59 Décimas
DÉCIMAS ALUSIVAS A CARÚPANO
Décimas alusivas a Carúpano
Autor: Carlos Andrés López Blanco
I
Carúpano fue fundado
Un veintitrés de diciembre
Mucho antes de noviembre
Ya estaba rodeado
De ranchitos muy amados
Como lo es: Aerocuar,
Guayacán, Camalacuar
A Macarapana yo iba,
Pero a Carúpano arriba
No dejaré de recordar.
II
El tranvía carupanero
Marcó una historia social,
Económica y cultural
Ayudando al pueblo entero
Al trasladar me refiero
Deliciosos cacao en granos
Pues mi queridos hermanos
Una tierra que enaltece
Aquellos que pertenecen
Al país venezolano.
III
En mi carúpano paria
Se ve una gran producción
De cacao en la región
Sosteniendo la savia agraria
De una forma corsaria
La economía engrandece
El campesino favorece
Con esfuerzo la agricultura
Llevando así altura
A nuestra tierra sucrense.
IV
El Chuare es muy hermoso
Y va corriendo en declive
Hacia el denso mar Caribe
Junto al mangle y Candoroso
Son ríos maravillosos
Que Carúpano ha de tener
Los invito conocer
Su bella naturaleza
Lindas y grades riquezas
Que debemos proteger.
GUERRA ME HACEN DOS CUIDADOS
Guerra me hacen dos cuidados
de contrarios accidentes:
uno de males presentes,
otro de bienes pasados;
en la memoria cebados,
voraz símil cada cual
del buitre ha sido, infernal,
cuyo insaciable desdén
plumas ha vestido al bien,
garras ha prestado al mal.
MUERTE (II)
Si en todas partes estás,
en el agua y en la tierra,
en el aire que me encierra
y en el incendio voraz;
y si a todas partes vas
conmigo en el pensamiento,
en el soplo de mi aliento
y en mi sangre confundida
¿no serás, Muerte, en mi vida,
agua, fuego, polvo y viento?
MUERTE (X)
En vano amenazas, Muerte,
cerrar la boca a mi herida
y poner fin a mi vida
con una palabra inerte.
¡Qué puedo pensar al verte,
si en mi angustia verdadera
tuve que violar la espera;
si en la vista de tu tardanza
para llenar mi esperanza
no hay hora en que yo no muera!
MUERTE (I)
¡Qué prueba de la existencia
habrá mayor que la suerte
de estar viviendo sin verte
y muriendo en tu presencia!
Esta lúcida conciencia
de amar a lo nunca visto
y de esperar lo imprevisto;
este caer sin llegar
es la angustia de pensar
que puesto que muero existo.
DÉCIMAS DE NUESTRO AMOR (I)
A mí mismo me prohibo
revelar nuestro secreto
decir tu nombre completo
o escribirlo cuando escribo.
Prisionero de ti, vivo
buscándote en la sombría
caverna de mi agonía.
Y cuando a solas te invoco,
en la oscura piedra toco
tu impasible compañía.
ENVIANDO DOS CONEJOS A UNA MONJA PARIENTA SUYA
Dos conejos, prima mía,
envío a vuestra merced,
tan muertos en una red
como aquél que los envía;
hágaseles este día
en vuestra celda el entierro,
por que por dicha o por yerro
mudéis, señora, de estilo,
que si mata red de hilo,
bien matará red de hierro.
DÉCIMAS DE NUESTRO AMOR (VI)
Esta incertidumbre oscura
que sube en mi cuerpo y que
deja en mi boca no sé
que desolada amargura;
este sabor que perdura
y, como el recuerdo, insiste,
y, como tu olor, persiste
con su penetrante esencia,
es la sola y cruel presencia
tuya, desde que partiste.
MUERTE (III)
Si tienes manos, que sean
de un tacto sutil y blando
apenas sensible cuando
anestesiado me crean;
y que tus ojos me vean
sin mirarme, de tal suerte
que nada me desconcierte
ni tu vista ni tu roce,
para no sentir un goce
ni un dolor contigo, Muerte.
MUERTE (VI)
La aguja del instantero
recorrerá su cuadrante,
todo cabrá en un instante
del espacio verdadero
que, ancho, profundo y señero,
será clásico a tu paso
de modo que el tiempo cierto
prolongará nuestro abrazo
y será posible acaso,
vivir después de haber muerto.
Desde el 21 hasta el 30 de un total de 59 Décimas
