62 Poemas de sueños 

NO QUIERO IRME A DORMIR YA...

Enviado por stephanie  Seguir

No quiero irme a dormir,
Ya no sé qué será de mí y de mi vida.
No quiero irme a dormir,
Hace ya un tiempo que mis sueños no son agradables.
No quiero irme a dormir,
Me aterra lo que pueda pasar cuando despierte.
No quiero irme a dormir,
Van pasando las noches y cada vez menos comprendo.
No quiero irme a dormir,
Quiero detenerme un momento a pensar: “¿Qué puede ser peor?”.
No quiero irme a dormir,
¿Cuál es mi error?, ¿Cuál si no es amar?, no puedo arrancarme el corazón para dejar de sentir.
No quiero irme a dormir…

78.13%

votos positivos

Votos totales: 32

Comparte:

EL HONDO SUEÑO

Este soñar a solas... ¡Si tu vida
de pronto amaneciese ante mi espera!
¿Por dónde voy cayendo? Primavera,
mientras, en tomo mío dilapida

su olor y se me escapa en la caída.
¡Tan solitariamente se acelera
-y está la noche ahí, variando fuera-
la gravedad de un ansia desvalida!

Pero tanto sofoco en el vacío
cesará. Gozaré de apariciones
que atajarán el vergonzante empeño

de henchir tu ausencia con mi desvarío.
¡Realidad, realidad, no me abandones
para soñar mejor el hondo sueño!

Autor del poema: Jorge Guillén

77.78%

votos positivos

Votos totales: 90

Comparte:

Sueños

Enviado por leoquintana  Seguir

Deja q te hable de mis sueños.
Sueños que se habían perdido,escasos y sin dueño.
Sueños sin anhelo, faltos de deseo de soñar.
Hoy son sueños q te pertenecen...sueños que no quiero olvidar

77.78%

votos positivos

Votos totales: 9

Comparte:

DORMIR

¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño
es un estado de divinidad.
El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,
amigo, es gran deseo de dormir.

El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada «Realidad». Despiertos
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos
cada uno está en su mundo,
en su exclusivo mundo:
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)

Ni el ser más adorado
puede entrar con nosotros por la puerta
de nuestro sueño. Ni la esposa misma
que comparte tu lecho
y te oye dialogar con los fantasmas
que surcan por tu espíritu
mientras duermes, podría,
aun cuando lo ansiara,
traspasar los umbrales de ese mundo,
de tu mundo mirífico de sombras.

¡Oh, bienaventurados los que duermen!
Para ellos se extingue cada noche,
con todo su dolor el universo
que diariamente crea nuestro espíritu.
Al apagar su luz se apaga el cosmos.

El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso...

Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso.
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones. ..
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.

No turbes, pues, mi paz con tus discursos,
amigo: mucho sabes;
pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!
No quiero gloria ni heredad ninguna:
yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir...

Autor del poema: Amado Nervo

77.53%

votos positivos

Votos totales: 316

Comparte:

EL SUEÑO DE ADÁN

Ligera fue tu voz, mas tu palabra dura
con vuelo de paloma sin más peso
que su inmóvil cruzar el mar del viento;
y persistes como un sonido bajo el agua,
desde mi piel al aire levantada,
ligera como fuiste, como esa ala
que olvidada del mundo se recrea,
convertida en ausencia y en olvido.

Vivo de oírme el cuerpo y de entregarme al tiempo
como a un rumbo sin luz la adormecida rosa,
como asoma en el sueño y luego muere
el cielo que una tarde contemplamos,
y oigo la vida en mí, su aliento te recuerda
ingrávida, en latidos desprendida,
con un temblor de silenciosas aguas
de su propia amargura renaciendo.

sufres conmigo cuando sólo miro
que el amor es un cuerpo de imágenes poblado,
y caricia se llama al tocar el recuerdo,
a sentir las tinieblas en las manos
y en un esfuerzo inútil oponerse
a ese tiempo que arrastra nuestro duelo
hasta inclinar los labios a la nieve
y tender en ceniza nuestros cuerpos.
Te siente el corazón como un aroma
que en un eco perdiera sus imágenes,
y me palpo la piel tocando en ella
la tersura del agua donde yaces,
y después quedo solo, enamorado
de esta voz que del cuerpo te desprende
tornada en pensamiento, y en palabras te crea,
nacida nuevamente de mi sueño.

Autor del poema: Alí Chumacero

76.92%

votos positivos

Votos totales: 13

Comparte:

ANOCHE, ME DEJASTE Y DORMISTE

Anoche, me dejaste y dormiste
tu propio sueño profundo. Esta noche
te das vueltas y vueltas. Digo,
"Tú y yo estaremos juntos hasta
que se desintegre el universo".
Murmuras cosas que pensabas
cuando estabas ebrio.

Autor del poema: Yalal Al-Din Rumi

76.62%

votos positivos

Votos totales: 77

Comparte:

Sueños Rotos

Enviado por aurie  Seguir

Sueños rotos
a golpes de realidad,
paraísos perdidos
que no dan consuelo,
mientras caminamos
por el mismo infierno.
Sueños rotos
por falsos dioses,
que promesa a promesa
desgarraron la piel
de pies a cabeza
hasta tocar el interior.

76.49%

votos positivos

Votos totales: 502

Comparte:

SUEÑO MORIR CADA HORA...

Sueño morir cada hora
frente al rumor de su frente.
Sueño que muere en mis labios
la luz de aquello que siente.

Mil lenguas cubren de oro
la soledad de su cuerpo.
Niños con alas de nieve
cubren su pecho por dentro.

Ángeles malvas recogen
su cabellera en mis labios.
Mi cuerpo, el suyo, asombrados
cual hilos de oro de un cántico.

Mi cuerpo, el suyo, enlazados
cual vivos troncos en llamas
que un viento azul agitaran,
caliente en mieles y nardos.

Autor del poema: Ricardo Peña

75.69%

votos positivos

Votos totales: 218

Comparte:

UN SUEÑO LARGO, LARGO, UN YA FAMOSO SUEÑO...

Un sueño largo, largo, un ya famoso sueño,
que señales no da de que se está acercando el día,
pues no mueve ni un párpado el durmiente:
un sueño independiente y apartado.
¿Pereza como ésta se vio nunca?
En orilla de piedra,
bajo el calor, dejar pasar los siglos
y ni una vez mirar si el mediodía llega.

Autor del poema: Emily Dickinson

75.00%

votos positivos

Votos totales: 80

Comparte:

Sueños

Enviado por juligore94  Seguir

Soñar lo que se quiere, depende del inconsciente,
Pero imaginar lo que se quiere, es un acto en ocasiones sádico,
Que oprime el corazón y nos recuerda que por más que lo queramos,
No está en nuestras manos conseguirlo.

75.00%

votos positivos

Votos totales: 20

Comparte:

Desde el 21 hasta el 30 de un total de 62 Poemas de sueños

Añade tus comentarios