EL PASEO 

En la buena mañana, caminando a lo largo
del río,
del árbol perfectamente verde
cayó una hoja amarilla.
Para el resto del grupo, el otoño ya estaba allí.
Para él sin embargo, aquella hoja amarilla
era la Muerte en toda su gloria.
Vestida con el color amarillo del otoño
la muerte simplemente estaba allí,
activa y sensible. Y fue así que cuando advino;
hubo un momento de gran intensidad y belleza
y todo se tornó silencioso ... .
y aquél "algo", llenaba todo el camino
y mucho más allá del camino,
y persistió durante el corto paseo.
La hoja había caído súbitamente,
se acostó inesperadamente sobre la tierra
y conseguía sugerir la guadaña del Padre-Tiempo.
Pero el paseo continuaba parloteando, tomando fotos,
y escasamente viendo cosa alguna.
Mas, para él, en ese momento, la muerte estaba ahí,
en mitad del camino, para atraernos,
como estaría siempre, ahí, en medio de la vida
en plena salud ...

Autor del poema: Mario Rivero

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