134 Poemas eróticos
Una tarde de verano a tu lado
Otra vez aquí, a mediados de la tarde, el sol brilla con apenas umbras, el color del cielo naranja que se ve a los lejos como si se tratara de un lienzo perfecto, sentada en la cama observo la ventana y conmigo acompañada un libro de aveyana, aquel que leo todas las tardes, lleno de incertidumbre y tristes momento, quien me roba suspiros y sueños, espero a ml marido en celo.
Al entrar a la habitación sujetó mi cabeza con sus manos y me beso metiendo su lengua en mi boca dejando su saliva disolverse en mi lengua
-Lo extrañaba demasiado, su cariño, sus protectores brazos y todo él, y también necesitaba que me hiciera el amor y tenerle en mi interior, mi cuerpo se enardecía imaginando sus caricias y sus besos.
-Me gustaba la proximidad que mi lengua tenia con la suya y el calor que me transmite de sus dulces y carnosos labios, -Me gusta sentirla, acariciarla y de vez en cuando recorrer sus partes intimas como un jugueton- tiene un cuerpo muy fibrado a la cual me gusta tocar con mucha fuerza. Durante unos minutos quedamos en silencio, saboreando el precioso néctar directo de nuestros labios.
Una larga sesión de besos que erizaban la pielal, sabía besar y utilizar su labios y lengua.
*Me voy sorprendiendo de lo que va creciendo en su entrepierna. De mi boca sale una risita nerviosa*
-No te preocupes aun no haré eso- poco a poco fui bajando desde sus labios, torso, vientre... hasta llegar lo prohibido, en este caso no estaba prohibido para mis labios
-Comencé a realizar pequeños estragos en su cuerpo cada vez que mi lengua tocaba su flor-
Me llegó a sentir los suspiros de placer que dejaba escapar por mi bica, y las ansias que sentia con que su lengua recogían el estrecho orificio de mi vagina y salpicaduras de su saliva cayendo por su barbilla.
LA NIÑA VA POR MI FRENTE
¡Oh, qué antiguo sentimiento!
¿De qué me sirve, pregunto,
la tinta, el papel y el verso?
Carne tuya me parece,
rojo lirio, junco fresco.
Morena de luna llena.
¿Qué quieres de mi deseo?
Por las orillas del río
se está la noche mojando
y en los pechos de Lolita
se mueren de amor los ramos.
Se mueren de amor los ramos.
La noche canta desnuda
sobre los puentes de marzo.
Lolita lava su cuerpo
con agua salobre y nardos.
Se mueren de amor los ramos.
La noche de anís y plata
relumbra por los tejados.
Plata de arroyos y espejos.
Anís de tus muslos blancos.
Se mueren de amor los ramos.
LAS ROSAS PALPITABAN ENCIMA DE TUS SENOS
Las rosas palpitaban encima de tus senos
duros. Como una flora de las blancas batistas
que tus brazos rosaban cálidamente llenos,
los encajes tentaban con carnes entrevistas
¡Qué cándida lujuria en tus bucles con lazos
rojos! ¡Oh, tus mejillas, mates como jazmines,
bajo la llama negra de los hondos ojazos
sobre la pasión cálida de las rosas carmines!
Ibas hacia la vida con todo tu tesoro
intacto… Me mandaste tus pájaros de amores…
¡y te besé, temblando, tu alegría de oro
con un miedo doliente de poner tristes tus flores!
POEMA 01... CUERPO DE MUJER
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.
Fui sólo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba en su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en
mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia!
¡Ah las rosas del pubis! ¡ Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue y el dolor infinito.
GRACELY SQUARE
Es un hermoso cuerpo ese que viene
hacia mí. Se detiene. Y me sonríe.
Qué bella esa sonrisa roja y húmeda
que se abre, como un sexo a mí ofrecido,
para preguntar algo que no entiendo.
Miro sus ojos claros. Pienso, mientras,
que su maravilloso cuerpo late
junto a mí. Están sus senos cercanísimos
a mi pecho y el vello en su entrepierna.
Se apretará, oprimido por las bragas,
que adivino adorables y minúsculas.
Y como un ruiseñor sonidos dulces
gorjea su garganta a mis oídos.
Ese increíble cuerpo habla conmigo.
Le respondo: «No sé». Se aparta el cuerpo
y veo que se alejan las caderas.
más perfectas de todo el universo.
He aprender inglés. Ahorita mismo.
NOVIEMBRE, 15
Con esta sola mano
me fatigo al amarte desde lejos.
Tendido bajo el viejo ventanal,
espero a que el sudor se quede frío,
contemplo el laberinto de mis brazos.
Soy dueño de un rectángulo de cielo
que nunca alcanzaré.
Pero debemos ser más objetivos,
olvidar los afanes, los engaños,
el inútil deseo de unos versos
que atestigüen la vida. Celebrar
el silencio de un cuerpo satisfecho,
esa altura sin dios a la que llega
nuestra carne mortal. Saber así
la plenitud que algunos perseguimos:
un hombre, bajo el cielo, ve sus manos.
CUANDO TE LEVANTABA LAS FALDAS PERFUMADAS
Cuando te levantaba las faldas perfumadas
roja, como una rosa, tu cara era una risa;
tus ojos negros eran más negros y más blandos,
todo el aroma de tu cuerpo se encendía.
Y sobre la locura del instante del estío
te cegaba los ojos tu cabellera tibia.
Un mohín de fastidio replegaba tu labio
y mostrabas tus dientes de luminosa china…
Nunca el reproche tuvo tibieza ni amargura,
te dabas toda porque sí, porque querías,
y las rosas quemadas de tu jardín con sol
ornaban con fragancia de oro tu fatiga.
Soy tu lienzo
Eres el escritor que en las manos posee magia y en las noches de luna me llena con su tinta blanca, mientras lentamente abre mis memorias
Ese que acaricia cada centímetro de mis hojas, el que se sumerge en cada verso, en cada estrofa, el que suspira en cada línea, el que saborea mis palabras
El que sin miedo besa mis errores, el que abraza con delicadeza mis tachones, el que lame mis puntos y comas dejándose empapar por el elíxir fresco de mi historia
Jade Nocturno
Cita a ciegas
A ella la vejez no la inmuta
su sensualidad es coruscante,
y su espíritu joven y resoluto
la incita a tener un romance,
bajo la tenue luz de la luna
las miradas escrutan:
¡la atracción es mutua!,
él es un galán y manifiesta
su deseo por otro encuentro,
la atracción sexual aviva la flama,
en ella su alma exhala
*no hay amor, es cierto*
empero gracias a esa vivencia,
ella mira su imagen en el cristal
y éste le retorna
una sonrisa, con picardía
AMORETO V
Quiero ver en tus ojos el destello,
la inquietud de mi fibra, el rocío
en tus manos asidas a mi río,
el recodo en que habita lo más bello.
Quiero ser en la sangre de tu sello
hoja hueva en el vaso antes vacío,
ser, amor, tu sabor en el estío,
la delicia en el pulso de tu cuello.
Quiero andar tu sudor y tu saliva,
atreverme a probar el agua viva
que en tu beso refleja la dulzura
del estanque aromado y su tersura;
agua rauda y ardiente que cautiva
brillo de agua que colma mi hendidura.
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