Poemas 

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Aquí, en la portada, puedes leer los 100 mejores poemas de siempre, según vuestros votos, separados en dos listas: 50 son de autores consagrados, y los otros 50 de usuarios. Tiene mucho mérito aparecer en esta selección, así que si te esfuerzas a lo mejor te puntúan tan bien que sales aquí. ¡No dejes de intentarlo!

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 TOP50 Usuarios TOP50 Yavendrás

MI CAMA ES UN DESIERTO DESDE...

Mi cama es un desierto desde que te marchaste.

Autor del poema: Anónimo

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HAY BRAZOS QUE TE SALVAN

Hay brazos que te salvan,
que te hacen no querer soltarte nunca.

Autor del poema: Defreds

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ÉGLOGA IV. SICELIDES

Musas las de Sicilia,
cantemos algo más grande:
no les placen a todos
jaral o zarza rastrera:
si es de monte el cantar,
sea monte digno de un cónsul.
La Última Edad, que anunció la Sibila,
héla llegada:
ya de raíz nace nueva
una grande rueda de siglos.
Vuelve la Virgen ya,
a reinar ya vuelve Saturno;
ya nueva raza
nos es del alto cielo mandada.
Tú a ese niño que nace,
en quien la era de hierro
terminará y brotará por el mundo
el pueblo de oro,
casta Lucina, ampáralo tú:
ya reina tu Apolo.
Tu año, será: en tu año, Polión,
tal gloria del tiempo
se entrará, y vendrán
los grandes meses andando;
bajo tu ley,
toda huella de nuestro pecado que quede
se borrará,
librando del miedo eterno la tierra.
Él tendrá de los dioses la vida,
y verá entre los dioses
los semidioses mezclados,
y a él han ellos de verlo;
ya apaciguado el confín regirá
en la ley de su padre.
Ah, para tí, sin arar,
regalillos primeros, oh niño,
hiedras de nardo cargadas
doquiera errantes la tierra,
loto enredado con cardo real
esparce a tu risa.
Solas a casa tornando,
hinchada de leche la ubre
traen las cabras,
ni tiembla del gran león la vacada;
sola por sí
para ti blanda flor la cuna derrama.
Aun morirá la culebra,
y la yerba que miente ponzoña
aun morirá:
nacerá a cada paso mirra de Asiria.
Mas, de que ya de los héroes tú
y de tu padre las gestas
puedas leer
y saber cuál es valor verdadero,
se enrubiarán poco a poco
de mansa espiga los yermos;
ya de bravío espinar
colgará sonrojado racimo,
ya sudarán las duras encinas
rocío de mieles.
Pocas habrá, pero huellas habrá
del yerro primero,
que aún tentar con remo la mar,
que ceñir de muralla
plazas aún,
que aún manden hender la tierra de surcos.
Otro Jasón será allí,
otra Argó que porte elegidos
cien semidioses;
aún habrá otras guerras segundas,
y otra vez llevarán
al gran Aquiles a Troya.
Luego, que ya robusta la edad
un hombre te haga,
se apartará el timonel de la mar,
y el pino bogante
no trocará mercancía:
dará todo ya toda tierra.
Ni sufrirá rastrillos el campo
ni hoces la viña;
ya el membrudo arador
al buey desunce del yugo
Ni aprenderá a mentir
color variada la lana,
no, sino que el carnero en los prados
ya sus vedijas
él mudará de grana encendida
y él de azafranes:
yerbarrubia al cordero al pacer
teñirá de su grado.
«Tales siglos hilad»
a su huso «hilad» le cantaron
a una las Tres Hermanas,
con hado y sinos acordes.
Entra, oh (ya el tiempo llegó),
a los altos oficios,
cría de dioses querida,
corona del dios del cielo.
Mira el mundo que te hace señal
con su peso redondo,
y esas tierras y trechos de mar
y el cielo profundo.
mira desde el siglo que está al venir
cómo todo se alegra.
Oh, para mí, que postrera porción
de vida me reste
larga bastante
y aliento que baste a decir tus hazañas:
no ha de vencerme a cantar
ni el mismo Orfeo de Tracia,
Lino tampoco,
aunque a uno a la madre, el padre le asista
a otro, a Orfeo Calíope,
a Lino Apolo fermoso.
Pan el dios si, la Arcadia por juez,
conmigo compite,
Pan el dios que, la Arcadia por juez,
se dé por vencido.
Niño pequeño, empieza a reir
conociendo a tu madre,
madre a la cual
diez meses trajeron largos hastíos;
niño pequeño, empieza:
al que no se le ríen los padres
ni lo convida a su mesa el dios
ni la diosa a su lecho.

