LOS OTROS OJOS 

Mirar, pero no ver,
colocar otros ojos,
quizá los de aquel niño
que viejísimo mira.

Unos ojos perdidos
y hallados a diario
ciegos como ese río
que viejísimo mira.

Mirar es eso mismo,
un dolor, quizá un agua
que no ve y que, reciente,
qué viejísima mira.

Autor del poema: Francisco Pino

83.78%

votos positivos

Votos totales: 148

Comparte:
Añade tus comentarios