37 Poemas de dolor 

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DOLOR DE AMOR

Cual aguja punzante
clavas tu recuerdo en mi memoria
la verdad duele,
duele de veras.

Pero las heridas se curan,
Dios bien lo sabe,
y mañana amanecerá bien limpio
pues el día es puro, como mi mirada.

Autor del poema: Martín Caballero

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EL DOLOR EXPANDE EL TIEMPO

El dolor expande el tiempo
dentro se agazapan siglos
la menuda circunferencia
de un único cerebro
El dolor contrae el tiempo
ocupadas con el golpe
eternidades enteras
son como no eran.

Autor del poema: Emily Dickinson

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LA PRIMAVERA LLEGO EL INVIERNO LLEGO...

Enviado por mayerlich  Seguir

la primavera llego, el invierno llego, pero no tu amor. me quede devastada en un mundo vacío, donde solo existía mi esperanza de tu regreso. mi entero universo se quemo en llamas, que no se podía apagar, solo la pisca de tu amor era la lluvia que apaga el fuego. pero no es necesario tu lastima porque me curare con otro antídoto que pronto llegara. nose si también lo sientes o lo disfrutas pero jamas perdonare este dolor inmenso que has causado en esta alma que era tan tuya.

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A SU ESPOSA

Ya se acerca, amor mío,
¡ay!, palomita mía,
ya se acerca ¡ay!, el día
que nos va a dividir.
Sólo tristes memorias
y recuerdos fatales...
de amor todos los males
me quedan que sufrir.

Como tórtola viuda
que triste a cada hora
gime, suspira y llora
por su perdido amor,
así yo inconsolable,
ausente de mi amada,
tendré siempre clavada
la espada del dolor.

Mi corazón de pena
dentro del pecho muere...
mas la Patria lo quiere,
y es fuerza obedecer...
Pide a Dios, vida mía,
con ruegos incesantes
que me traiga cuanto antes
al nido del placer.

Con mil dulces razones
el amor me detiene...
y el deber me previene
lo que es forzoso hacer.
¿Qué haré, pues, amor mío,
siendo en este momento
igualmente violento
mi amor y mi deber?

Pues bien, cumplir con ambos,
es duro y buen consejo,
y aunque de ti me alejo,
contigo quedaré;
así con ambos cumplo,
dando en serena calma,
al amor toda mi alma,
y el cuerpo a mi deber.

Yo parto, ¡oh, qué tormento!,
¡oh, qué terrible ausencia!,
dame, oh Dios, resistencia
para tan gran dolor.
Yo parto, y conjurados
veré a cada momento
contra mí al mar, al viento,
la ausencia y el amor.

Y tú, hechizo de mi alma,
mi único amor, mi vida,
después de mi partida,
¿te acordarás de mí?
Yo, de noche y de día
siempre estaré penando,
Rosita, en ti pensando,
pensado sólo en ti.

Cual sombra inseparable
mi amante pensamiento
siempre, a todo momento,
estará junto a ti.
Así, pues, siempre, siempre,
aunque me creas distante,
podrás decir: mi amante
delante está de mí.

Recogeré el aliento
que tu boca respira...
Mi cuerpo se retira,
pero mi alma jamás.
Sabré tus pensamientos,
y oiré tus palabras;
cuando tus labios abras,
los míos encontrarás.

No temas, amor mío,
mi palomita amada,
que haya en el mundo nada
que me haga vacilar,
pues vivir en tu pecho,
que es mi único deseo,
vale más que un empleo,
vale más que reinar.

Yo veré mil bellezas,
mas con ojo tan frío,
que nunca al pecho mío
llegará su impresión;
porque tus ojos solos
con un arte divino
conocen el camino
que va a mi corazón.

No tendré allá, aunque quiera,
ningún afecto nuevo,
pues conmigo no llevo
ni alma, ni corazón:
que el corazón y el alma
que antes tenía conmigo,
se quedan ya contigo,
como en dulce prisión.

