44 Poemas a la madre 

TEMPLO AUGUSTO DEL AMOR...

¡Oh, templo augusto del amor! Tu nombre
es emblema de paz y de consuelo.
Eres luz en la tierra y en el cielo,
vida y calor y aliento para el hombre.

Arbol eres munífico y fecundo
que sólo vive para dar la vida;
hasta del mismo Dios fuiste escogida
para encarnar al Redentor del mundo.

Sin ti la Creación no comprendiera
por qué eres alma, corazón y esencia,
fuerza y virtud. La humanidad entera

debe llevar muy honda en la conciencia
que sin tu amor, oh madre, no pudiera
con el peso fatal de la existencia.

Autor del poema: Marco A.Ferrer

73.40%

votos positivos

Votos totales: 94

Comparte:

MATERNIDAD

Un arrullo de sangre por las venas.
Un cansancio de luz en las pupilas,
un escozor de ala en las axilas
y en la carne un preludio de azucenas.

Un lento madurar de horas y penas,
sordo río de noches intranquilas,
y en el simple silencio en que te exilias,
buscar los senos y encontrar colmenas.

Sentir más cerca la razón del nido.
Pulsar toda la espera en un latido,
analizar la curva en las corolas,

y escuchar que tu angustia se convierte
en un llanto que triunfa de la muerte
sobre un encendimiento de amapolas.

Autor del poema: Jorge Robledo Ortiz

73.40%

votos positivos

Votos totales: 94

Comparte:

MATERNIDAD

Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,
durante nueve lunas crecerá tu cintura;
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.

-El hueco de tu almohada tendrá un olor a nido,
y a vino derramado nuestro mantel tendido-,
Si mi mano te toca,
tu voz, con vergüenza, se romperá en tu boca
lo mismo que una copa.
El cielo de tus ojos será un cielo nublado.
Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río...

Y un día, un dulce día, quizá un día de fiesta
para el hombre de pala y la mujer de cesta;
el día que las madres y la recié;n casadas
vienen por los caminos a las mismas cantadas;
el día que la moza luce su cara fresca,
y el cargador no carga, y el pescador no pesca...
-tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
tenga catorce noches y espolvoree plata
sobre la paz del monte; tal vez el villaje
llueva calladamente; quizá yo esté; de viaje...-
Un día un dulce día con manso sufrimiento,
te romperás cargada como una rama al viento,
y será el regocijo.
de besarte las manos, y de hallar en el hijo
tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...

Autor del poema: Gracia Plena

73.33%

votos positivos

Votos totales: 135

Comparte:

RECUERDOS

Se oprime el corazón al recordarte,
Madre, mi único bien, mi dulce encanto;
Se oprime el corazón y se me parte,
Y me abrasa los párpados el llanto.

Lejos de ti y en la orfandad, proscrito,
Verte nomás en mi delirio anhelo;
Como anhela el presito
Ver los fulgores del perdido cielo.

¡Cuánto tiempo, mi madre, ha transcurrido
Desde ese día en que la negra suerte
Nos separó cruel!... ¡Tanto he sufrido
Desde entonces, oh Dios, tanto he perdido,
Que siento helar mi corazón de muerte!

¿No lloras tú también ¡oh madre mía!
Al recordarme, al recordar el día
En que te dije adiós, cuando en tus brazos
Sollozaba infeliz al separarme,
Y con el seno herido hecho pedazos,
Aun balbucí tu nombre al alejarme?

Debiste llorar mucho. Yo era niño
Y comencé a sufrir, porque al perderte
Perdí la dicha del primer cariño.
Después, cuando en la noche solitaria
Te busqué para orar, sólo vi el cielo,
Al murmurar mi tímida plegaria,
Mi profundo y callado desconsuelo.

Era una noche obscura y silenciosa,
Sólo cantaba el búho en la montaña;
Sólo gemía el viento en la espadaña
De la llanura triste y cenagosa.
Debajo de una encina corpulenta
Inmóvil entonces me postré de hinojos,
Y mi frente incliné calenturienta.

¡Oh! ¡cuánto pensé en ti llenos los ojos
de lágrimas amargas! ... la existencia.
Fue ya un martirio, y erial de abrojos
El sendero del mundo con tu ausencia.

Mi niñez pasó pronto, y se llevaba
Mis dulces ilusiones una a una;
No pudieron vivir, no me inspiraba
El dulce amor que protegió mi cuna.
Vino después la juventud insana,
Pero me halló doliente caminando
Lánguido en pos de la vejez temprana,
Y las marchitas flores deshojando
Nacidas al albor de mi mañana.

Nada gocé; mi fe ya está perdida;
El mundo es para mí triste desierto;
Se extingue ya la lumbre de mi vida,
Y el corazón, antes feliz, ha muerto.

Me agito en la orfandad, busco un abrigo
Donde encontrar la dicha, la ternura
De los primeros días; ni un amigo
Quiere partir mi negra desventura.
Todo miro al través del desconsuelo;
Y ni me alivia en mi dolor profundo
El loco goce que me ofrece el mundo,
Ni la esperanza que sonríe en el cielo.

Abordo ya la tumba, madre mía,
Me mata ya el dolor... voy a perderte,
Y el pobre ser que acariciaste un día
¡Presa será temprano de la muerte!

Cuando te dije adiós, era yo niño:
Diez años hace ya; mi triste alma
Aún siente revivir su antigua calma
Al recordar tu celestial cariño.

