102 Poemas de soledad 

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Palabras

Enviado por gabl  Seguir

Ya es madrugada
recuerdo tu pausada voz
al hablar como queriendo
no herir al viento,
con la sonoridad
de tus palabras,
y el eco al rebotar
entre blancas paredes.

Así te recuerdo hoy
en el silencio de mi mente,
en los latidos del corazón,
simulando redobles acompasados
del tamborilero callejero,
o tañidos de alegres campanas
que espantan las aves del campanario.

Ahora que no te tengo,
añoro tus cálidas manos
adosadas a mi espalda
oprimiendo mi cuerpo al tuyo
y en mi oído tu voz susurrar
tan suavemente que el viento
no la podrá llevar en su lamento.

gbl
12/06/2018
Derechos Reservados de Autor



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Como tu

Enviado por adrianny-gold  Seguir

Contaría las estrellas
por no volverme a enamorar,
no le temo a la tormenta
sino al dolor que causara.

El amor te lleva a las alturas,
libertad de soñar,
luego explota la burbuja
y te ve ahogar en mar.

Ahí donde terminan los cuerpos
de los que antes de mi fueron.
Como droga te mantiene despierto
pero, te mata en silencio.

No diré que no te enamores,
mejor no confíes,
porque los que te dan flores
igual regalan espinos.

Ocultas tus heridas
y golpes de amargue,
no vives la vida
como lo hacías antes.

Tomas medicina
como droga para calmarte,
vives en mentiras
por miedo a lo que pase.

Perdiste a tus "amigas",
todo fue un chantaje,
dime, ¿quien lo diria
que de eso son capaces?

Y si, escribes poesía
pero, lloras entre versos.
Te vistes de alegría
para que no se note tu sufrimiento.

Pero a la hora de hablar
de un amor verdadero
mientes, porque nunca has
tenido algo concreto.

Aunque revisando en tu memoria
podríamos encontrar
que debajo de tu escoria
hubo alguna felicidad.

Te llegaste a enamorar
y ahora entiendes el problema,
y es que el dolor que causara
hará que valga la pena.

Se que te han juzgado,
herido y maltratado,
pero, no hay que odiarnos
porque este predestinado.

No te maldeciré,
no te lo mereces.
Ojala puedas entender
que en el amor hay que ser valiente.

Quiero que vivas alegre
y sobre todo en el amor,
jamas te impacientes
luego vendrá lo mejor.

Pero sobre todo escucha al corazón
para que no termines siendo lo que soy...

Autor; Adrianny Garcia

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A VECES ME FIGURO QUE ESTOY ENAMORADO

A veces me figuro que estoy enamorado,
y es dulce, y es extraño,
aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo.

Las canciones de moda me parecen bonitas,
y me siento tan solo
que por las noches bebo más que de costumbre.

Me ha enamorado Adela, me ha enamorado Marta,
y, alternativamente, Susanita y Carmen,
y, alternativamente, soy feliz y lloro.

No soy muy inteligente, como se comprende,
pero me complace saberme uno de tantos
y en ser vulgarcillo hallo cierto descanso.

Autor del poema: Gabriel Celaya

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Te Necesito

Enviado por gabl  Seguir


Necesito que alimentes mi esperanza,
que alegres mis horas solitarias,
necesito que alimentes mi alma.

Que tus ojos vean mis ojos,
que escudriñen mi abatido corazón.

Necesito que te lleves mi tristeza
olvidada en la página del tiempo.

Solo necesito que tu presencia
reviva la alegría perdida en mí.

gbl
27/01/2018
Derechos Reservados de Autor

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beso oculto

Enviado por steven201424  Seguir

dulce beso de la soledad
abrázame con tu invisible manto de amor
acaríciame con tu existencia errada
excítame con tu sexy fortaleza sabor a libertad

sedúceme con tus infinitas oportunidades
enamórame con tus suaves caricias conscientes
sorpréndeme con tu luz en las tinieblas
ámame con tu fría presencia de realidad
doblégame en tus cimientos escondidos

mátame con tu silencio divino
ensáñame en tu compañía perpetua
entretenme con los saltos del camino
atácame en la inerte perdida de tu esencia

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LIBERTAD

él tomó vino toda la noche, aquel 28,
y seguía pensando en ella;
la manera en que caminaba y hablaba y amaba
la manera en que le dijo cosas que le parecían verdad,
pero no lo eran, y él conocía el color
de cada uno de sus vestidos,
y sus zapatos, él conocía la parada y la curva de cada tacón,
tan bien como las piernas a las que le daban forma.

