37 Décimas 

DÉCIMAS DE NUESTRO AMOR (II)

Si nuestro amor está hecho
de silencios prolongados
que nuestros labios cerrados
maduran dentro del pecho;
y si el corazón deshecho
sangra como la granada
en su sombra congelada,
¿por qué dolorosa y mustia,
no rompemos esta angustia
para salir de la nada?

Autor del poema: Xavier Villaurrutia

77.78%

votos positivos

Votos totales: 18

Comparte:

DÉCIMAS A DIOS (IX)

Es la soberbia, Dios mío,
la que me está haciendo hablar.
¿Por qué insisto en descifrar
el ser, la luz, lo sombrío?
Si sólo existe el vacío,
no es a mí a quien me toca
volver mi cabeza loca
tratando de entender todo.
Este orgullo de mi lodo
sólo con fe se sofoca.

Autor del poema: Pita Amor

77.78%

votos positivos

Votos totales: 9

Comparte:

DÉCIMAS A DIOS (IV)

Tal vez yo no quiera hallarte
y por eso no te veo,
que es el ansioso deseo
el que logra realizarte.
A ti no te toca darte;
si mi soberbia te invoca,
es a mí, a quien me toca,
salir al encuentro tuyo.
Me acerco a ti, te construyo...
Ya tengo fe, ya estoy loca.

Autor del poema: Pita Amor

75.00%

votos positivos

Votos totales: 12

Comparte:

DÉCIMAS

Para templar el calor
de la estación y la edad,
me abandonas sin piedad,
mi hechizo, mi único amor.
Te engañas, porque el ardor
de un alma fina y constante,
si está de su bien distante,
crece en el agua, en la nieve,
y sólo templarse debe
en el seno de un amante.

Ven, pues, dulce amiga, luego,
que tú eres la sola fuente
que puede mi sed ardiente
saciar, y templar mi fuego.
En vano buscaré ciego
más gracia, más perfección,
otro afecto, otra pasión,
porque tus ojos divinos
solos saben los caminos
que van a mi corazón.

Autor del poema: José Joaquín de Olmedo

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

DÉCIMAS GLOSADAS

Pajarito corpulento,
Préstame tu medecina
Para curarme una espina
Que tengo en el pensamiento,
Que es traidora y me lastima.

Es de muerte la aparencia
Al dicir del hado esquivo;
Pero está enterrado vivo
Quien sufre males de ausencia.
¿cómo hacerle resistencia
a la juerza del tormento?
Voy a remontarme al viento
Para que tú con decoro
Digas a mi bien que lloro,
Pajarito corpulento.

Dile que voy tentalenando
En lo oscuro de mi vida,
Porque es como luz perdida
El bien por que estoy penando.
Di que me estoy redibando
Por su hermosura devina,
Y, si la mirares fina,
Pon mi ruego de por medio,
Y dí: "Tú eres su remedio;
Préstame tu medecina."

El presil tiene sus flores
Y el manantial sus frescuras,
Y yo todas mis venturas y sus alegres amores
Hoy me punzan los dolores
Con terquedá tan indiana,
Que no puedo estar ansina.
Aigre, tierra, mar y cielo,
¿quién quire darme un consuelo
para curarme una espina?

Es la deidad que yo adoro,
Es mi calandria amorosa,
Mi lluvia de hojas de rosa
Y mi campanita de oro.
Hoy su perdido tesoro
Me tiene como en el viento,
Sin abrigo, sin asiento:
Su recuerdo de ternura
Es como una sepultura
Que tengo en el pensamiento.

Es mirar la que era fuente
Hoyo espantable y vacío;
Es ver cómo mató el frío
La mata airosa y potente;
Es un sentir redepente
A la muerte que se arrima,
Es que tiene mi alma encima
Una fantasma hechicera
Que me sigue adonde quiera,
Que es traidora y me lastima.

Autor del poema: Guillermo Prieto

71.88%

votos positivos

Votos totales: 32

Comparte:

versos para el deleite del corazón y de guerra

Enviado por henrycv79  Seguir

¿TENTADOR?

Ruega el corazón triste y lastimado
Y me da a entender lo que le pasa
Es que la conciencia no escucha sus ruegos
Ni porque le traiga el alma serenatas

Ya se fue su alivio en las aguas del rio
Al inmenso mar donde cantan las olas
El amor le implora pues iba ahí su nido
Se perdió y le hizo al cuerpo una condena

Ahí va la tentación, las penurias o las glorias
Bien vestida y con aromas que sancionan
Que derriban, que deliran en la mente deseosa

Y también ahí va el temor de una derrota
Una más y caigo derribado
Muchos pleitos que perdí me decepcionan
Ilusiones que confuso me han dejado

Llora el corazón y no tengo más remedio
Que ponerle cosas claras de por medio
Y que sepa que no olvido los recuerdos

Muchas veces cuanto amé y me lastimaron
Yo mil rosas ya planté y me las secaron
En las verdes arboledas me dejaron

No será con migo el amor yo digo
No soy digno al parecer de amar
Aunque mis caricias doy muy consentido
Las toman, las usan, y luego se van

Ahí va la sensación, dulcecita va esa fruta
Muy sumisa, tentadora y deliciosa
Me intimida, me inspira, es mucha cosa

Y también ahí va el beso de otras bocas
Ese aroma me detiene de inmediato
Lo sentí ya en el pasado cuando amaba
Y rompieron ese amor inmaculado

Entonces tentador ´puedes quedarte quieto
Ya muy ávido estoy de estos momentos
Sentir dentro el dolor, no es bueno, no lo quiero
Que se valla es mejor, me evito desconsuelos

71.43%

votos positivos

Votos totales: 7

Comparte:

DÉCIMAS DE NUESTRO AMOR (IV)

Te alejas de mí pensando
que me hiere tu presencia,
y no sabes que tu ausencia
es más dolorosa cuando
la soledad se va ahondando,
y en el silencio sombrío,
sin quererlo, a pesar mío,
oigo tu voz en el eco
y hallo tu forma en el hueco
que has dejado en el vacío.

Autor del poema: Xavier Villaurrutia

70.59%

votos positivos

Votos totales: 17

Comparte:

Desde el 31 hasta el 37 de un total de 37 Décimas

Añade tus comentarios