UNA VERDAD 

Como en las tardes de enero
las flores del jazminero
del tallo se precipitan,
como lirios que, mecidos
por vientos embravecidos,
se marchitan;

así, mujer, una á una
perecen las alegrías
que encanto al alma ofrecieron
y queda sólo importuna
la memoria de esos días
¡ayl que fueron.

Autor del poema: Ricardo Palma

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