Poemas
Aquí, en la portada, puedes leer los 100 mejores poemas de siempre, según vuestros votos, separados en dos listas: 50 son de autores consagrados, y los otros 50 de usuarios. Tiene mucho mérito aparecer en esta selección, así que si te esfuerzas a lo mejor te puntúan tan bien que sales aquí. ¡No dejes de intentarlo!
Si quieres buscar el contenido clasificado por autor, visita nuestra sección de Autores
TE QUIERO
Te dije, te digo y te dire
porque el amor es para siempre.
Te digo por ejemplo,
te quiero ahora que hace calor
y ayer que llovía.
En las mañanas nubladas
y en las noches abiertas.
Te quiero, te quiero de pie, tendida,
dormida y despierta
Te quiero a la una, a las dos,
a las tres y a las siempre.
Te quiero, te quiero en la casa
y te quiero en el camino
Te quiero después antes y ahora mismo
Te quiero
Te quiero, porque me quieres
y toda tu me lo gritas
Te quiero porque en ti comienzo
y termino
Te quiero porque nos encontramos
y nos perdemos uno en el otro
Digamos que te quiero con todos los que soy
incluyéndome a mí mismo.
Aunque tu sabes mi amor
que cuando digo te quiero
es Dios que Te embellece a través del amor
Y yo soy la encargada de tan bella tarea
es decir cada vez que yo te digo te quiero
Él te dice: Te quiero
ELEGÍA DEL MARINO
Los cuerpos se recuerdan en el tuyo:
su delicia, su amor o sufrimiento.
Si noche fuera amar, ya tu mirada
en incesante oscuridad me anega.
Pasan las sombras, voces que a mi oído
dijeron lo que ahora resucitas,
y en tus labios los nombres nuevamente
vuelven a ser memoria de otros nombres.
El otoño, la rosa y las violetas
nacen de ti, movidos por un viento
cuyo origen viniera de otros labios
aún entre los míos.
Un aire triste arrastra las imágenes
que de tu cuerpo surgen
como hálito de una sepultura:
mármol y resplandor casi desiertos,
olvidada su danza entre la noche.
Mas el tiempo disipa nuestras sombras,
y habré de ser el hombre sin retorno,
amante de un cadáver en la memoria vivo.
Entonces te hallaré de nuevo en otros cuerpos.
ALASTOR, O EL ESPÍRITU DE LA SOLEDAD (FRAGMENTO)
¡Tierra, Océano, Aire, amada hermandad!
Si nuestra gran Madre ha impregnado mi voluntad
Con algo de piedad para sentir su amor,
Y recompensa con el mío su favor,
Si la mañana rociada, y el mediodía fragante, y más aún,
El crepúsculo y sus magníficos ministros,
Y el cosquilleo de la medianoche solemne y silenciosa;
Si el aullido del Otoño que suspira en la madera,
Y el traje del invierno se corona con la pureza
Del hielo estrellado sobre la hierba cana y las ramas desnudas;
Si el jadeo voluptuoso de la Primavera cuando respira
Sus primeros besos dulces, -tan caros para a mí-;
Si ningún pájaro brillante, insecto, o bestia apacible
Deliberadamente he perjudicado, y, en cambio, he visto
En ellos a mi propia raza; entonces, perdonad
Esta jactancia, queridos hermanos,
y conservad para mí una porción de vuestros favores.
LA VIDA Y LA MUERTE
La vida y la muerte
no son sino caras
de una misma moneda.
SÓLO TENDRÉIS EL PRESENTE
Solo tendréis el presente.
No perdáis energía llorando
por el ayer
o soñando con el mañana.
CADA UNO VE LO QUE PARECE
Cada uno ve lo que parece,
pero pocos palpan lo que eres.
UN DÍA DE VERANO, EN LA MONTAÑA
Agito suavemente un abanico de plumas blancas,
sentado, la camisa abierta, entre las hojas verdes.
Me quito el sombrero y lo cuelgo de un saliente en la roca;
Desde los pinos la brisa se desliza
sobre mi cabeza desnuda.
AGUA DE MI PRIMAVERA
Agua de mi primavera
que floreces en mi pena
no desaparezcas
como siempre
bajo mi luna llena
POEMA 128
Dame el ocaso en una copa,
enumérame los frascos de la mañana
y dime cuánto hay de rocío,
dime cuán lejos la mañana salta
dime a qué hora duerme el tejedor
que tejió el espacio azul.
Escríbeme cuántas notas habrá
en el nuevo éxtasis del tordo
entre asombradas ramas
cuántos caminos recorre la tortuga
cuántas copas la abeja comparte,
disoluta del rocío.
También, ¿quién puso la base del arco iris,
también, quién guía las esferas dóciles
por juncos de azul flexible?
¿Qué dedos atan las estalactitas
quién cuenta la plata de la noche
para saber si nadie está en deuda?
¿Quién edificó esta casita albana
y cerró herméticamente las ventanas
que mi espíritu no puede ver?
¿Quién me dejará salir un día de gala
con implementos de vuelo,
fugaz pomposidad?
SI SUPIERA
Si supiera que esta fuese la última vez
Que te veo salir por esa puerta,
Te daría un abrazo, un beso
Te llamaría de nuevo para darte más…
Si supiera que esta fuera la última vez
Que voy a oír tu voz
Grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas
Una y otra vez indefinidamente…
Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo
Diría te quiero
Y no asumiría tontamente
Que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida
Nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien,
Pero por si me equivoco
y hoy es todo lo que nos queda
Me gustaría decirte cuanto te quiero
Que nunca te olvidaré…
Desde el 251 hasta el 50 de un total de 50 Poemas
