102 Poemas de soledad 

No dejes de visitar los 50 mejores poemas de Yavendrás, según vuestros votos.

EN VANO BUSCA LA TRANQUILIDAD EN EL AMOR

A fugitivas sombras doy abrazos,
en los sueños se cansa el alma mía;
paso luchando a solas noche y día,
con un trasgo que traigo entre mis brazos.

Cuando le quiero más ceñir con lazos,
y viendo mi sudor se me desvía,
vuelvo con nueva fuerza a mi porfía,
y temas con amor me hacen pedazos.

Voyme a vengar en una imagen vana,
que no se aparta de los ojos míos;
búrlame, y de burlarme corre ufana.

Empiézola a seguir, fáltanme bríos,
y como de alcanzarla tengo gana,
hago correr tras ella el llanto en ríos.

Autor del poema: Francisco de Quevedo

76.77%

votos positivos

Votos totales: 198

Comparte:

APELACIÓN AL SOLITARIO

Es necesario, a veces, encontrar compañía.

Amigo, no es posible ni nacer ni morir
sino con otro. Es bueno
que la amistad le quite
al trabajo esa cara de castigo
y a la alegría ese aire ilícito de robo.

¿Cómo podrías estar solo a la hora
completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,
hasta el amanecer?

Autor del poema: Rosario Castellanos

75.79%

votos positivos

Votos totales: 95

Comparte:

Soledad

Enviado por francy  Seguir

Esta noche está más densa
sombra de tú cuerpo frente al mío se presenta sin complicación y aquí te siento, con tus ojos engañosos y tus manos caricias rompedoras.

Mi cuerpo se desvanece para ti y se siente ajeno a todo, sólo tuyo, pegado y dolido
Estoy fracturada
Rota
Desangrante
Y tú sólo tienes para darme una sonrisa acompañada de una gran ironía.
Brillo en tus ojos
Labios carnívoros. 
Francy Cristancho

75.00%

votos positivos

Votos totales: 8

Comparte:

HAY UN TIGRE EN LA CASA

Hay un tigre en la casa
que desgarra por dentro al que lo mira.
Y sólo tiene zarpas para el que lo espía,
y sólo puede herir por dentro,
y es enorme:
más largo y más pesado
que otros gatos gordos
y carniceros pestíferos
de su especie,
y pierde la cabeza con facilidad,
huele la sangre aun a través del vidrio,
percibe el miedo desde la cocina
y a pesar de las puertas más robustas.

Suele crecer de noche:
coloca su cabeza de tiranosaurio
en una cama
y el hocico le cuelga
más allá de las colchas.
Su lomo, entonces, se aprieta en el pasillo,
de muro a muro,
y sólo alcanzo el baño a rastras, contra el techo,
como a través de un túnel
de lodo y miel.
No miro nunca la colmena solar,
los renegridos panales del crimen
de sus ojos,
los crisoles de saliva emponzoñada
de sus fauces.

Ni siquiera lo huelo,
para que no me mate.

Pero sé claramente
que hay un inmenso tigre encerrado
en todo esto.

Autor del poema: Eduardo Lizalde

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

DESENLACE

Yo vivo solo
al borde del agua sin esposa ni hijos.
He girado en torno a muchas posibilidades
para llegar a lo siguiente:

una pequeña casa a la orilla de un agua gris,
con las ventanas siempre abiertas
hacia el mar añejo. No elegimos estas cosas.

Mas somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, los años pasan,
dejamos caer el peso pero no nuestra necesidad

de cargar con algo. El amor es una piedra
que se asentó en el fondo del mar
bajo el agua gris. Ahora, ya no le pido nada a

la poesía sino buenos sentimientos,
ni misericordia, ni fama, ni Curación. Mujer silenciosa,
podemos sentarnos a mirar las aguas grises,

y en una vida inmaculada
por la mediocridad y la basura
vivir al modo de las rocas.

Voy a olvidar la sensibilidad,
olvidaré mi talento. Eso será más grande
y más difícil que lo que pasa por ser la vida.

Autor del poema: Derek Walcott

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

Pétalos Nocturnos

Enviado por josec17teli  Seguir

Vacíamente, que está mi mente
Y mis ojos sin lente...
Y mis labios, sin un ente...
Y el que siente, ya no siente...