Sin ti ¿qué haré, mi vida?
Siempre ¡ay!, como demente,
cual si fueras presente,
clamaré con fervor:
«Ven, palomita mía,
ven al caliente nido,
que aquí en mi pecho herido
te ha formado el amor.

Ven, mi única esperanza,
mi único pensamiento,
ven, mi único contento,
ven, mi única pasión.»
Y al ver que no me oyes
ni que estás a mi lado,
seré más desgraciado
por mi dulce ilusión.

Otras veces teniendo
tu retrato delante,
cual frenético amante,
mil cariños le haré;
creeré que con mi fuego
tus labios animados
me vuelven duplicados
los besos que te dé.

Otras veces más necio,
como el que algo ha perdido,
a todos distraído,
por ti preguntaré:
«¿Dónde está mi paloma,
causa de mis placeres?
Si no la conocieres,
las señas te daré.

Es... lo que yo no puedo,
ni nadie explicar puede...
la que a todos excede,
es la rosa de abril;
es la rosa que espera
en su botón gracioso
un calor amoroso
para empezarse a abrir.»

Mas, ¿cuál es mi delirio?
¡Ay de mí!, en mi tardanza
ni el bien de la esperanza
me podrá consolar...
Cree, mi alma, que es un pecho
muy tierno y amoroso
donde el amor hermoso
te ha erigido un altar.

Piensa que por ti vivo,
piensa que sin ti muero,
que eres mi amor primero
y mi último serás.
Adiós... ¡ay!, no te olvides
que eres objeto eterno
de este amor dulce y tierno,
de este amor inmortal.

Piensa que de ti ausente
no es vida la que vivo,
y que siempre recibo
aumento en mi dolor.
Piensa que esta gran pena,
piensa que este tormento
aun me quita el aliento
para decirte... adiós.

Autor del poema: José Joaquín de Olmedo

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El poso del llanto

Enviado por ghostgirl  Seguir

Oscuro poso, en un oscuro poso es donde mi alma esta, abandono mi cuerpo para allí llorar, el poso del llanto se le es conocido pues siempre se escucha el sollozo de un ente adolorido, los golpes que el cruel y basto mundo le dieron fueron suficientes como para abandonar su cárcel y transcender, pero no a la libertad, fue a una cárcel de donde es imposible escapar, la cárcel es el mismo donde día a día tortura su ser con los recuerdos del ayer, almas felices le quieren ayudar, pero esta se niega, quiere morir en su soledad.

-Sam Ardila ( Ghostgirl - Darkhell)

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HOSPITAL

Enviado por yedra  Seguir


Las hojas chocan contra el cristal de la ventana.
La tarde sigue triste y sola en un mar de sabanas blancas y furtivo silencio.

¿Que día es? ¿Lunes? ¿Martes? ¿Quizás Miércoles? ¡No sé! tan solo sé,que siguen chocando las hojas del Otoño en el cristal

de mi ventana...en el dolor de mi corazón.
¡¡No llores mamá!! ¡Que seré fuerte y valiente! ¡Y no lloraré cuando te vayas!

Los ojos prendidos en un instante que se sabe efímero y fugaz como el rocío de la mañana,un instante fugaz en el tiempo,pero duradero en el dolor.
¡¡ No lloraré mamá !! Gritaba con un mar de lágrimas imposible de detener.

Se hacia mayor la distancia entre dolor y dolor.
La tarde está sola...yo estoy sola.
Grises me parecen los rayos tenues de Sol que bañan suavemente el jardín

(Dedicado para aquella niña...¡que hoy es mi mujer!)
AUTOR:YEDRA

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ME DUELE, LO SIENTO

Enviado por chofiss  Seguir

¡Auch!

Me raspé la rodilla...
Y me duele,
POR QUE CAÍ CONTRA UNA PIEDRA

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