34 Poemas de lluvia 

LLUVIAS

Ocurre así
la lluvia
comienza un pausado silabeo
en los lindos claros de bosque
donde el sol trisca y va juntando
las lentas sílabas y entonces
suelta la cantinela

así principian esas lluvias inmemoriales
de voz quejumbrosa
que hablan de edades primitivas
y arrullan generaciones
y siguen narrando catástrofes
y glorias
y poderosas germinaciones
cataclismos
diluvios
hundimientos de pueblos y razas
de ciudades
lluvias que vienen del fondo de milenios
con sus insidiosas canciones
su palabra germinal que hechiza y envuelve
y sus fluidas rejas innumerables
que pueden ser prisiones
o arpas
o liras


pero de pronto
se vuelven risueñas y esbeltas
danzan
pueblan la tierra de hojas grandes
lujosas
de flores
y de una alegría menuda y tierna

con palabra húmedas
embaidoras
nos hablan de países maravillosos
y de que los ríos bajan del cielo


olvidamos su treno
y las amamos entonces porque son dóciles
y nos ayudan
y fertilizan la ancha tierra
la tierra negra
y verde
y dorada.

Autor del poema: Aurelio Arturo

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Visiones

Enviado por gabl  Seguir



Aquella tarde llovía, relámpagos y truenos
retumbaban en los oídos estremeciendo
los muros del cuarto, agitando remolinos
en mi mente angustiada y cuerpo tembloroso.

Rayos y centellas iluminaban en las afueras
figuras que semejaban fantasmas vagando
en la oscuridad de la prematura noche
buscando refugio como mortal espantado.

El temporal inclemente azotaba con pasión
desmesurada las almas que clamaban perdón
de pecados que la muerte dejó en agonía,
como castigo a sus actos terrenales.

Mientras la lluvia amainaba regresaba la calma
y las visiones espectrales se esfumaban
como la tenue luz del candil que iluminó
el tiritar de mi cuerpo temeroso y frío.

gbl
19/12/2015
Derechos Reservados de Autor

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LOS CAMINOS DESPUÉS DE LA LLUVIA

Desde que era muy niño, saltaba de alegría
cuando la fresca lluvia de los cielos caía.

Chorros de los tejados, vuestro rumor tenía
el divino silencio de la melancolía.

Los niños con las manos tapaban sus oídos,
y oyendo con asombro los profundos sonidos

del corazón, que suena como si fuera el mar,
sentían un deseo supremo de llorar.

Y como por la lluvia, todo era interumpido,
se bañaban las cosas en un color de olvido.

Y vagaban las mentes en un ocio divino,
muy propicio a los cuentos de Simbad el Marino.

Las lluvias de mi tierra me enseñaron lecciones...
con Alí Babá, pasan los cuarenta ladrones.

Y cantaban mis sueños en la noche lluviosa:
Lámpara de Aladino, lámpara milagrosa!

Y al caer de la lluvia, la criada más antigua
desgranaba sus cuentos en una forma ambigua.

Otro de los milagros que en la lluvia yo canto
es que, al caer sus linfas, se pone un nuevo manto

mi ciudad, que al lavarse... yo pienso en una de esas
austeras e impecables ciudades holandesas:

una ciudad lavada, sin polvo, nuevecita,
donde reza el aseo de su plegaria bendita...

Son todos los caminos como flor de aventura
para el dulce Quijote de la Triste Figura.

Autor del poema: Azarías H. Pallais

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Copas de jabón

Enviado por alheli  Seguir

Si quisiese..., me estoy aburriendo.
Observo las estrellas de sol filtradas desde mi ventana, pequeñas.
Esta luz amante de la lluvia, tan celosa que no me deja verla.
Seda de borbotones, con los lazos como la ampliación de una reja.
Es el espejo, hojas partidas, manchas blancas estampadas.
Merengue de eucalipto inundando el cuarto.
Vuelven los cables a dormitar entre ellos. Yo estiro sus puntas plateadas
hacia la obscuridad de su hogar.
Vuelve la bombilla a encenderse, es tímida, titubea. Sacando burbujas
pequeñas, como de un cazo un hechizo. Cada una con luz.
Las páginas no volverán a ser blancas, ese blanco es tan molesto.
Plástico como la nieve.El sol las bendijo, les otorgo su memoria. Los
celos de las flores breves y amarillas. Moronas sobre el abrevadero,
limpieza desmenuzada.
Pedacitos de texturas a cera con olor a jazmín. Pequeños papeles rotos,
envueltos en un amasijo de año nuevo. Elástico de cuadros rosas.
Ojalá no lo hubiese buscado a su casa. Me volví copa. Me torne blanca.
Carezco de celos. No tengo interés.

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GOTA DE LLUVIA

Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.
Toda la noche estaba en esa humedad sombría
que de repente
iluminó la luna.

Autor del poema: José Emilio Pacheco

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LA LLUVIA

No; la lluvia no te moja:
te resbala.
Tienes la piel de aceite, amada mía.
Ungida con aceite, perfumada.

Todo lo ha traspasado de ternura
la lengua transparente de las aguas.
Un vapor dulce, como el aliento
de un buey, cálidamente exhalan
los árboles.
Gotas largas,
romo alfileres líquidos,
brillan al primer sol de la mañana.

La lluvia que ha mojado tus cabellos
no ha mojado tu cuerpo ni tu cara.

Autor del poema: Ángel González

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LLUVIA ESTIVAL

En la apartada noche ya sin nadie,
tibia, agitada, leve cae la lluvia,
sola para sí sola.

Íntima bailarina por la noche,
misteriosa, alocada,
gime allá, vuela, ahoga aquí una risa,
caprichosa musita, se interrumpe,
juguetona, inquietante,
viene y va, calla, desde lejos torna
con sonreídas lágrimas,
va a decir algo que en suspiro muere.

Y huyendo con susurros
y voces de sirena,
deja en el aire un mórbido perfume
de amor difunto en punzante recuerdo,

y en el alma el errático, incurable,
secreto amor de todas las derivas...

Autor del poema: Tomás Segovia

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INTERLUDIO

El elemento del aire era incontenible.
El ímpetu del viento rasgó las tiernas hojas
Arrojándolas en confusión sobre la tierra.
Esperamos las primeras gotas de lluvia en los aleros.

El caos crecía al tiempo que la luz
Mermaba bajo un cielo compacto.
Una noche innatural dilató nuestras pupilas,
Pero el camino y el polvoriento campo permanecieron secos.

La lluvia quedóse en la nube; fue casi oscuro;
El viento yació inmóvil entre las altas hierbas.
Las venas de las manos traicionaban nuestro miedo.
Lo que habíamos esperado no había acontecido.

Autor del poema: Theodore Roethke

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Casualidad

Enviado por gabl  Seguir


¡Fue por casualidad!
caminaba bajo la lluvia
y al refugiarme en un recodo,
nuestras miradas se encontraron
y solo tu voz, me devolvió al presente.

gbl
16/09/2016
Derechos Reservados de Autor.
(Editado)

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Dime

Enviado por gabl  Seguir


!Dime Amor!
¿cómo quieres que te ame?
!con todo mi amor,
o con locura apasionada!

¿O poco a poco?
como cuando la lluvia
cae en leves gotas,
y nos va mojando,
hasta empaparnos todo.

!Dime amor!
que las horas se hacen lentas
mientras decides,
¿como quieres que te ame?


gbl
13/09/2016
Derechos Reservados de Autor




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