En la remota oscuridad,
Donde no cabe luz de fidelidad,
Aun cuando persiste sinceridad,
Pero, es que sin cero,
No se puede poner un solo 'pero'

No recuerdo dese hace cuanto, ni cuando,
Pero, no hay un solo farol,
Mientras ando, sin el mando, cantando con las tinieblas,
Aquellas que no tienen ni una rosa, ni una flor.

Será un recuerdo el que perdura,
Pues palpitando, no dura
Porque, en oscuridad, el silencio es lo que más cura
Silencio, y cura...

Hasta entonces, seguiré esperando
Algún pétalo que pase rosando
Y seguiré caminando, en el sendero, palpitando,
Cantar, disfrutar, y observar
Lo hermoso que es estar
Con aquel pétalo
En aquella Soledad...
En aquella oscuridad...

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

Solo

Enviado por chucho1980  Seguir

Solo
Huecos mudos, nudos secos
Llega el sueño y me atropellan
me despierto y retroceden
Solo
Cuentos viejos, ciegos nuevos
Cataratas de sombras, ruidos, gritos
Noches falsas.
Solo solo solo.....
Si pudiera simplemente desprender el Alma
Y volar al cielo
Y soñar el vuelo
Si pudiera simplemente desprender el Alma

75.00%

votos positivos

Votos totales: 4

Comparte:

EL NÚMERO DOS

Dos solitarios juntos.
A veces siento que nos entendemos
(un sentimiento, nada
mental, pues, fuera de estas sucias palabras
que todo lo traicionan
y lo perdonan todo; un sentimiento, algo
incrustado en la boca
del estómago, azul, igual que un ácido
sin nombre, añil, perfecto,
leve como un enigma, gris,
un elemento químico
desconocido. Me refiero a sin sitio
concreto en el precario
orden de la tabla
periódica -valencia, peso atómico,
esas cosas que entraban
en los exámenes). Solos,
estamos solos. Juntos, lo he dicho,
y solos. Quizás no pueda ser
distinto. Así, quizá esté bien
así. Quizá los que han nacido
solos no puedan ya
dejar de estarlo
nunca, vivir de otra manera.
Quizá, tal vez, quizá
esto no dure mucho (apenas, tal vez, puede
que otro millón de años;
poca cosa si piensas
en el tiempo geológico). Concedido, de acuerdo.
Quizás no dure siempre. Siempre se pasa pronto
y todo es poco –menos
que poco, seamos, por una vez,
realistas- pero a ratos parece,
tal vez sólo parece,
que todo está en su sitio.

Autor del poema: Javier Rodríguez Marcos

74.19%

votos positivos

Votos totales: 62

Comparte:

ABANDONADO POR EL CIELO DE LA MAÑANA Y LAS ESTRELLAS

Abandonado por el cielo de la mañana y las estrellas,
por la hierba del verano y la fresca lluvia de la primavera,
por el manantial de todos los mortales.
Abandonado.

Todos han huido, todos mis amigos,
el viento del verano, la hierba cubierta de rocío en la
mañana,
el olor del bosque después de la lluvia, yo estoy
completamente solo,
todas las fuentes de vida han callado.
Abandonado, abandonado.

¡Por dónde va el camino hacia la oscuridad,
la misericordiosa, la blanda?
¡Dónde está la puerta de salida en el muro del país de la
vida,
la puerta baja, donde uno se doblega?

Autor del poema: Pär Lagerkvist

73.33%

votos positivos

Votos totales: 45

Comparte:

Ocaso

Enviado por alpean  Seguir

La acrópolis de la ciudad,
Se iluminó con los relámpagos,
Y en medio de esa oscuridad,
Solo estaba el espectro del ocaso. ...

Así, en tinieblas sufría mi atardecer
Donde la luz se negaba a entrar
En aquella habitación oscura
Y como el ocaso solo desfallecía.

La vida tiene tantos claros oscuros
Como el languidecer de los crepúsculos
O como el fantasma de la noche
en el que se pierde y no puedes mirarlo.

73.08%

votos positivos

Votos totales: 26

Comparte:

Desde el 61 hasta el 70 de un total de 102 Poemas de soledad

Añade tus comentarios