LA NOCHE 

La noche siempre quiere contarnos
una historia que nos perturba.
Abre en nosotros una mala posada
una posada para fantasmas.
Por la mañana tenemos que barrer las sombras ...
A golpes de luz dulce, y gracias a la luz dulce,
que transmite su amistad a la casa toda,
conseguimos desalojar a los visitantes
que se van quedando,
que han echado cimientos en la bruma.
A golpes de látigos de claridad, de la luz rosada,
buena, venida sobre la tierra, y poco a poco,
incluso hacemos salir al monstruo íntimo,
que es nuestro, que está en nosotros, el que domina,
Que de pronto se marcha,
con la campanada dela derrota,
y cede su ser a las cosas, a los ruidos,
a las voces,
los movimientos, los colores y los perfumes.

Autor del poema: Mario Rivero

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