521 Poemas de amor 

No dejes de visitar los 50 mejores poemas de Yavendrás, según vuestros votos.

MARÍA

Allí en el valle fértil y risueño,
Do nace el Lerma y, débil todavía
Juega, desnudo de la regia pompa
Que lo acompaña hasta la mar bravía;
Allí donde se eleva
El viejo xinantécatl, cuyo aliento,
Por millares de siglos inflamado,
Al soplo de los tiempos se ha apagado,
Pero que altivo y majestuoso eleva
Su frente que corona eterno hielo
Hasta esconderla en el azul del cielo.

Allí donde el favonio murmurante
Mece los frutos de oro del manzano
Y los rojos racimos del cerezo
Y recoge en sus alas vagarosas
La esencia de los nardos y las rosas.

Allí por vez primera
Un extraño temblor desconocido,
De repente, agitado y sorprendido
Mi adolescente corazón sintiera.

Turbada fue de la niñez la calma,
Ni supe qué pensar en ese instante
Del ardor de mi pecho palpitante
Ni de la tierna languidez del alma.

Era el amor: mas tímido, inocente,
Ráfaga pura del albor naciente,
Apenas devaneo
Del pensamiento virginal del niño;
No la voraz hoguera del deseo,
Sino el risueño lampo del cariño.

Yo la miré una vez, virgen querida
Despertaba cual yo, del sueño blando
De las primeras horas de la vida:
Pura azucena que arrojó el destino
De mi existencia en el primer camino,
Recibían sus pétalos temblando
Los ósculos del aura bullidora
Y el tierno cáliz encerraba apenas
El blanco aliento de la tibia aurora.

Cuando en ella fijé larga mirada
De santa adoración, sus negros ojos
De mi apartó; su frente nacarada
Se tiñó del carmín de los sonrojos;
Su seno se agitó por un momento,
Y entre sus labios espiró su acento.

Me amó también. Jamás amado había;
Como yo, esta inquietud no conocía,
Nuestros ojos ardientes se atrajeron
Y nuestras lamas vírgenes se unieron
Con la unión misteriosa que preside
El hado, entre las sombras, mudo y ciego,
Y de la dicha del vivir decide
Para romperla sin clemencia luego.

¡Ay! Que esta unión purísima debiera
No turbarse jamás, que así la dicha
Tal vez perenne en la existencia fuera:
¿Cómo no ser sagrada y duradera
si la niñez entretejió sus lazos
Y la animó, divina, entre sus brazos
La castidad de la pasión primera?

Pero el amor es árbol delicado
Que el aire puro de la dicha quiere,
Y cuando de dolor el cierzo helado
Su frente toca, se doblega y muere.

¿No es verdad? ¿no es verdad, pobre María?
¿Por qué tan pronto del pesar sañudo
Pudo apartarnos la segura impía?
¿Cómo tan pronto obscurecernos pudo
La negra noche en el nacer del día?

¿Por qué entonces no fuimos más felices?
¿Por qué después no fuimos más constantes?
¿Por qué en el débil corazón, señora,
Se hacen eternos siglos los instantes,
Desfalleciendo antes
De apurar del dolor la última hora?

¡Pobre María! Entonces ignorabas
Y yo también, lo que apellida el mundo
¡Amor... amor! Y ciega no pensabas
Que es perfidia, interés, deleite inmundo,
Y que tu alma pura y sin mancilla
Que amó como los ángeles amaran
Con fuego intenso, mas con fe sencilla,
Iba a encontrarse sola y sin defensa
De la maldad entre la mar inmensa.

Entonces, en los días inocentes
De nuestro amor, una mirada sola
Fue la felicidad, los puros goces
De nuestro corazón... el casto beso,
La tierna y silenciosa confianza,
La fe en el porvenir y la esperanza.

Entonces... en las noches silenciosas
¡Ay! Cuántas horas contemplamos juntos
Con cariño las pálidas estrellas
En el cielo sin nubes cintilando,
Como si en nuestro amor gozaran ellas;
O el resplandor benéfico y amigo
De la callada luna,
De nuestra dicha plácido testigo,
O a las brisas balsámicas y leves
Con placer confiamos
Nuestros suspiros y palabras breves.

¡Oh! ¿qué mal hace al cielo
Este modesto bien, que tras él manda
De la separación el negro duelo,
La frialdad espantosa del olvido
Y el amargo sabor del desengaño,
Tristes reliquias del amor perdido?

Hoy sabes qué sufrir, pobre María,
Y sentiste al presente
El desamor que mezcla su hiel fría
De los placeres en la copa ardiente,
El cansancio, la triste indiferencia,

Y hasta el odio que impío
El antes cielo azul de la existencia
Nos convierte en un cóncavo sombrío,
Y la duda también, duda maldita
Que de acíbar eterno el alma llena,
La enturbia y envenena
Y en el caos del mal la precipita.

