71 Poemas buenos 

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el cornudo

Enviado por penelopo2  Seguir

El cornudo.

Mirame a los ojos
Tengo algo que confesarte
Anoche pensé dejarte
Asi de grande era mi enojo
Porque escuche unos rumores
Que me dejan mal parao
Que tienes otros amores
Y que me dejas a un lao
No se si serán ciertas
Tantas habladurias
Pero tienes la puerta abierta
Si alejarte tu querrias..
Te he dado todo de mi
Y tengo mas para darte
Pides una flor Te doy un jardín
Y si un jardin tu corazon quizo
No tengas ninguna duda
Que tendrás el paraiso!
Por eso.  que tu me engañes
No entra en mi pensamiento
Mi amor es mucho mas grande
Que rumores del momento
No me importa que murmuren
Cuando pasan a mi lao
Que me tienes de felpudo
Y un par de cuernos Me has dado
Si anoche pense dejarte
Porque soñé que era cierto
Hoy digo que si te alejas
Al segundo ya estoy muerto!!

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Amanecer

Enviado por penelopo2  Seguir

Amanece y todo vuelve
Comienza todo otra vez
El enigma no se resuelve
Sera hoy igual que ayer??
Que sorpresa me depara
La vida bajo mis pies?
Acaso el mismo camino?
U otro rumbo tomaré.
Sea cual sea el destino
Que me toque recorrer
Si tu Estás serca mío
No temo ni temeré
J.R

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ECCE PUER

Del oscuro pasado
Nace un niño;
De gozo y de pesar
Mi corazón se desgarra.

Tranquila en su cuna
La vida yace.
¡Que el amor y la piedad
Abran sus ojos!

Autor del poema: James Joyce

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Plagio

Enviado por penelopo2  Seguir

Los poetas no existen
Hay seres que intermedian
Y de talentos se visten
Pero en realidad no existen!
Solo sentarse a esperar
Que baje la "musalina"
Luego copiar lo que dicta
Y apropiarse de sus rimas.
Los versos no tienen dueño
Vienen del mas allá
No firmen las poesias
Porque es delito plagiar
N.N

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Mala noticia

Enviado por penelopo2  Seguir

Me informaron que había fuego
Y Me dirigí hacia acá
Lo mas rápido que pude...
Pero tarde bastante en llegar.
Sólo cenizas quedaron
Y tú cuerpo ya no está
Como pasó esta desgracia
Sólo me vas va a dejar?
La vida tiene misterios
Que no puedo develar.
Comiste solo el asado
Y te mandaste a mudar.
Sólo cenizas quedaron
Y tú cuerpo ya no está!!
Juan.R

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A LA HORA DEL CREPÚSCULO

Es tarde, no me tientan los caminos.
Y en el jardín cerrado, yo os sabía,
caídos, pisoteados en la niebla,
¡oh flores, hojas, días!
Mis pasos se vuelven furtivos
como un indeciso extraño.
Suspiran espectros de dalias
en medio de sombras llorando.
Flota lejos un son de campanas
que une los vivos a cadáveres.
Se esparce la noche invencible,
mar de islas que son soledades.
Y me llaman la luz en la mesa
y algún pensamiento que vuela,
la vieja silla malparada
y una hoja de papel descontenta.

Autor del poema: Josep Carner

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LÍMITES

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?

Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.

Autor del poema: Juan Gelmán

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EL BARCO EBRIO

Según iba bajando por Ríos impasibles,
me sentí abandonado por los hombres que sirgan:
Pieles Rojas gritones les habían flechado,
tras clavarlos desnudos a postes de colores.

Iba, sin preocuparme de carga y de equipaje,
con mi trigo de Flandes y mi algodón inglés.
Cuando al morir mis guías, se acabó el alboroto:
los Ríos me han llevado, libre, adonde quería.

En el vaivén ruidoso de la marea airada,
el invierno pasado, sordo, como los niños,
corrí. Y las Penínsulas, al largar sus amarras,
no conocieron nunca zafarrancho mayor.

La galerna bendijo mi despertar marino,
más ligero que un corcho por las olas bailé
––olas que, eternas, rolan los cuerpos de sus víctimas––
¬diez noches, olvidando el faro y su ojo estúpido.

Agua verde más dulce que las manzanas ácidas
en la boca de un niño mi casco ha penetrado,
y rodales azules de vino y vomitonas
me lavó, trastocando el ancla y el timón.

Desde entonces me baño inmerso en el Poema
del Mar, infusión de astros y vía lactescente,
sorbiendo el cielo verde, por donde flota a veces,
pecio arrobado y pálido, un muerto pensativo.

Y donde, de repente, al teñir los azules,
ritmos, delirios lentos, bajo el fulgor del día,
más fuertes que el alcohol, más amplios que las liras,
fermentan los rubores amargos del amor.

Sé de cielos que estallan en rayos, sé de trombas,
resacas y corrientes; sé de noches… del Alba
exaltada como una bandada de palomas.
¡Y, a veces, yo sí he visto lo que alguien creyó ver!

He visto el sol poniente, tinto de horrores místicos,
alumbrando con lentos cuajarones violetas,
que recuerdan a actores de dramas muy antiguos,
las olas, que a lo lejos, despliegan sus latidos.

