PERFECCIÓN FUGAZ 

Pinté el tallo,
luego el cáliz,
después la corola
pétalo por pétalo,
y,
al terminar mi rosa,
la induje
a soñar su aroma.

¡Hice la rosa perfecta!
Tan perfecta,
que al día siguiente
cuando fui a mirarla,
ya estaba muerta.

Autor del poema: Elías Nandino

73.86%

votos positivos

Votos totales: 1385

Comparte:
Añade tus comentarios