122 Poemas de muerte
LA DISOLUCIÓN
Ella está muerta, y todas las cosas que mueren
en sus primeros elementos se resuelven;
y nosotros éramos mutuos elementos para nosotros
y hechos el uno del otro.
Mi cuerpo pues el de ella envuelve,
y aquellas cosas de que yo consisto, por eso mismo,
en mí crecen abundantes y onerosas;
y no nutren sino asfixian.
Mi fuego de pasión, suspiros de aire,
agua de lágrimas y terrena triste desesperanza,
que mis componentes son,
aunque casi agotados por la seguridad del amor,
ella para mi mal con su muerte rehace.
Y yo podría vivir largo tiempo tan desgraciado,excepto que mi fuego con mi combustible crece.
Ahora, como esos reyes emprendedores,
cuya lejana conquista tesoro aporta,
reciben más y gastan más y prestísimo se arruinan,
esta (sorprendido estoy que pueda hablar de ella)
esta muerte al par que mis reservas
mis gastos ha acrecentado.
Y así mi alma más ardientemente liberada
desbordará la de ella; como a las balas partidas antes
una bala tardía puede alcanzar si la pólvora es más.
Algo empezó mal
Aquel dia algo empezó mal,
me miré al espejo,
y no vi mi reflejo...
¿ qué podía pasar ?.
Se habían llevado mi cuerpo,
pero me quedaba mi alma...
Unos lo llaman estar muerto.
Ya no esta
Oh! el mundo impasible
continua su ronda!
Un corazón tan sutil
En la fachada del suelo,está
la vida es tan fugaz, y los damos cuenta
Cuando, las palabras se quedan atoradas
en la garganta
Talvez que le siguían los pasos
Ya no está, después de dos tiros
Se nos adelantó
Un viaje muy largo ha empezado
Con la tenebrosidad, hizo su cita
Una nota sellado con sangre
Queda, inconcebible
Aquella tarde, tan impredecible
Se trascendió su corazón pa otro mundo
En el hueco de la tumba se encuentra su universo
Y Los caminos que no ha caminado
Ojalá que me despierten de este sueño
Tanto frío en mi pobre corazón
Buscando una razón
En este relámpago blanco
De nuevo el tiempo me traicionó
Un joven, la primavera un amigo que me merecía vivir
Uno de los que nazcan cada milenio, no tenía que morir
QUIERO MORIR
Quiero morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.
¿CÓMO SERÁ EL ENCUENTRO?
¿Cómo será el encuentro?
Descarnados los dos
sin tu mirada
sin mis labios
posándose en los tuyos.
Partículas de luz quizá seremos
que se atraen
se buscan
se amalgaman.
¿QUIÉN MUERE?
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te impidas ser feliz!
NO ES QUE MUERA DE AMOR
No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.
El dolor me mató...
Enviado por alonsoplus07 Seguir
Hoy me siento con dolor,
un dolor muy triste en mi,
un dolor como tu recuerdo...
Hoy no quiero recordar
porque eso haría mi dolor aún peor
y aún así, aunque no piense,
aunque no quiera recordar,
siempre, siempre, consigues estar tú.
De la abeja se dice,
que no recolecta a la misma flor, el mismo día,
pero este recuerdo de ti,
y el dolor que haces sentir,
persiste y consigue estar un día y más...
Esta noche al pensar en ti,
un sentir me consumió
y sin poder dormir,
el dolor fue protagonista.
Y al tornarse oscura la noche,
la luna logró contemplar,
como la oscuridad y las tinieblas
decretaban aviso a la muerte,
envolviendo y consumiendo así,
mi cuerpo pálido y frío.
Recuerdame cuando muera
Cuando muera quiero que me recuerdes con alegría, sin llanto
que me hables normalmente, sin susurros, sin frases entrecortadas,
sin largas pausas, claramente como si estuviera frente a ti
sin guardar silencio, y que tus ojos vean el horizonte,
sin enjugar lágrimas, que se traben en la garganta.
Cuando muera no me des flores, dame besos y abrazos
y cada noche mira mi fotografía, imagina que te veo,
Imagina que te oigo, que yo estaré a tu lado,
en las noches velaré tu sueño, seré tu ángel guardián
cuidaré de ti, aunque los años pasen siempre estaré allí.
Cuando muera quiero que me recuerdes como la primera vez
cuando nuestros ojos se centraron en una sola mirada,
así quiero que me recuerdes, para seguir vivo en ti
sin que pienses que morí y me llevé tu olvido,
quiero que me recuerdes con alegría, que así seguiré viviendo.
gbl
04/12/2017
Derechos Reservados de autor
MANERAS DE MORIR
No le creas nada a mi mente diseñada por los medios
No creas que yo lo crea
Hay cicatrices que se cierran pero se destacan
Déjame verte
Qué milagro Margarita
Sólo mi ojo y tu nuca
Hay demasiadas formas de morir.
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