136 Poemas eróticos
EN UNA PRECIOSA ORILLA
Enviado por doblezeroo Seguir
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LA PRIMERA VEZ por Doblezero
En una orilla de juncos
le dije que la quería
desde la flor de la fe
y tiritaron los mundos
de todas esas esquinas
del alma de una mujer.
Su cuerpo era de cristales
y el mes de agosto surgía
alrededor del ciprés.
Por las laderas de pinos
con hojas verdes y finas
la sombra vino a crecer.
Salió la luna a alumbrarnos
la oímos tras las colinas
escalando para caer
como un aliento de plata
sobre la paz de la ardilla
mostrando su desnudez.
Ella guardaba en su boca
silencios de celo, chispas
y el fuego de Lucifer.
Ella enjaulaba en su boca
gemidos de alma adictiva
y un beso para morder
con su saliva caliente
los labios rojos de arriba
y los de abajo también
mientras olía el entorno
húmedo con esas briznas
azules del anochecer.
Ella escondía en su falda
dos muslos en celosía
vehementes de placer
y en mi cabeza fraguaban
brasas de la adrenalina
del cálido acontecer.
En sus dos ojos los galgos
hambrientos de amor mordían
a las presas de mi piel.
Mis manos creaban lentas
corrientes de seda fina
por sus mejillas de miel.
Ella en mi helénico torso
suspiros de Gea perdía
desde sus ojos sin ley
sobre la cumbre de Venus
llena de noche adictiva
sin gobernanta ni juez.
Yo desvestía pecados
frutales de su camisa
y ella robó mi adultez
con manos de vergonzosa
tan suaves como abrasivas
y maduras de niñez.
Yo buscaba en su mirada
el sexo entre las costillas
coloradas de su tez
mientras besaba su cuello
en esa preciosa orilla
de nuestra primera vez.
AUTOR: DOBLEZERO
DERROCHE DEL ESPÍRITU EN VERGÜENZA...
Derroche del espíritu en vergüenza
la lujuria es en acto, y hasta el acto
perjura, sanguinaria, traidora,
salvaje, extrema, cruel y ruda:
despreciada no bien se la disfruta,
sin mesura anhelada, y ya alcanzada,
odiada sin mesura, cual un cebo
que desquicia al incauto que lo traga.
Desquicio los suspiros, los abrazos,
los gemidos del antes y el durante,
júbilo al gozar, después penuria,
promesa de alegría, luego un sueño.
Lo saben todos, pero nadie sabe
cerrar el cielo que lleva hasta ese infierno.
Penitente
Un impuro penitente,
arrodillado y clamando al cielo,
por un perdón que no es sincero,
pues desea repetir el acto,
que tuvo de rodillas a la dama,
que no pedía perdón, pero sí la cama,
que juró fidelidad a otro caballero,
que es pariente del primero,
que es menos decente, pero más certero,
en buscar el tesoro del profundo centro,
que le da vida a la mujer devota,
que quiso ser fiel y ahora está rota,
pues rompieron su temple y su vanguardia,
en una guerra sin bandera blanca,
como blancas la marcas en su retaguardia,
penetrada por el filo de una espada,
larga y ancha, como de acero forjada,
que con una sola estocada,
tiñó de sangre el campo de batalla,
y la batalla fue iniciada,
al galope del caballo y del caballero,
que es un maestro montando,
aunque pierda el norte y sea él montado,
por la dama del cofre y el tesoro,
que se abre para mostrar el oro,
que hará suyo,
el impuro penitente.
Sentirte
Hazme sentir el calor de tu boca,quiero sentirla recorriendo mi cuerpo.
Quiero sentirla en mis labios,en mi cuello,mi pecho,mi vientre,mi sexo...
Quiero sentir tu lengua mientras tu boca folla mi miembro.
Quiero sentir tu caliente saliva escurrir hasta mis huevos,tus dientes arañando mi glande mientras mis manos en tu cabeza acompañan tu movimiento.
Siente como mi cuerpo se extremece a punto del orgasmo....siente como mi tibio semen llena tu boca mientras la mia gime y gime sin descanso.
©Sento
AL NORTE DE TUS PIERNAS
Al norte de tus piernas
tengo una casa dónde pongo
a calentar mi cuerpo y mueren
las distintas estaciones de los inviernos.
Abierta está la puerta que un día
cerraste a la multitud.
Te conozco y la noche trae tu aliento.
Los huesos se alborotan , la distancia
se evapora cuando se encuentran
Nuestros labios condenados
a beber del sudor ,la sal dulce al final
de un grito.
Hace tiempo que ensayamos una aventura
de salivas.
Lenguas peregrinas en los insomnios del deseo.
Muslos profanados en las puntas pasionales
de las agujas.
Derrames incongruentes en los salientes
dilatados de tu sexo.
Al norte de tus piernas desplegadas auroras
me recuerdan que un siglo es un segundo,
que el fuego es la llama sin quemar
de los quejidos.
El naufragio es respirar con los ojos cerrados. El temblor la piel rupestre en los salientes de tu isla.
Al norte de tus piernas he descubierto fósiles de pantanos, y aún prolongo hundimientos. Torrentes de nata se suicidan.
Morir es un golpe horizontal propulsado por tus caderas
Pensando..