Autor del poema: Virgilio

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GRETA THUNBERG

una niña
os saca las vergüenzas
bienvenida

Autor del poema: Danae Lacilla

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MIÉRCOLES DE CENIZA

¡Miércoles de Ceniza, oh tú que extiendes
tus nubes rosadas
sobre la ciudad de mis pensamientos,
igual que en la otra de calles pobladas!
Es en ésta que algún sonriente rayo
del sol de febrero
deja la alegría.
También sonríen mis nubes, cruzadas
por un chorro de poesía.

Es como una vuelta eterna al principio,
es la juventud siempre renovada.
De la neblina del mucho pensar
surge una palabra
toda iluminada
con un sentido nuevo: la niebla se deshace,
y el pensamiento toma otra vez fuerza;
un día, esta palabra te tendrá
a ti; también a ti, al verla impresa;
y también a tus ojos atónitos brillará
en ese instante, como recién creada.

Seré yo quien entraré traidoramente
en tu casa, cuando menos lo pienses,
y aguardaré allí, en la penumbra
durante días,
hasta que al verte solo
en tu alcoba, recluido en la tristeza,
sobre ti caeré cual chorro de sol
con mi perenne grito juvenil.
Me meteré en tus ojos, hasta tu corazón.
Mi brillante puñal hasta la entraña
te penetrará, dándote la vida con la muerte.

Autor del poema: Joan Maragall

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HUYE EL ROCÍO

Huye el rocío.
En este mundo sucio
no hago yo nada.

Autor del poema: Kobayashi Issa

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PLÁSTICO

plastico
continente
contenido
en la contingencia

decides

Autor del poema: Danae Lacilla

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EL RÍO

Triscad, oh linfas, con la grácil onda,
gorgoritas, alzad vuestras canciones.
y vosotros, parleros borbollones,
dialogad con el viento y con la fronda.

Chorro garrulador, sobre la honda
cóncava quiebra, rómpete en jirones
y estrella contra riscos y peñones
tus diamantes y perlas de Golconda.

Soy vuestro padre el río. Mis cabellos
son de la luna pálidos destellos,
cristal mis ojos del cerúleo manto.

Es de musgo mi barba trasparente,
ópalos desleídos son mi frente
y risa de las náyades mi canto.

Autor del poema: Manuel José Othón

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CEMENTERIO DE SINERA

Digo adiós a los que quieran
mentirse perdurables
en el torrente. Cosechadas
son ya las flores, y se encalman
recuerdos, miradas, alas,
todo mi mar. Benigno
aire nocturno acerca
claridad de fuente, ocultas
voces del fuego. Por el fiel silencio
de nobles árboles
por mí amados, camino
al olvido, dejando atrás
amores, veleros, sufrimientos,
últimas señales de pasos.

Autor del poema: Salvador Espriu

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NEW HAMPSHIRE

Voces de niños en el huerto
entre el tiempo de florecer y el tiempo de madurar:
cabeza dorada, cabeza carmesí,
entre la punta verde y la raíz.
Ala negra, ala parda, se cierne en lo alto;
veinte años y pasa la primavera;
hoy duele, mañana duele,
cubridme todo, luz en hojas;
cabeza dorada, ala negra,
agarrad, saltad,
brotad, cantad,
saltad hasta el manzano.

Autor del poema: T.S. Eliot

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