enorme, palpa las cosas, y las cosas vibran lo mismo que arpas naturales, pisa y el pie celeste roza los fenómenos cual una luz la cara de un difunto, sonríe y se ilumina el turbio-mundo, piensa, y entonces un olor a violetas claras inunda el universo, las figuras se hacen suavidad, los geométricos triángulos objetivos esconden las garras estridentes, oblicuas, y unas canciones blancas, como arpas blancas, juegan alegremente con los pájaros nuevos.

Mujercita al rojo es, mujercita al rojo; caldea el amor sus entrañas adolescentes, las menudas manos le arden, el sangriento clavel de los labios calcina los vagos suspiros innumerables, ondula el vientre como sementera, tiemblan los pechos cual floridas torres que se incendiasen al crepúsculo, las pupilas van agrandando y van horadando la tierra y florecen lágrimas y besos, florecen, florecen; dos verdes ojeras invaden su cuerpo anulándolo, borrándolo, eliminándolo y los pies, riendo al mar de libres cabellos anochecidos, fluctúan por el aire minúsculos, precisos, minúsculos de minúsculos...

Un gigante ritmo sobrenatural preside sus actos e imágenes; asombra lo equilibrado de su espíritu, práctico y romántico, romántico y práctico, artistísimo cantor de las pequeñas formas cuotidianas, y al que incendia los huesos el fatal ensueño fatal, la vieja ilusión que viene saliendo de los manicomios con la verdad en un trapito; ama lo lógico en las cosas, el inconmensurable absurdo local de las ideas y es prudente como las golondrinas, porque realiza lo heroico.

Autor del poema: Pablo de Rokha

40.00%

votos positivos

Votos totales: 10

Comparte:

Desde el 4631 hasta el 50 de un total de 50 Poemas

Añade tus comentarios