MIENTRAS NOS ALISTÁBAMOS
Mientras nos alistábamos
para entrar otra vez en batalla
uno decía: "¡Infierno!
con tal que no me mate,
bienvenida es la bala
que me dé una pensión toda la vida."
Su voz tenía un dejo inexplicable;
y si lo que decía era jactancia
o propósito serio, ¿quién lo supo?
Ni él mismo. Ni nadie le importaba.
Autor del poema: Salomón de la Selva