25 Poemas infantiles 

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MANUELITA LA TORTUGA

Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar el mar
que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó
vieja como se marchó
a buscar a su tortugo
que la espera en Pehuajó

Autor del poema: María Elena Walsh

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Nuestras Enfermeras

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NUESTRAS ENFERMERAS

Autor Eric Moreira Perez

Nuestras enfermeras nos cuidan en la planta de pediatría
disfrutábamos de dulces y gominolas la mayor parte del día.

Una mañana, unas peques salen de sus aposentos
para pedirles a las enfermeras caramelos de Mentos
para paliar el resfriado, el catarro y la maldita tos
de repente las enfermeras, reciben una llamada de la parroquia de Mos
una ambulancia aparco en uno de los aparcamientos
recoge a una peque y la traslada a los centros médicos
mientras, en la sala de pediatría las ingresan
las enfermeras, con medicinas regresan
a las peques, sanan con mucha certeza.

Desde una habitación, una peque siente un ruido de una impresora
esa misma tarde en horario de visita, la visita una profesora
esa noche las peques, escuchaban el sonido de una maquina de resonancia
en las ventanas donde duermen, se iluminan con la luz de las sirena de la ambulancia
las enfermeras velan toda la noche, junto a las peques con perseverancia
su protección y actuación ante cualquier evidencia de urgencia
nuestras enfermeras nos cuidan en todo momento y lugar
siempre con devoción y amor incondicional, por siempre perseverar
al amanecer la claridad entra por la ventana, despertando a las peques
es un día especial, por que gastaran en gominolas dinero en cheques
podrán visitar el zoológico de a Madroa y observar animales
mientras una peque escucha música,en los cuarenta principales
debido al calor infernal, beben agua de los manantiales
que según cuenta la leyenda lleva muchos minerales
son como cristales, que descienden de los mundos astrales
al terminar el día a nuestro centro de salud debemos regresar
para seguir con la misma rutina y ponernos a jugar y después descansar. Fin

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Hospital Medimar Tu Luz me hace feliz

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HOSPITAL MEDIMAR TU LUZ ME HACE TAN FELIZ

Autor Eric Moreira Perez

Una niña es paciente de la unidad de pediatría
su carisma transmite alegría, mientras sonreía.

La niña escribía en su diario, las vivencias del día
la enfermera le atendía, mientras le regala una golosina
que tenia sabor a una dulce mandarina
para sanarla le otorga un medicamento Bayer aspirina
la niña camina por los pasillos de la unidad de pediatría
llego a la sala de juegos infantil y jugo a un juego de telemetria.

Una pediatría llamada Lucia, abraza a la niña con todo su corazón
sienten una increíble sensación, de armonía y emoción
mientras un altavoz colocado en la pared, suena una melódica canción
la niña empieza a tatarear las notas musicales, con mucha atención
a lo lejos escuchan cantar a la niña, con una dulce voz de miel y limón
la luz que transmite la niña, hace feliz a todos los pacientes y pediatras
a pediatría llegan unas hermosas y bonitas cartas
escritas por la propia niña, con varias plumas
consiguen envolver en felicidad a todos los seres de luz que las leen, pediatras y enfermeras
otorgando abrazos y besos a la niña por do quier, tu eres la luz que ilumina tu ser, almas. Fin

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Hospital Alvaro Cunqueiro a Tu lado

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HOSPITAL ALVARO CUNQUEIRO A TU LADO

Autor Eric Moreira Pérez

Nuestra paciente esta ingresada en la planta de pediatría
la enfermera estará junto a ella y le atendería.

La doctora le receta, unos medicamentos para paliar la gripe
la peque se entretiene, viendo dibujos sobre Egipto y su estirpe
aprende el maravilloso conocimiento y cultura de siempre
la peque apaga el televisor, al aparecer una monstruosa serpiente
donde salían gigantescas tarántulas de su vientre
una amiga de la peque llega en horario de visita, adelante
cuando llega a la planta de pediatría se llena de emoción
las dos peques se abrazan con mucha ilusión
la amiga le dice, que siempre estará a su lado de todo corazón
la peque sonríe, agradeciendo su gesto de amistad y amor
se vuelven a abrazar con toda su alma, brillan sus auras si señor.

La paciente ha sido atendida con la máxima profesionalidad y cariño
las enfermeras entran por la puerta y la peque les guiña el ojo
le proporcionaron una comida, de postre tarta de chocolate y caramelo
después de comer, se puso a dormir la siesta junto a un cachorro
soñó con todo el ecosistema planetario y la constelación del universo
desde allí su abuela rezaba por ella, para que se sanara muy rápido
a la mañana siguiente los médicos no daban crédito
de su rápida recuperación, su historia clínica salio en el periódico
la peque al darle el alta, se abrazo a toda su familia y su amiga es verídico
salieron por la puerta principal del centro hospitalario
fueron a tomar un helado, a un bar templario
construido sobre un antiguo templo. Fin

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NANAS DE LA CEBOLLA

(Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer,
en la que le decía que no comía más que pan: y cebolla)


La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
.
Ser de vuelo tan lato,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.

Autor del poema: Miguel Hernández

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