Muy pronto, sí, nos condenó la suerte
A no vernos jamás hasta la muerte:
Corrió la primera lágrima encendida
Del corazón a la primera herida,
Mas pronto se siguió el pensar profundo,
Del desdén la sonrisa amenazante
Y la mirada de odio chispeante,
Terrible reto de venganza al mundo.

Mucho tiempo pasó. Tristes seguimos
El mandato cruel del hado fiero,
Contrarias sendas recorriendo fuimos
Sin consuelo ni afán... Y bien, señora,
¿Podremos sin rubor mirarnos ora?
¡Ah! ¡qué ha quedado de la virgen bella!
Tal vez la seducción marcó su huella

En tu pálida frente ya surcada,
Porque contemplo en tus hundidos ojos
Señal de llanto y lívida mirada.
Con el fulgor de acero de la ira.
Se marchitaron los claveles rojos
Sobre tus labios ora contraidos
Por risa de desdén que desafía
Tu bárbaro pesar, ¡pobre María!

Y yo... yo estoy tranquilo:
Del dolor las tremendas tempestades,
Roncas rugieron agitando el alma;
La erupción fue terrible y poderosa...
Pero hoy volvió la calma
Que se turbó un momento,
Y aunque siente el volcán mugir violento
El fuego adentro del, nunca se atreve
Su cubierta a romper de dura nieve.

Continuemos, mujer, nuestro camino.
¿Dónde parar? ...¿Acaso los sabemos?
¿Lo sabemos acaso? Que destino
Nos lleve como ayer: ciegos vaguemos,
Ya que ni un faro de esperanza vemos
Llenos de duda y de pesar marchamos,
Marchamos siempre, y a perdernos vamos
¡Ay! De la muerte en el océano obscuro,
¿Hay más allá riberas?... no es seguro,
Quién sabe si las hay; mas si abordamos
A esas riberas torvas y sombrías
Y siempre silenciosas,
Allí sabré tus quejas dolorosas,
Y tú también escucharás las mías.

Autor del poema: Ignacio Manuel Altamirano

65.71%

votos positivos

Votos totales: 35

Comparte:

BROADWAY

El amor es un juego apasionante
y el mejor sustituto del amor.
De aquel amor inmenso, el amor único,
que uno halla varias veces por el tiempo.

El recíproco amor es lo más bello.
Lo sabemos los dos. Pero es muy grande
el vacío que se abre entre el amor
que se ha ido y el amor que aún no ha llegado.

¿Por qué llenarlo, pues, con la tristeza
si es posible colmarlo de sonrisas?

Si se ha ocultado el sol pueden los faros
del coche iluminar la carretera.
Mientras llega otro amor buscando el nuestro
juguemos, sólo juego, a enamorarnos.

Juguemos a querernos, sin querernos,
hasta el día en que alguno de los dos
vuelva a sentir amor por cualquier otro.
El amor es hermoso aun como juego.

Autor del poema: José María Fonollosa

64.86%

votos positivos

Votos totales: 37

Comparte:

Somos incompatibles pero

Enviado por elpoetamarginal  Seguir

Tu prefieres el color negro y yo el blanco
Pero yo no soy ningún santo
Tu te alegras de una simpleza y yo de una rareza
Pero tengo una sonrisa de oreja a oreja
Tu casi nunca dices mentiras y yo siempre lo hago para encubrir a mis bandidas
Pero nunca más lo haría si tu fueras mi comprometida
Y aunque algo nos impida ser felices
Terminaremos comiendo perdices.


64.71%

votos positivos

Votos totales: 17

Comparte:

Tus canciones (canciones de el potro Rodrigo)

Enviado por jlmartinellider  Seguir

Quedé "loco loquito loco" cuando vi "la foto de tu cuerpo" "que mujer" tan hermosa no hay otra "como tu"
"el amor de esa mujer" me tiene "completamente enamorado"
"Quiero tu boca" vivo "sumando tus besos" te tengo en mis pensamientos "todo me lleva a ti" y no me importa nada "solo importas tu"
Contigo deje mis sentimientos "en libertad" y ahora conoces "mi forma de sentir"
"deja que caiga la noche" y "ven" que esta "el lecho vacio" esperando que despertemos "juntos en el amanecer" y tener una "linda mañana" contigo
no te alejes de mi porqué "me extrañaras"
"somos" el uno para el otro somos "puro fuego" somos "fuego y pasión" Te amo "de enero a enero" soy tu "esclavo y amo" y "te condeno al amor" a nuestro "amor amor naciente" que va creciendo cada dia más
Que lindo es nuestro amor "que buen amor"
Que lindo es nuestro amor es "lo mejor del amor"

64.29%

votos positivos

Votos totales: 14

Comparte:

Joven Soy

Enviado por jesusvarillas  Seguir

No me llames mujer madura
aún que este arrugada y vieja
mi cabeza llena de canas
y según los demás
desabrida y desmuelada,
aun tengo el espíritu límpida
de una dulce chiquilla
llena de seguidores
por mi graciosa sonrisa
y mi mágico perfume.