Y sentía tus manos recorriendo mi cuerpo,las sentía en mi pecho,en mi vientre,apoderándose de mi miembro.
Las sentía acariciándolo,apretándolo,masturbando.....
Cada vez más intenso conforme sentías mis dedos acariciando tu húmedo sexo.
Escuchas mis gemidos y continuas más fuerte....te apretas a mi mano y un orgasmo recorre tu cuerpo mientras mi semen se escurre entre tus dedos.....
Fantasia
En tus brazos me adormezco.
Siento tu tibia piel,el roce de tus senos en mi espalda.
Tus manos acarician mi pecho mientras tus labios besan mi cuello.
Me exploran tus manos. Las siento haciendo presa de mi sexo. Lo acaricias....lo aprietas....sientes como se endurece en tu mano.
Me giro cara a cara para besar tus labios. Tu mano no para de masturbarme mientras nuestras lenguas se funden entre nuestra humeda saliva.
Siento tus dedos en mi pene....arriba y abajo.... recreándose en el glande....acallas mis gemidos con tu boca mientras mis dedos acarician tus pechos...
Te pido que no pares,quiero llenar tu mano de mi tibio semen...y aumentas el ritmo mientras con la otra mano acaricias mis huevos y sientes como se contraen apunto de expulsar mi leche....y te la doy... Entre gemidos me vacío en tu mano....mientras nuestras bocas se besan en un profundo e intenso beso...
el erotismo
Enviado por _nrcthggns_ Seguir
En los rincones ocultos de la pasión,
se despierta el fuego del erotismo sin razón.
Enredados en un abrazo íntimo y apasionado,
los cuerpos se entregan sin pudor ni pecado.
El tacto suave de tus manos recorriendo mi piel,
despierta cada fibra, cada deseo veloz y fiel.
El susurro de tus labios susurrándome al oído,
enciende la llama, enciende el deseo escondido.
Las miradas cómplices, llenas de lascivia y ansia,
se encuentran en un juego de seducción y fragancia.
El roce de nuestras bocas, una danza sublime,
donde las lenguas bailan y los instintos se desdibujan.
El erotismo se despliega como un abanico de placer,
explorando cada centímetro de piel con avidez y poder.
Las caricias se vuelven arte, trazando caminos prohibidos,
enredados en un vaivén de jadeos y gemidos.
Las sábanas se convierten en testigos callados,
de los movimientos arrebatados y desenfrenados.
El sudor se vierte como rocío de pasión,
mientras nuestros cuerpos danzan en perfecta comunión.
El deseo se eleva en una sinfonía inigualable,
donde los corazones laten en un ritmo inquebrantable.
El olor del éxtasis impregna el ambiente,
mientras nos entregamos sin límites, sin detente.
Y en medio de ese éxtasis desatado y frenético,
descubrimos la pureza de lo erótico, lo auténtico.
El erotismo es descubrirnos piel adentro,
en cada caricia, en cada gemido, en cada encuentro.
Es el encuentro de almas sedientas de ardor,
en una danza erótica llena de esplendor.
Es la conexión profunda, el abrazo lascivo,
que nos eleva a un cosmos paralelo y lascivo.
En el juego del deseo, el tiempo se desvanece,
y solo existe el placer en cada latido que crece.
El erotismo se viste con la sensualidad de la noche,
desatando pasiones que queman como un derroche.
Así, en este abrazo prohibido y clandestino,
nos sumergimos en un mundo lleno de desatino.
El erotismo nos envuelve y nos hace vibrar,
en cada suspiro, en cada mirada, en cada amar.
EL BESO
Se iluminó la estancia de una venusta gracia
cuando acerqué a tu boca la mía temblorosa,
mientras por tierra y cielo relampagueó mi audacia
cortándole a la vida su más intacta rosa.
¿Qué jugo, di, qué jugo el corazón invoca
tiene como tus labios tan íntimos dulzores?
Mujer, dime: ¿Qué abejas buscaron en qué flores
las mieles trasegadas al panal de tu boca?
¡Oh, beso! con la gloria de tu emoción celeste
-comunión de alma y boca, brasa y diafanidad-
abriste en el más puro de los espasmos: Este,
a nuestro barro efímero rutas de eternidad.
Tu labio, jardín donde la fiebre es jardinera;
botón de calentura mi labio nunca ahíto,
fundiéronse en las llagas de la inmortal hoguera
para beberse juntos de un beso el infinito.
La manzana del pecado
Enviado por cironisbatr Seguir
Muérdeme dulzura
para tu boca
quiero ser
dulce algodón
de azúcar.
Pues, no dudes
acógeme en tus labios,
hunde los dientes,
derríteme en tu lengua
y mézclame
con tu saliva
porque deseo endulzar
cada tu papila gustativa.
Pruébame dulzura
y con avidez
tú cómeme,
consúmeme,
devórame,
como si fuera
el fruto prohibido,
la manzana del pecado.
Y por fin
bébeme dulzura,
a sorbos lentos
como fresca
agua veraniega
y déjame fluir
entre tus pechos
hasta empaparte toda.
Emborrachate de mí
sin miedo a nada,
quiero ser
el aguamel de tu poesía,
para tu boca amarga
sabrosa ambrosía.
Ig: @_rosasenlacarretera_
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