EL PEREGRINO 

Viendo á la tarde que se va ligera,
Vacilando sin fuerzas y sin tino.
Con afán indecible un peregrino
Presuroso sus pasos acelera.

Pero viéndose a oscuras desespera
De llegar al lugar de su destino,
Y se sienta en el borde del camino,
Y el nuevo día resignado espera.

Yo también peregrino desgraciado
Vencido ya por la contraria suerte,
De sufrir y llorar estoy cansado.

La esperanza perdí de poseerte,
Y en mi oscuro camino estoy sentado
Esperando la aurora de la muerte.

Autor del poema: José Rosas Moreno

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