524 Poemas de amor
Lo que creo ser
Voy a contar
como creo ser,
paso a paso.
Desde mi pecho,
hasta mi alma;
desde mis manos;
hasta mi risa;
desde mi sangre;
hasta mi voz...
Soy día y noche;
calor y frío;
Soy la intensidad
de la vida,
que goza y que sufre..
Soy el placer
"extrañamente confundido"....
Soy el dormir placentero,
en mis sueños descifrados.
Soy sensible al viento,
al cielo, a las estrellas
a los bosques y montañas....
Soy la nostalgia
acostumbrada a las olas,
a la tierra, al sol, a la lluvia;
amaneceres y puestas....
Soy amiga de las miradas y
palabras sinceras,
del silencio bien hablado..
Soy frágil a las desilusiones,
me perturba
su color desvanecido y frió.
Soy habitante de la luna,
de las noches y sus tesoros.
Soy el idioma incesante,
buscando palabras verdaderas..
Soy la prisa involuntaria;
y la locura venturosa;
la inquietud imprescindible
y la ignorancia necesaria.
EL AMOR
El amor viene lento como la tierra negra,
como luz de doncella, como el aire del trigo.
Se parece a la lluvia lavando viejos árboles,
resucitando pájaros. Es blanquísimo y limpio,
larguísimo y sereno: veinte sonrisas claras,
un chorro de granizo o fría seda educada.
Es como el sol, el alba: una espiga muy grande.
Yo camino en silencio por donde lloran piedras
que quieren ser palomas, o estrellas,
o canarios: voy entre campanas.
Escucho los sollozos de los cuervos que mueren,
de negros perros semejantes a tristes golondrinas.
Yo camino buscando tu sonrisa de fiesta,
tu azul melancolía, tu garganta morena
y esa voz de cuchillo que domina mis nervios.
Ignorante de todo, llevo el rumbo del viento,
el olor de la niebla, el murmullo del tiempo.
Enséñame tu forma de gran lirio salvaje:
cómo viven tus brazos, cómo alienta tu pecho,
cómo en tus finas piernas siguen latiendo rosas
y en tus largos cabellos las dolientes violetas.
Yo camino buscando tu sonrisa de nube,
tu sonrisa de ala, tu sonrisa de fiebre.
Yo voy por el amor, por el heroico vino
que revienta los labios. Vengo de la tristeza,
de la agria cortesía que enmohece los ojos.
Pero el amor es lento, pero el amor es muerte
resignada y sombría: el amor es misterio,
es una luna parda, larga noche sin crímenes,
río de suicidas fríos y pensativos, fea
y perfecta maldad hija de una Poesía
que todavía rezuma lágrimas y bostezos,
oraciones y agua, bendiciones y penas.
Te busco por la lluvia creadora de violencias,
por la lluvia sonora de laureles y sombras,
amada tanto tiempo, tanto tiempo deseada,
finalmente destruida por un alba de odio.
Mi mayor motivación
Mi mayor motivo, podría decir que hace
alguna estaciones atrás era mi
egoísmo,
eso que me movió todo el tiempo, que me
hicieron conquistar reconocimientos,
pero me dejaron vacío,
ese orgullo que me lleno de galardones,
pero me hizo sentir sin ilusiones.
Mi cielo tuvo un color gris, que trajo
lluvia consigo, que produjo un frío
intenso que carcomió mis huesos.
Era tristeza pura ese otoño en que cayeron
las hojas,
era soledad profunda ese invierno en que
buscaba un poco de calor.
Hoy, tiene un toque de magia cuando
apareciste de la nada,
mi pasado quedó poco a poco en el
olvidó.
¿Como explico en un simple poema, que
las cuatro palabras que conforman tu
nombre,
tienen más fuerza que la olas del mar?
¿Que en las letras de tu primer nombre
encontré más sueños que en toda mi vida
pasada, o tu segundo nombre con solo
pronunciarlo me llenaron de ilusiones?
Que al pensar en ti florecieron de nuevo
las flores,
en un campo que estaba destinado a ser
sepulcro de anhelos rotos.
El renuevo de la primavera luce más
hermoso con tu presencia.
que cualquier momento lo haces
fantástico,
aunque ese instante sea tan simple.
Mi mayor motivo sin miedo a equivocarme,
es el espejo de tus ojos cuando me miras,
y el silencio que se produce al dejarme
sin palabras.
LE HABLO A LA LUNA
¿Corazón? ¿me oyes?
hablemos através de la luna,
que sea nuestra aventura.
¿Amor, la ves?
su brillo resplandeciendo
y mis sentimientos por ti creciendo.
¿Corazón, lo sientes?
son mis emociones lo que está
causando tan divino lucecillo.
Veamos la luna,
ella siempre nos dirá lo
que sentimos.