Y ella había salido otra vez cuando el llegó a casa, y
volvería con ese especial hedor, otra vez
y así fue.

Ella llegó como a las tres de la mañana
inmunda como un cerdo comemierda,
y el agarró el cuchillo de carnicero
y ella gritó,
retrocediendo contra la pared de la pensión
todavía bella de algún modo,
a pesar de que el amor se esfumaba.

Ese vestido amarillo,
su favorito,
y ella gritó de nuevo.

Y él agarró el cuchillo
se desabrochó el cinto,
se arrancó la ropa delante de ella,
y se cortó las bolas.

Y las tuvo entre sus manos,
como nueces
y las dejó caer en el inodoro
y tiró la cadena.
y ella seguía gritando,
mientras la habitación se ponía roja

OH DIOS!
QUÉ HAS HECHO?

Y el se sentó ahí,
sosteniendo tres toallas entre las piernas
no importándole ya si ella se iba o se quedaba
si se vestía de amarillo o de verde
ni ninguna otra cosa.

Y mientras con una mano sostenía las toallas,
levantó la otra y se sirvió otro vino.

Autor del poema: Charles Bukowski

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EL VINO TRISTE (segunda versión)

Lo difícil es sentarse sin hacerse notar.
Lo demás viene por sí mismo. Tres tragos
y regresan las ganas de pensarlo a solas.
Se abre un fondo de zumbidos distantes,
toda cosa se pierde y resulta un milagro
haber nacido y mirar el vaso. El trabajo
(el hombre solo no puede no pensar en el
trabajo)
vuelve a ser el antiguo destino de que es bello
sufrir
para poder pensarlo. Después, los ojos miran
al vacío, dolientes, como agujeros ciegos.
Si este hombre se levanta y va a dormir a su
casa,
parece un ciego que perdió el camino.
Cualquiera
puede salir de una esquina y molerlo a golpes.
Puede surgir una mujer y tenderse en la calle,
joven y hermosa, bajo otro hombre, gimiendo
como en otro tiempo una mujer gemía con él.
Pero este hombre no mira. Se va a su casa a
dormir
y la vida no es más que un zumbido de silencio.
Desvestido, este hombre mostraría miembros
extenuados
y una cabellera brutal, alborotada. ¿Quién diría
que a este hombre lo recorren tibias venas
donde un tiempo la vida quemaba? Ninguno
creería que en otros tiempos una mujer acarició
ese cuerpo y lo besó, ese cuerpo tembloroso,
empapado de lágrimas, ahora que el hombre,
en su casa, intenta dormir sin lograrlo y gime.

Autor del poema: Cesare Pavese

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LA OSCURIDAD Y LA SOLEDAD ME...

Enviado por em18  Seguir

La oscuridad y la soledad me abrazan cada vez que intento escapar,
cada abrazo es más fuerte y
cada vez pierdo las ganas de escapar.

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SOLEDAD

Un manso río, una vereda estrecha,
un campo solitario y un pinar,
y el viejo puente rústico y sencillo
completando tan grata soledad.

¿Qué es soledad? Para llenar el mundo
basta a veces un solo pensamiento.
Por eso hoy, hartos de belleza, encuentras
el puente, el río y el pinar desiertos.

No son nube ni flor los que enamoran;
eres tú, corazón, triste o dichoso,
ya del dolor y del placer el árbitro,
quien seca el mar y hace habitable el polo.

Autor del poema: Rosalía de Castro

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SOLO

En las montañas o el mar
sentirme solo, aire, viento,
árbol, cosecha estéril.
Sonrisa, rostro, cielo y
silencio, en el Sur, o en
el Este, o en el nacimiento
de un nuevo río.
Lluvia, viento, frío
y azota.
Costa, relámpago, esperanza,
en las montañas o en el
mar.
Solo, solo,
sólo tu sola risa,
sólo mi solo espíritu,
solo
mi soledad
y
su
silencio.

Autor del poema: Javier Heraud

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