Soñé la noche verde de nieves deslumbradas,
beso que asciende, lento, a los ojos del mar,
el circular de savias inauditas, y azul
y glauco, el despertar de fósforos canoros.

Seguí durante meses, semejante al rebaño
histérico, la ola que asalta el farallón,
sin pensar que la luz del pie de las Marías
pueda embridar el morro de asmáticos Océanos.

¡He chocado, creedme, con Floridas de fábula,
donde ojos de pantera con piel de hombre desposan
las flores! ¡Y arcos iris, tendidos como riendas
para glaucos rebaños, bajo el confín marino!

¡He visto fermentar marjales imponentes,
nasas donde se pudre, en juncos, Leviatán!
¡Derrubios de las olas, en medio de bonanzas,
horizontes que se hunden, como las cataratas.
¡Hielos, soles de plata, aguas de nácar, cielos
de brasa! Hórridos pecios engolfados en simas,
donde enormes serpientes comidas por las chinches
caen, desde los árboles corvos de negro aroma!

Quisiera haber mostrado a los niños doradas
de agua azul, esos peces de oro, peces que cantan.
––Espumas como flores mecieron mis derivas
y vientos inefables me alaron , al pasar.

A veces, mártir laso de polos y de zonas,
el mar, cuyo sollozo suavizaba el vaivén,
me ofrecía sus flores de umbría, gualdas bocas,
y yacía, de hinojos, igual que una mujer.

Isla que balancea en sus orillas gritos
y cagadas de pájaros chillones de ojos rubios
bogaba, mientras por mis frágiles amarras
bajaban, regolfando, ahogados a dormir.

Y yo, barco perdido bajo cabellos de abras,
lanzado por la tromba en el éter sin pájaros,
yo, a quien los guardacostas o las naves del Hansa
no le hubieran salvado el casco ebrio de agua,

libre, humeante, herido por brumas violetas,
yo, que horadaba el cielo rojizo, como un muro
del que brotan ––jalea exquisita que gusta
al gran poeta–– líquenes de sol, mocos de azur,

que corría estampado de lúnulas eléctricas,
tabla loca escoltada por hipocampos negros,
cuando julio derrumba en ardientes embudos,
a grandes latigazos, cielos ultramarinos,

que temblaba, al oír, gimiendo en lejanía,
bramar los Behemots y, los densos Malstrones,
eterno tejedor de quietudes azules,
yo, añoraba la Europa de las viejas murallas

¡He visto archipiélagos siderales, con islas
cuyo cielo en delirio se abre para el que boga:
––i.Son las noches sin fondo, donde exiliado duermes,
millón de aves de oro, ¡oh futuro Vigor!? .

¡En fin, mucho he llorado! El Alba es lastimosa.
Toda luna es atroz y todo sol amargo:
áspero, el amor me hinchó de calmas ebrias.
¡Que mi quilla reviente! ¡Que me pierda en el mar!

Si deseo alguna agua de Europa, está en la charca
negra y fría, en la que en tardes perfumadas,
un niño, acurrucado en sus tristezas, suelta
un barco leve cual mariposa de mayo.

Ya no puedo, ¡oleada!, inmerso en tus molicies,
usurparle su estela al barco algodonero,
ni traspasar la gloria de banderas y flámulas
ni nadar, ante el ojo horrible del pontón.

Autor del poema: Arthur Rimbaud

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no pagare por amor

Enviado por penelopo2  Seguir

Parada frente a la cama,
me mirabas fijamente,
mientras tu rojo vestido...
se caía lentamente.
Desabrochaste el sostén,
que apricionaban tus pechos...
que ya libres me pidieron,
que compartamos el lecho.
Disfrute cada minuto,
la tibieza de tu cuerpo,
la música de tus gemidos..
inundaban mi cerebro.
Y así pasaron las horas,
entre caricias y besos..
explorando posiciones,
que aumentáran el deseo.
Tuve que hacer un esfuerzo
Para no decir... te quiero!!

Porque no correspondía,
no estaba en el presupuesto..
Tantas horas, tal el precio..
Pague lo que me pedía,
le di las gracias... y un beso..
Y volví a quedarme solo,
deseando su regreso.
No volveré a contratarla,
fue un camino equivocado.
Pagué por tener placer,
Y salí enamorado.
El que paga por amor,
tendrá que tener cuidado,
de no mezclar el placer...
Con sentimientos pasados.!!
Juan.R

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la Patena

Enviado por penelopo2  Seguir

LA PATENA
Es posible encontrar en el fondo del alma.
Un rincón donde puedas descansar
Tus ansias.
Y dormir la siesta donde sueñes nubes.
Donde te acobaches con tus esperanzas.

Es posible encontrar en el fondo del alma.
Un lugar donde corran rios de templanza.
Donde puedas poner en un lecho de calma.
Lo bueno y lo malo en tu propia balanza.

Es posible encontrar en el fondo del alma.
Una luz que no pueda apagarse con nada.
Una llama encendida de amor y de ganas.
De llegar a todos mostrando las palmas.

Es posible al fin sin tener que buscarla.
Hallar la patena en el fondo del alma
e invitar a muchos para visitarla.
Convidando a todos con pan y palabra.
J.R

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