EL TIERNO Y PELIGROSO ROSTRO DEL AMOR
El tierno y peligroso
rostro del amor
se me apareció una noche
después de un día muy largo
Era quizá un arquero
con su arco
o bien un músico
con su arpa
Yo no sé más
Yo no sé nada
Todo lo que yo sé
es que me ha herido
quizá con una flecha
quizá con una canción
Todo lo que yo sé
es que me ha herido
herido en el corazón
y para siempre
Ardiente demasiado ardiente
herida del amor.
AMOR Y UNA PREGUNTA
Un extraño llegó hasta la puerta en el ocaso,
Y habló con el justo novio.
Llevaba una vara blanca y verde en la mano,
Que a su vez sostenía todas sus cargas.
Preguntó, más con los ojos que con los labios,
Si habría refugio para él durante la noche,
Y se volvió para mirar la distancia del camino,
Sin luces ni ventanas iluminadas.
El novio dio un paso y cruzó la puerta diciendo:
Miremos hacia el cielo,
Y preguntemos por la noche que vendrá,
Tú y yo, extraño compañero.
Las hojas de la vid cubrían el patio,
Los frutos de la vid eran azules,
Otoño, si, pero el invierno estaba en el viento;
Extraño, ojalá lo supiera.
Dentro, la novia yacía sola en el atardecer,
Inclinada sobre el fuego del placer,
Su rostro brillaba rojo frente al carbón,
Y rosa era el deseo y el pensamiento del corazón.
El novio observó el camino desgastado,
Sin embargo la vio a ella en el interior,
Y deseó su corazón en un cofre de oro,
Inmóvil con un alfiler de plata.
El novio pensó en un pequeño regalo,
Algo de pan, una bolsa para el descanso,
Una oración sincera por los pobres de Dios,
O para los ricos una humilde maldición.
Pero si aquel extraño fue consultado o no,
Sobre la muerte del amor de dos,
Por albergar la pena en la noche que vendrá,
El novio nunca lo supo, pero deseó saberlo.
LA DAMA DE LAS PERLAS
Yo he visto perlas claras de inimitable encanto,
de esas que no se tocan por temor a romperlas;
Pero solo en tu cuello pudieron valer tanto
las burbujas de nieve de tu collar de perlas.
Y más, aquella noche del amor satisfecho,
del amor que eterniza lo fugaz de las cosas,
cuando fuiste un camino que comenzó en mi lecho
y el rubor te cubría como un manto de rosas.
Yo acaricié tus perlas, sin desprender su broche,
y las vi, como nadie nunca más podrá verlas,
pues te tuve en mis brazos, al fin, aquella noche,
vestida solamente con tu collar de perlas.
¿SE PUEDE AMAR SIN ADMIRAR?
Se puede dar un amor natural, común. Se puede sentir
pena por una persona o atracción física hacia ella y engañarse pensando que esa reacción es amor. Pero para que
exista el amor real es necesario admirar alguna cosa en él
o en ella. Theodore Reik cree que el «amor sólo es posible
cuando atribuyes un valor más alto al otro que a ti mismo,
cuando ves en ella o en él una personalidad que, por lo
menos en algún sentido, es superior a la tuya».
AL MOLINO DEL AMOR
Al molino del amor
alegre la niña va
a moler sus esperanzas;
quiera Dios que vuelva en paz;
en la rueda de los celos
el amor muele su pan,
que desmenuzan la harina,
y la sacan candeal.
Río con sus pensamientos,
que unos vienen y otros van,
y apenas llego a la orilla,
cuando ansí escucho cantar:
Borbollicos hacen las aguas
cuando ven a mi bien pasar;
cantan, brinca, bullen, corren
entre conchas de coral;
y los pájaros dejan sus nidos,
y en las ramas del arrayán
vuelan, cruzan, saltan, pican
toronjil, murta y azahar.
Los bueyes de las sospechas
el río agotando van;
que donde ellas se confirman,
pocas esperanzas hay;
y viendo que a falta de agua
parado el molino está,
desta suerte le pregunta
la niña que empieza a amar:
-Molinico, ¿por qué no mueles?
-Porque me beben el agua los bueyes.
Vió el amor lleno de harina
moliendo la libertad
de las almas que atormenta,
y ansí le cantó al llegar:
-Molinero sois, amor,
y sois moledor.
-Sí lo soy, apártense,
que le enharinaré.
EL AMOR
El amor es algo que viene y calienta
una vez. Y un instante no más,
-si es que viene-
Y después de esta costumbre de calor,
otra vez, ¡ay! nos deja muriendo solos.
¡En estos silencios! Este dejarse llevar
más allá de las barras de los bares,
y más allá del bien y del mal.
El amor es algo punzante. Y en verdad
con olor
que desaparece y nos dice. "Yo estuve aquí"
-reseda- en la rara y tenue sensación
de aromar,
en la habitación ya vacía...
Desde el 41 hasta el 50 de un total de 524 Poemas de amor
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