Poemas
Aquí, en la portada, puedes leer los 100 mejores poemas de siempre, según vuestros votos, separados en dos listas: 50 son de autores consagrados, y los otros 50 de usuarios. Tiene mucho mérito aparecer en esta selección, así que si te esfuerzas a lo mejor te puntúan tan bien que sales aquí. ¡No dejes de intentarlo!
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UNA PARTE DE MÍ
Una parte de mí
cree que soy un perdedor
y la otra parte cree
que soy todopoderoso.
MIRANDO EL AGUA DESDE LA BARANDILLA DEJO VOLAR MI CORAZÓN
Lejos de las murallas, en una ancha barandilla,
sin aldea que la estorbe,
la mirada llega lejos, muy lejos.
Las claras aguas del río casi rebosan el cauce.
Concluye la primavera,
y los serenos árboles están llenos de flores.
Entre una fina lluvia,
los pececillos aparecen,
y el vuelo oblícuo de las golondrinas
al pairo de la suave brisa.
En la ciudad, cien mil hogares,
aquí dos o tres familias.
POEMA 815
El lujo de entender
el lujo sería
de mirarte una sola vez
y volverme un Epicuro
cualquiera de tus presencias sirve
de futuro alimento
apenas recuerdo haber muerto de hambre
tan bien surtida estaba -
el lujo de meditar
el lujo era
darme el festín de tu semblante
otorga suntuosidad
en días habituales, cuya lejana mesa
como la certidumbre recuerda
está puesta con una sola migaja
la conciencia de ti.
ME GUSTAS MÁS
Me gustas más
cuando te sueño,
entonces hago de ti
lo que quiero.
DE VERDAD QUE MORIR YO QUIERO
…
de verdad que morir yo quiero
pues aquella llorando se fue de mí.
Y al marchar me decía: Ay, Safo,
qué terrible dolor el nuestro
que sin yo desearlo me voy de ti.
Pero yo contestaba entonces:
No me olvides y vete alegre
sabes bien el amor que por ti sentí,
y, si no, recordarte quiero,
por si acaso a olvidarlo llegas,
cuánto hermoso a las dos nos pasó y feliz:
las coronas de rosas tantas
y violetas también que tú
junto a mí te ponías después allí,
las guirnaldas que tú trenzabas
y que en torno a tu tierno cuello
enredabas haciendo con flores mil,
perfumado tu cuerpo luego
con aceite de nardo todo
y con leche y aceite del de jazmín.
recostada en el blando lecho,
delicada muchacha en flor,
al deseo dejabas tú ya salir.
Y ni fiesta jamás ni danza,
ni tampoco un sagrado bosque
al que tú no quisieras conmigo ir.
…
LA PRÓXIMA VEZ QUE ÉL...
La próxima vez que él
señale que el
vello de tus piernas está
creciendo nuevamente
recuérdale a ese chico que tu cuerpo
no es su hogar
que él es un invitado
adviértele
que no limite
su bienvenida.
MUJER DE MI MALA SUERTE
Mujer de mi mala suerte
Con la patente del corazón vencida
Transito entre los cadáveres buscándote mi amor,
Y no te encuentro.
Mujer de mi mala suerte,
Asombro del pobre,
Capricho del rico,
Mujer que entraste en mi vida a pesar de los cerrojos que puse en todas mis puertas.
Atraviesas las paredes
De mi cuerpo y de mi alma
Y me derribas los muros con que protegía a mi corazón.
Mujer de mi mala suerte
Que llenas de flores a mi cementerio.
Engañaste a la gitana porque no estabas escrita en la palma de mi mano.
Ni en las estrellas del cielo,
Confundiendo a mi destino
Con solo pasar corriendo al costado de la mano
Alguien grito tu nombre
Para que ya no pueda oír otro
Resonando en el maldito mundo donde te espero en vano
Mujer de mi mala suerte
Como duele una hora de no verte
Cuanto pesa tu ausencia
Estoy cansado de respirar para vos
De encontrarte en cada instante de mi soledad
Para que me devuelvas puntualmente al día y ala hora en que te conocí.
Mujer de mi mala suerte
Apágame las flores
Que me quitan el sueño.
Mujer de mi mala suerte,
Cuando apago al luz
Se enciende tu risa
Quiero saber como es tu noche
Tu aliento en la madrugada
Tu ventana abierta para calmar la sed
De no sé qué viajero.
Mujer de mi mala suerte
Ni esta desgracia es tuya
Ni este dolor es mío.
Mujer de mi mala suerte
Devolveme la vida
No quiero ser ninguno
De ese nadie que todos se llevan por delante
Porque ya no soy nada
Lo que fui esta contigo
Mujer de mi mala suerte.
LA HIERBA
Cuántas cosas que pude haberlas dicho
y no las dije.
Cuántas horas que pude disfrutarlas
y no fueron.
Cuántas letras que se quedaron sueltas
sin remedio.
Cuánta vida que pudo ser raíz
y es hoy astilla.
Por conservar las normas de algún juego,
por no poder salirme de las reglas
no pude ser gaviota
ni marinera espuma.
Y apenas me quedé como la hierba:
tenaz y humedecida.
SILENCIO
Silencio antes de nacer,
silencio después de la muerte:
la vida no es más que
ruido
entre dos silencios insondables.
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