No me llames mujer madura
porque aun que tenga arrugas
sigo siendo la chica
candorosa y alocada
la joven que deseabas
la niña que soñabas
la mujer que amabas.

No me llames mujer madura
porque aunque los años pasen
aun tengo el corazón de niña
el alma de un ángel.

Gemí a truenos
lloré relámpagos
tuve mas penas duras que cabellos
pero aun me siento:
La deidad del campo
la estrella del cercado
la rosa preciosa.

No me llames mujer madura
aún que la vejes se eleva
como la espuma
aun cuando te beso
siento el mismo sabor
que cuando te di el primer beso.

No me llames mujer madura
porque en la primavera de mi alma
aun arde la llama
de la juventud.

63.64%

votos positivos

Votos totales: 11

Comparte:

Momentos

Enviado por gabl  Seguir


Hoy quiero recordar los momentos felices,
olvidar los malos ratos,
sonreír y no llorar,
abrazarte fuerte,
muy fuerte para que sientas,
mi cuerpo en el tuyo como uno solo.

Quiero tomarte de la mano,
caminar por la cálida arena de la playa,
y que las olas mojen nuestros pies,
nos salpiquen la cara con sus gotas
al romper en la rocas del malecón.

Quiero verte sonreír,
y ver en tus ojos,
el contraste de luz que le dan brillo,
y mi imagen reflejada en tus pupilas.

Dejar atrás sufrimientos,
temores y el tiempo perdido,
sepultarlos en la orilla del mar.

Hoy quiero saborear tus besos de miel,
de sabores a fruta acaramelada
y libar de tus labios,
el néctar azucarado que ellos dejan en mi boca.

gbl
02/11/2017
Derechos Reservados de Autor

63.64%

votos positivos

Votos totales: 33

Comparte:

Nuestro mundo

Enviado por antonella_m  Seguir

voy a inventar
un mundo para las dos
donde tu risa loca y contagiosa
sea nuestro despertador
nuestro motor diario
donde lo primero que alumbre
nuestra habitacion
sean tu sonrisa
y tus manos
alrededor de mi cuello
formando mi hogar
nuestro lugar en el mundo
vamos a dormirnos
al son del latido de tu corazon
que me dice, en palabras que aun no existen
que mañana todo estara mejor
y que siempre se puede empezar de nuevo
voy a inventar
este mundo para las dos

63.64%

votos positivos

Votos totales: 11

Comparte:

Historia de un feminicidio

Enviado por edu_fg  Seguir

Promesas,
dulces besos,
hay amor,
yo le quiero.

Me cuida,
me protege,
se preocupa,
él me quiere.

Me vigila,
me controla,
me aísla,
¿qué quiere?

Me empuja,
me pega,
me viola,
yo no quiero.

Él insiste,
me resisto,
me apuñala,
yo me muero.

63.64%

votos positivos

Votos totales: 11

Comparte:

ELLA

Si me fuera tu vida indiferente;
si yo te amara menos y tú más;
si corazón y sangre y alma y mente
latieran con un ritmo y un compás;

Si fuéramos dos almas paralelas
para volar, cantar, soñar y amar;
dos gaviotas errantes y gemelas
hijas del cielo azul y la ancha mar;

mas somos dos quejosos manantiales
que sueñan entre espinos y jarales
sediento uno del otro y nada más,

oyendo, bajo tálamo de frondas,
tu sollozar mis ondas, yo tus ondas
¡ay! sin podernos confundir jamás.

Autor del poema: Abel Marín

63.33%

votos positivos

Votos totales: 30

Comparte:

POEMAS DE AMOR (1)

Ese otro que también me habita,
acaso propietario, invasor quizás o exiliado en este cuerpo ajeno o de ambos,
ese otro a quien temo e ignoro, felino o ángel,
ese otro que está solo siempre que estoy solo, ave o demonio
esa sombra de piedra que ha crecido en mi adentro y en mi afuera,
eco o palabra, esa voz que responde cuando me preguntan algo,
el dueño de mi embrollo, el pesimista y el melancólico y el
inmotivadamente alegre,
ese otro,
también te ama.

Autor del poema: Darío Jaramillo Agudelo

63.16%

votos positivos

Votos totales: 19

Comparte:

Desde el 411 hasta el 420 de un total de 521 Poemas de amor

Añade tus comentarios