DEL SILENCIO IMPOSTADO 

Nos mandan a callar.

Nos quieren cobardes y sumisos,
mas no entienden nada.

No saben que vivimos de ilusión
de sonrisas y de esperanza.

Y que por mucho que pase el tiempo,
o que crezcan las amenazas,
no desaparecerá el orgullo que han herido.

No se pierde la voluntad,
sino que se hace más fuerte.

Ni con mentiras, ni con migajas.
nos podrán convencer.
Porque hemos estado allí,
porque somos sus radicales
porque somos sus delincuentes.

Nos quieren cobardes,
dóciles, sumisos.
Pero nos encontraran siempre delante.
Siempre enfrente.

Autor del poema: Nemo

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