Era yo bueno entonces, y mi frente
Muy tersa aún tu ósculo encontraba...
Hace años, de dolor la reja ardiente
Allí dos surcos sin piedad trazaba.

Envejecí en la juventud, señora;
Que la vejez enferma se adelanta,
Cuando temprano en el dolor se llora,
Cuando temprano el mundo desencanta,
Y el iris de la fe se descolora.

Cuando contemplo en el confín del cielo,
En la mano apoyando la mejilla,
Mis montañas azules, esa sierra
Que apenas a vislumbrar mi vista alcanza,
Dios me manda el consuelo,
Y renace mi férvida esperanza,
Y me inclino doblando la rodilla,
Y adoro desde aquí la hermosa tierra
De las altas palmeras y manglares,
De las aves hermosas, de las flores,
De los bravos torrentes bramadores,
Y de los anchos ríos como mares,
Y de la brisa tibia y perfumada
Do tu cabaña está mujer amada.

Ya te veré muy pronto madre mía;
Ya te veré muy pronto, ¡Dios lo quiera!
Y oraremos humildes ese día
Junto a la cruz de la montaña umbría,
Como en los años de mi edad primera.
Olvidaré el furor de mis pasiones.
Me volverán rientes una a una
De la niñez las dulces ilusiones,
El pobre techo que abrigó mi cuna.
Reclinaré en tu hombro mi cabeza
Escucharás mis quejas de quebranto,
Velarás en mis horas de tristeza
Y enjugarás las gotas de mi llanto.

Huirán mi duda, mi doliente anhelo.
Recuerdos de mi vida desdichada;
Que allí estarás, ¡oh ángel de consuelo!
Pobre madre infeliz... ¡madre adorada!.

Autor del poema: Ignacio Manuel Altamirano

71.74%

votos positivos

Votos totales: 92

Comparte:

PARA MAMA

Enviado por pedriarroe2001  Seguir

Ella me dió su vida;
me dió su amor
y yo se lo pago con
el corazón

Cuando me levanto
pienso a cada instante
lo bello y lo hermoso que
es tener una madre

Tener una madre es
un paraiso que el eterno
ha hecho con creatividad
para estar con ella
por toda una vida y
disfrutar con ella hasta
la eternidad

Quiero que sepas que
en este momento yo
sigo aplicando todos
los sentimientos que
tú me enseñaste
siendo tan pequeño
y ahora que estoy joven
quiero que supieses
que aunque este tan grande
mi amor por tí es tan grande
a cada instante que daria hasta
la vida por tí mamá...
TE AMO.
(Clara Echeverri)

71.43%

votos positivos

Votos totales: 28

Comparte:

Te amo mamá

Enviado por amen  Seguir

Eres lo mejor que yo tengo en la vida si Dios te aparta de mi yo no se que haría tal vez loco yo me volvería pero en mis sueños yo mucho te abrasaría

Y aunque me dijiste que no llorara en tu funeral sabes que aunque fuera un robot no lo iba lograr y es que yo también tengo sentimientos y llevo un corazón por dentro

Y es que quiero que me entiendas perdón yo te pido y a Dios yo lo tengo
de testigo el a mi me ama como yo a ti y en verdad comprende que me arrepentí

70.83%

votos positivos

Votos totales: 24

Comparte:

Alma Guerrera

Enviado por glass43  Seguir

Dentro de ti,
estoy segura de ello,
que laten las ganas,
pero pesan las excusas sin sentido,
prevalecen los para qué,
porque sabes que tienes alma de artista,
alma guerrera y luchadora,
un alma que anhela vivir una vida nueva,
o una vida soñada
desde mucho tiempo atrás,
pero que te cortaron las alas
nada más despegar. 

70.37%

votos positivos

Votos totales: 27

Comparte:

Aún

Enviado por jordi  Seguir

Desde tu vientre hasta mi muerte,
y para mi "aún" no es suficiente.

Del amor que me has entregado,
"aún" no soy consciente.

Tarde será el día que me arrepienta,
por eso perdóname madre, sin saber "aún" por qué.

68.75%

votos positivos

Votos totales: 32

Comparte:

Mi mamita

Enviado por penelopo2  Seguir

Me mantiene vivo tu amor
Abro los ojos por ti
Camino porque me acompañas
Asi opera tu amor en mi.
Soy un inutil si me faltas
me cambias hasta la ropa
eliges el color que quiero
Si tomo toda la sopa
Hoy cumplo 30 y ya vez
Ya no soy tu chiquitito
Mamá dejame crecer!!!
Quiero ir al baño solito!!!
J.R

66.67%

votos positivos

Votos totales: 51

Comparte:

Madre

Enviado por liliana007  Seguir

Yo pensaba que todo era perfecto que nunca te apartarían de mi lado .
Que será de mi ,quien me amará,como tú me has amado quien me vio a mí, quien cuidará de mí.
Que será de mí.
No me la apartes de mí,solo soy un niño que no tendrá amor de mamá .
Quien eres ,quien eres para arrancarme así de mí.
Si sabes que es de todo para mí .
Mi vida sin su vida no hay vida .
Autor :Alexánder Núñez

66.67%

votos positivos

Votos totales: 18

Comparte:

Desde el 21 hasta el 30 de un total de 44 Poemas a la madre

Añade tus comentarios